Alergias (fiebre del heno): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Reacción de susceptibilidad anormal a sustancias generalmente inofensivas que se encuentran en el aire, en los objetos que tocamos o en la comida que ingerimos.

El sistema inmunitario

El cuerpo humano dispone del sistema inmunitario, un conjunto de órganos y células especializados en combatir elementos intrusos.

Anticuerpos Una linea de defensa del sistema inmunitario está dada por proteínas llamadas anticuerpos. Estos anticuerpos actúan como los “vigilantes de seguridad” del flujo sanguíneo, continuamente en busca de elementos causantes de problemas. Cuando los encuentran, los atrapan y eliminan como medida de prevención. Los anticuerpos, que constituyen un importante recurso del cuerpo para combatir infecciones y enfermedades causadas per virus, circulan continuamente por la sangre en busca de sustancias extrañas.

Antígenos Cualquier sustancia extraña que invade el organismo humano recibe el nombre de antígeno. Normalmente los antígenos son elementos que necesitan eliminarse, como los virus. Pero a veces los anticuerpos atacan a sustancias normalmente inofensivas que en la mayoría

de la gente no activarían el sistema inmunitario. Hay cientos de sustancias, en el aire que respiramos, en la comida que ingerimos y en las cosas que tocamos, que podrían causar esta reacción. Cuando esto sucede, se dice que sufrimos una alergia, trastorno que afecta a más de 50 millones de estadounidenses.

¿Qué son las alergias?

En determinados meses del año, Latrell estornuda y le pica la garganta mientras juega fuera de casa. Cuando Melinda visita un apartamento donde hay un gato, nota que empiezan a llorarle los ojos. Cuando la señora González alimenta a su bebé con un preparado que incluye algún elemento lácteo, el bebé llora y parece sentir dolor de estómago. Y cuando Bobby toca cualquier objeto que tenga ciertos metales, como el cromo, le salen ronchas en la piel.

Todos estos fenómenos son ejemplos de reacción alérgica. La mayoría de la gente puede jugar en la calle, tener animales domésticos, beber leche o tocar metales sin problemas. Pero éstos y otros cientos de factores activan el sistema inmunitario de millones de personas. Las reacciones a este fenómeno pueden ser tan leves como una nariz congestionada o tan drásticas como la muerte.

Hay muchas clases de alergias, pero, según la vía por la que los desencadenantes entran en contacto con el cuerpo, la mayoría puede agruparse en cuatro categorías:

– Elementos que se inhalan, como el polen, el polvo, las esporas de hongos o la caspa de animales domésticos.

– Elementos que se ingieren, como la leche o productos lácteos, huevos, mariscos, cacahuetes (maníes) y otros frutos secos.

– Elementos que se inyectan, como la penicilina y otros medicamentos o el veneno de la picadura de un insecto.

– Elementos que se tocan, como el níquel de la bisutería, los colorantes en el esmalte de uñas, los champús o el látex.

¿Cómo desencadenan los anticuerpos los síntomas de alergia?

La primera vez que el sistema inmunitario del cuerpo se enfrenta a una sustancia extraña, como un virus, la retiene en su memoria. Esto permite a dicho sistema neutralizar con anticuerpos a esa sustancia la próxima vez que la encuentre.

El organismo es capaz de producir millones de anticuerpos diferentes, cuyo comentido consiste en capturar las sustancias extrañas y anexarse a ellas, como lo hacen dos piezas de un rompecabezas que encajan. Estos anticuerpos también reciben el nombre de inmunoglobulinas.

IgE Anticuerpo conocido como inmunoglobulina E (IgE); causa reacciones alérgicas al atacar a sustancias extrañas que normalmente son inofensivas para la mayoría de las personas (sustancias tales como polen, productos alimenticios o metales). Cuando el anticuerpo IgE ataca a la sustancia extraña, hace que unas células especiales llamadas mastocitos liberen sustancias químicas que provocan irritación en las personas que tienen alergias.

Mastocitos Los mastocitos són células que se encuentran en grandes cantidades en lugares como la nariz, los ojos, los pulmones, el estómago y los intestinos. Liberan sustancias químicas irritantes que producen tumefacción (hinchazón) de los tejidos y otros síntomas de inflamación y alergia.

Pero ¿por qué ciertas sustancias cotidianas como la comida causan reacciones alérgicas a algunas personas y a otras no? Los científicos creen que esta propensión a las alergias puede ser heredada de los padres. Otras razones posibles van desde el estilo de vida a cambios en el ambiente.

¿Qué clases de alergias sufrimos?

Sufrimos distintas alergias según el factor que las desencadena.

Rinitis alérgica La alergia más común es la rinitis alérgica, conocida comúnmente como “fiebre del heno.” Afecta a 35 millones de habitantes de Estados Unidos, muchos de los cuales son alérgicos al polen de plantas y árboles y a las esporas de los hongos. La rinitis alérgica provoca un moqueo continuo, estornudos y picores de nariz y garganta.

Alergia cutánea Otro problema común es la alergia de la piel, cuyo nombre médico es dermatitis. El contacto con cientos de sustancias presentes en metales, cosméticos, champús, algunos fármacos y otros productos químicos, puede causar reacciones alérgicas. La dermatitis provoca picor de la piel y erupción cutánea. Cerca del 10 por ciento de los niños sufren dermatitis alérgica.

Alergia al látex Recientemente se ha prestado mucha atención a las reacciones alérgicas a la goma látex natural. La alergia al látex produce síntomas como dermatitis, pero también puede causar anafilaxis, la reacción alérgica más peligrosa, que supone la muerte a no ser que el enfermo sea tratado con rapidez.

