Acné: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El acné es una alteración cutánea que causa la aparición de granos, puntos negros, y, en ocasiones, bultos de mayor profundidad.

El caso de Johnny

Hasta los 13 años de edad, Johnny tuvo siempre la piel sana. Sin embargo, poco después de empezar el octavo grado (12 a 13 años de edad), comenzaron a salirle granos en la cara. No pasó mucho tiempo sin que el problema empeorase. Además de tener la cara permanentemente afectada, los granos se habían propagado a espalda, cuello y pecho.

Johnny estaba dispuesto a intentar lo que fuera para librarse del problema. Había oído que la suciedad o ciertas comidas causaban acné, así es que comenzó a lavarse la cara varias veces al día y renunció al chocolate, los frutos secos y las papas fritas. También probó varios medicamentos de venta libre contra el acné, pero nada parecía dar resultado. Finalmente acudió al médico, que le recetó un tratamiento. A las pocas semanas, el acné comenzó a remitir. Aunque tuvo que continuar el tratamiento, con nuevas visitas al médico durante un tiempo, Johnny no dudó un instante: su nuevo y mejor aspecto bien merecían la pena.

¿Qué es el acné?

Acné es el nombre utilizado para designar granos o comedones: puntos negros, puntos blancos y, en ocasiones, bultos más profundos que se forman en la piel, especialmente en la cara, el cuello, el pecho, la espalda, los hombros y la parte superior de brazos y piernas. Casi todos los adolescentes padecen el acné aunque sea en grado mínimo; también se da en algunos adultos. Aunque el acné no es una amenaza grave para la salud, sí afecta el aspecto de la persona, lo cual puede repercutir en nuestro concepto de nosotros mismos. El acné profundo (o acné nodulo-quístico extenso), puede dejar cicatrices permanentes en la piel.

El acné surge cuando los folículos pilosos se taponan. Se llama folículo a una abertura minúscula de la piel por la que crece el pelo. Los folículos se comunican con las glándulas sebáceas, microestructuras de la piel generadoras de una sustancia grasa llamada sebo que contribuye a mantener la piel y el cabello sanos. Para llegar a la superficie, el sebo se drena de las glándulas a los folículos, y a continuación poros, a través de minúsculas aberturas sale arrastrando consigo células muertas desprendidas de los tejidos foliculares.

¿Qué clases de acné existen?

A veces los folículos se desprenden de las células muertas con demasiada rapidez y éstas se agrupan hasta formar un tapón blanco y cremoso en la superficie de la piel. Si la abertura a la superficie permanece parcialmente

despejada, la punta del tapón se oscurece y forma un punto negro; si está totalmente obturada la abertura, el folículo se llena y forma una protuberancia llamada punto blanco. La mezcla de grasa y células dentro del folículo favorece el desarrello de bacterias. Cuando las paredes del folículo revientan, se derraman sobre la piel sustancias grasas, células y bacterias. A nivel externo, el resultado de este proceso es enrojecimiento, picazón y presencia de pus, es decir, lo que habitualmente conocemos como un grano. El acné ordinario está compuesto de puntos negros, puntos blancos y granos.

En ocasiones, se forman, en una zona más profunda de la piel, bultos rellenos de pus llamados quistes. Ésta es una forma de acné ya más grave. Los quistes suelen ser dolorosos y, de no tratarse con medicamentos, pueden provocar cicatrices permanentes.

¿Quién padece el acné?

Casi todos los adolescentes tienen como mínimo algún grano ocasional. El problema suele empezar entre los 10 y 13 años de edad y generalmente dura entre 5 y 10 años. El acné suele desaparecer espontáneamente cumplidos los 20 años. Sin embargo, hay ocasiones en que puede durar hasta los 30 años y aún más. También hay casos de adultos que padecen acné por primera vez. El acné afecta a chicos y chicas por igual, aunque los chicos tienen más probabilidades de presentar cuadros intensos y duraderos.

Durante la adolescencia, tanto los chicos como las chicas experimentan cambios hormonales. El grupo de hormonas denominado an-drógenos parece desempeñar un papel importante en el acné. Entre otras cosas, los andrógenos pueden acelerar el ritmo de producción de las glándulas sebáceas. Cuanta más grasa generen las glándulas, mayor es la posibilidad de que los folículos se taponen. Un chico adolescente produce diez veces más andrógenos que una chica de la misma edad, por lo que no resulta sorprendente que los chicos tengan mayores posibilidades de presentar acné noduloquístico extenso.

¿Qué otros factores causan acné?

Ciertos tipos de maquillaje graso y cremas faciales pueden bloquear los poros de la piel y causar un ligero acné. Esto implica que al cubrir un grano con maquillaje estamos, en realidad, empeorando el problema, favoreciendo la aparición de nuevos granos. Existen en el mercado productos cosméticos etiquetados como “no acnegénicos” (que no producen puntos negros ni blancos) y “no acnegénicos” (que no producen acné).

