Afecciones por exposición a radiaciones: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Las radiaciones son una forma natural de energía. Todo el mundo está expuesto a pequeñas cantidades de ellas, pero la exposición a dosis muy altas puede causar graves enfermedades y la muerte.

¿Qué son las radiaciones y dónde se las encuentra?

Las radiaciones son una forma de energía invisible que emanan de los átomos, minúsculas partículas de las que están formados los elementos químicos.

Radiaciones no ionizantes Estas radiaciones no cambian la estructura del átomo. Por el contrario, excitan a las moléculas y las agitan. La luz solar natural, las lámparas solares, los hornos de microondas, las radios y las televisiones son fuentes de radiaciones no ionizantes.

Radiaciones ionizantes Son una forma más energética de radiación, capaz de cambiar la estructura del átomo. Exponerse a radiaciones ionizantes puede causar enfermedad, por daños a las moléculas de las células corporales, por evitar que funcionen debidamente, e incluso por destruirlas.

Las radiaciones ionizantes naturales provienen de partes distantes del universo y del sol. El radón, gas radiactivo inodoro e incoloro, genera la mayor parte de las radiaciones de fondo en nuestro planeta. Los rayos X utilizados en medicina son una fuente artificial de radiaciones artificiales creadas por el hombre y empleadas en investigaciones y diagnóstico médicos, centrales o plantas electronucleares, y bombas atómicas.

¿Cómo afectan las radiaciones al cuerpo humano?

Las radiaciones constituyen un elemento carcinógeno, es decir, son agentes que causan cáncer. Puesto que algunas brotan de forma natural de fuentes tales como el cuerpo humano, el espacio, las rocas, el suelo y el radón, es inevitable el contacto con ellas. La dosis de radiaciones que el estadounidense común recibe al año se considera inocua, y el hecho es que en medicina se utilizan grandes y pequeñas dosis de ciertas radiaciones. Por ejemplo, con fines de diagnósticouse emplean rayos X para las radiografías y las tomografías computadas (TC), y en radioterapia, altas dosis de radiaciones enfocadas en tumores para destruir las células cancerosas.

Sin embargo, las altas dosis de radiaciones, o incluso las pequeñas dosis recibidas durante un prolongado periodo, aumentan el riesgo de lesión o enfermedad. Entre los posibles problemas figuran:

quemaduras en partes del cuerpo que recibieron radiaciones;

enfermedades genéticas o retraso mental en niños cuyas madres fueron expuestas a radiaciones durante el embarazo;

cáncer de la médula ósea, el tiroides, los pulmones, los senos y los riñones por exposición a dosis pequeñas de radiaciones durante un periodo prolongado.

cáncer de pulmón, posiblemente producido por la acumulación de radón en los sótanos de las casas y otros edificios, y que se pega al polvo que se inhala;

– lesiones de los vasos sanguíneos y del cerebro, infecciones y hemorragias por exposición el cuerpo entero a dosis muy altas de radiaciones, que por lo general conducen a la muerte.

La gravedad de la afección causada por las radiaciones depende de la fuente de éstas, de la dosis, de la medida en que fueron absorbidas por el cuerpo y de la sensibilidad del tejido afectado. Las grandes dosis de radiaciones puede conducir a la muerte en pocas horas, días o semanas. La dosis pequeñas a lo largo de mucho tiempo pueden tener efectos menos terribles porque parte del daño celular es susceptible de reparación. Los científicos saben, sin embargo, que las altas dosis aumentan el riesgo de contraer cáncer (pero no afectan al tipo o a la gravedad del cáncer) y que la mayoría de los cánceres no aparecen hasta pasados unos 10 a 40 años del contacto con las radiaciones.

Fuentes

U.S. National Institutes of Health,

9000 Rockville Pike,

Bethesda, MD 20892 Telephone (301)496-4000 http://www.nih.gov/

World Health Organization,

525 23rd St. NW, Washington, DC 20037

Telephone (202)974-3000

Facsimile (202)974-3663

Telex 248338

http://www.who.int/

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