Picaduras de insecto Los insectos pueden causar una reacción alérgica, e incluso anafilaxis. En la mayoría de la gente, estas picaduras originan reacciones menores, como dolor, hinchazón o escozor en la zona de la picadura. Sin embargo, para algunas personas la picadura da por resultado una reacción alérgica por todo el cuerpo.

Alergia a comidas Las reacciones a ciertas comidas también son comunes. Ingerir productos como huevos, leche, mariscos o cacahuetes puede provocar una reacción alérgica que se manifiesta en forma de síntomas como picor de boca y garganta, ronchas, náuseas, vómito o diarrea, entre otros.

Asma Ciertas comidas y elementos alergenos que inhalamos contribuyen al asma, enfermedad pulmonar crónica que afecta a cerca de 17 millones de estadounidenses.

Diagnóstico

Los síntomas de alergia presentan, en ocasiones, similitudes con los de otros trastornos. Por ejemplo, el moqueo nasal puede anunciar tanto una rinitis como un catarro o la gripe. La diarrea puede denotar alergia a una comida o envenenamiento por una toxina bacteriana porque la comida estaba estropeada.

Estas circunstancias dificultan el diagnóstico de la alergia. Lo primero que hacen los médicos al respecto es averiguar y anotar la historia clínica (anamnesis), tanto del enfermo y su posible alergia como de sus familiares. Con este interrogatorio, tratan de determinar las situaciones en que se produce la reacción alérgica y, al mismo tiempo, si los familiares presentan también antecedentes de alergias, pues éstas suelen ser hereditarias. Además, la historia clínica facilita la exclusión de otras posibles causas de la reacción.

Otro recurso disponible es la llamada prueba de cutirreacción, consistente en colocar en la piel una cantidad reducida de determinadas sustancias para observar si provocan reacción alérgica. La tercera vía diagnóstica es el análisis de sangre para detectar la presencia del anticuerpo IgE, que, en los alérgicos, presenta concentraciones más elevadas de lo normal.

Si el médico sospecha la posibilidad de alergia a una comida o material particular (como productos lácteos o látex), normalmente indica al paciente que prescinda de tales productos para ver si los síntomas mejoran.

Tratamiento

Evitar alergenos Una vez confirmada la presencia de una alergia, el primer paso terapéutico consiste en evitar la sustancia alergena siempre que sea posible. En algunos casos puede ser relativamente fácil, por ejemplo en el caso de alergia a algún alimento como los frutos secos, la leche, los mariscos o a metales como el níquel o el cromo. La alergia a la caspa de los animales domésticos puede controlarse si se prescinde de su presencia en el hogar y se evitan en otros sitios. Aunque resulte más difícil no exponerse a sustancias como el polen, las esporas de los hongos o los ácaros del polvo, incluso estos elementos pueden controlarse si no se tienen alfombras, se pasa la aspiradora frecuentemente, se cubren almohadas y colchones con materiales protectores, se lavan las sábanas con regularidad en agua caliente y se usan filtros especiales en calefactores y aparatos de aire acondicionado.

Antihistamínicos y decongestionantes Hay diversos medicamentos antialérgicos obtenibles con o sin receta. Algunos los toman sólo

cuando tienen síntomas y otros optan por tomarlos diariamente para evitar los síntomas de una reacción o, al menos, hacerlos menos pronunciados en caso de que ocurran. La histamina es una de las sustancias químicas que liberan los mastocitos durante una reacción alérgica. Los antihistamínicos neutralizan esta sustancia. A menudo se toman con un descongestionante que abre las vías nasales. Algunos antihistamínicos causan adormecimiento, aunque los más recientes parecen haber minimizado este efecto.

Otra alternativa para quien sufre de rinitis alérgica son los pulverizadores o aerosoles. Hay pulverizadores que reducen la inflamación de la nariz; otros evitan que los mastocitos liberen las sustancias químicas irritantes. Aunque algunos pueden adquirirse sin receta, otros la requieren.

Inmunoterapía En algunos casos los médicos recomiendan la in-munoterapia, normalmente en forma de vacunas. La exposición periódica al riesgo, mediante la inyección de una cantidad reducida del aler-geno, reduce la sensibilidad del organismo a la sustancia desencadenante en cuestión. La inmunoterapia se utiliza en casos de alergia a elementos como el polen, los ácaros o la caspa de los animales domésticos, pero no para alergias a comidas. Se comienza con varias inyecciones a la semana, para después reducirse a una vez al mes durante un periodo de tres a cinco años.

Convivencia con las alergias

La repercusión de una alergia varía de simple molestia a enfermedad con riesgo mortal. Sin embargo, la mayoría de la gente encuentra la forma de vivir con la alergia, evitando los desencadenantes que la causan y recurriendo a un tratamiento médico si es necesario.

Fuentes

Allergy and Asthma Network/Mothers of Asthmatics,

2751 Prosperity Ave., Ste. 150, Fairfax, VA, 22031 Telephone 703641-9595 Toll-Free 800878-4403 URL http://www.aanma.org

American Academy of Allergy, Asthma and Immunology,

611 E Wells St., Milwaukee, WI, 53202 Telephone 414272-6071 URL http://www.aaaai.org

Asthma and Allergy Foundation of America, 1233 Twentieth St.

N.W., Ste. 402, Washington, DC, 20036

Telephone 202466-7643

Toll-Free 8007-ASTHMA

URL http://www.aafa.org

U.S. National Institute of Allergy and Infectious Diseases, Bldg. 31, Rm. 7A-50, 31 Center Dr., MSC 2520, Bethesda, MD 20892-2520 Telephone (301)496-2263 http://www.niaid.nih.gov/default.htm

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