Hay otros factores, incluidos ciertos medicamentos, que pueden causar o empeorar el cuadro. Los empleados de restaurantes de comida rápida o de talleres mecánicos suelen experimentar intensificación de su acné por la exposición continua a la grasa, al aceite para motores o a irritantes químicos. Muchas chicas también sufren esta intensificación cuando tienen el periodo (o regla).

¿Qué aspecto presenta el acné?

El acné suele localizarse donde hay un mayor número de glándulas sebáceas, es decir en cara, cuello, pecho, espalda y hombros. Los puntos negros son comedones con “clavo” central negro, mientras que los puntos blancos tienen el centro blanco. Los granos tienen aspecto de bultos pequeños y rojizos. Algunos presentan un centro blanco con una zona rojiza alrededor. Cuando surgen granos que no son puntos negros ni blancos, suelen ser indicio de otra enfermedad cutánea o de una reacción a cierto medicamento. Los quistes son bultos grandes, rojizos y, a menudo, dolorosos, que al desaparer pueden dejar en la piel cráteres o cicatrices.

Suele ser fácil para un dermatólogo detectar el acné a simple vista. Es recomendable acudir a él cuando:

– el acné interfiera con la vida personal

– las lesiones de acné sean grandes, rojizas y dolorosas

– el acné cause la aparición de manchas en las personas de piel oscura

– queden cicatrices aunque los focos de acné hayan curado

– el tratamiento sin receta no dé resultado

¿Cómo se trata el acné?

El tratamiento del acné tiene por objeto evitar la formación de nuevos granos reduciendo la cantidad de grasa producida por las glándulas sebáceas, el número de bacterias presentes en la piel y la frecuencia con que se desprenden las células muertas. Es importante conceder el tiempo suficiente para que el tratamiento del acné surta efecto. A veces la piel necesita semanas para despejarse, aun cuando el tratamiento sea eficaz.

Medicamentos de venta Ubre En los casos de acné ligero es habitual el uso de lociones, cremas, esponjitas y jabones adquiribles sin receta. Muchos de estos remedios pueden resecar la piel si se utilizan con demasiada frecuencia, por lo que es conveniente seguir las instrucciones de la etiqueta o del envase.

Medicamentos recetados El médico puede recetar medicamentos más potentes que los adquiribles sin receta. Al aplicarse a la piel en forma de crema o loción, estos remedios pueden causar sequedad de la piel e incluso descamación. Estos efectos secundarios deben consultarse con el médico.

Otros tratamientos El médico también puede abrir granos o extraer puntos negros y blancos en su consulta. La persona más indicada para esta operación es un profesional calificado. Si tratamos de hacerlo nosotros mismos, corremos el riesgo de agravar el acné y de aumentar la posibilidad de que queden cicatrices.

¿Qué factores no provocan acné?

La suciedad no causa acné. Incluso la parte negra de un punto negro es sebo seco y células de la piel muertas, no suciedad. Lavarse demasiado a menudo puede irritar la piel y empeorar el acné. En general, las siguientes recomendaciones contribuyen a prevenir esta afección o a reducir sus síntomas:

– no tocar, extirpar ni reventar los granos, porque estas manipulaciones pueden derivar en un incremento de la hinchazón, el color y las cicatrices.

– Utilizar maquillaje desgrasado y cremas faciales con la etiqueta “no comedógeno” o “no acnegénico.”

– Evitar agentes irritantes para la piel como la grasa y el aceite, o el roce con ropa y equipo deportivo.

– Lavarse la cara dos veces al día con un jabón suave y, a continuación, secarla con cuidado.

– Lavarse el pelo con champú regularmente.

– Para los hombres que se afeitan, hacerlo con cuidado, tratando de no reventar los granos.

La comida tampoco causa acné. Está demostrado científicamente que una dieta estricta, sin más, no despeja la piel. Por otro lado, hay quien está convencido de que ciertos alimentos como el chocolate o las papas fritas empeoran el acné. Ciertamente, reducir o eliminar de la dieta los alimentos malos no perjudicaría. Una dieta más sana siempre es recomendable, tenga o no efecto por lo que respecta al acné.

Fuentes

AcneNet, c/o American Academy of Dermatology,

930 E Woodfield Rd.,

Schaumburg, IL 60173 Telephone (847)330-8230 Facsimile (847)330-0050 http://www.aad.org

American Academy of Dermatology, PO Box 4014,

Schaumburg, IL, 60168-4014 Telephone 847330-0230 Toll-Free 888462-DERM URL http://www.aad.org

National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases Clearinghouse, c/o Information Specialist,

1 AMS Cir.,

Bethesda, MD 20892-3675 Telephone (301)495-4484 Toll-free 877-226-4267 Facsimile (301)718-6366 TTY (301)565-2966

http://www.niams.nih.gov/hi/index.htm!ch

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