Asma: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El asma es una afección caracterizada por episodios de obstrucción de la corriente de aire que entra y sale de los pulmones, provocados por inflamación, espasmo muscular o presencia de abundante mucosidad en las vías respiratorias inferiores o bronquios. Estos episodios de bloqueo respi-ratorie, llamados “ataques” de asma, son provocados, enre oros factores, por polvo, agentes contaminantes, humo, alergias, aire frío o infecciones.

Un caso de falta de aliento

Cuando Stacy era pequeña, sus padres notaron que al jugar parecía cansarse más rápidamente que sus amigos. También tenía ataques de tos y, a veces, sibilancias al respirar. Después de examinar a Stacy, hacerle muchas preguntas y medir su respiración con una maquinita, el médico diagnosticó su problema como asma. Una de las medidas que se tomaron para cuidar de Stacy fue que llevara consigo a la escuela medicamentos contra la enfermedad.

Cuando tenía 12 años, Stacy comenzó un proyecto en la escuela con la ayuda de su profesora y una enfermera. El objetivo era hacer de la escuela un lugar más apto para el asma. Se prohibió fumar, incluso en las actividades extraescolares. Se despejó a la escuela, en la medida de lo posible, de probables causantes de ataques de asma, como polvo, moho, cucarachas y vapores fuertes emitidos por la pintura o por sustancias químicas. Se puso en marcha una iniciativa para que los niños enfermos de asma llevasen sus propias medicinas a la escuela. Finalmente, se ofrecieron lecciones especiales a estudiantes y profesores sobre el asma y cómo ayudar a un compañero que la padece. El resultado fue una escuela más sana no sólo para Stacy sino para todos.

¿Qué es el asma?

En las vías respiratorias de los pulmones de un asmático se producen varias alteraciones. Primero, hay inflamación o hinchazón de los tejidos que tapizan el interior de esas vías. En segundo lugar, los tejidos inflamados producen una sustancia densa y escurridiza llamada moco. En tercer lugar, los músculos que rodean las vías respiratorias sufren un espasmo, lo que las estrecha. Estos tres procesos en combinación—inflamación,

producción de moco y espasmo muscular—reducen el diámetro de las vías respiratorias, lo que dificulta la respiración. Es como tratar de inflar un globo con una pajilla estrecha.

Durante un ataque de asma, las alteraciones empeoran. Las vías respiratorias se inflaman por dentro mientras son presionadas desde el exterior. Al mismo tiempo, un moco denso bloquea las ya reducidas vías respiratorias. El enfermo emite sibilancias—coloquialmente pitidos—con cada espiración. También puede sentir rigidez en el pecho, e intentará toser para aclararse los pulmones.

¿A qué se debe el asma?

Los enfermos de asma tienen lo que a veces se conoce como vías respiratorias “sensibles.” Factores domésticos cotidianos, que no son problemáticos para la mayoría de la gente, pueden causarles un ataque de asma. Estos factores reciben el nombre de desencadenantes. Hay dos tipos principales de desencadenantes. Los primeros son alergenos o sustancias que provocan alergia, por ejemplo pólenes, hongos, caspa de los animales— pequeñas escamillas de la piel o las plumas—, ácaros, cucarachas y ciertas comidas o medicinas. La mayoría de estas sustancias penetran al cuerpo con el aire que respiramos, pero a veces lo hacen por la boca con las sustancias que tragamos.

El segundo tipo de desencadenante de asma no tiene nada que ver con la alergia, pero produce la misma reacción que ésta en las vías respiratorias. Así, el asma puede ser iniciada o empeorar por la acción de sustancias irritantes en el aire, como el humo del tabaco, el humo de la leña ardiendo, la pintura fresca, los productos de limpieza, los perfumes, las sustancias químicas del lugar de trabajo y la propia polución. Otros desencadenantes incluyen el aire frío, los cambios súbitos de la temperatura atmosférica, el ejercicio, la acidez de estómago y las

infecciones de las vías respiratorias como las que suceden en un catarro o una gripe. El factor exacto que desencadena el asma es diferente en cada persona.

¿Quién padece asma?

El asma es una de las enfermedades más comunes en Estados Unidos. El número de enfermos ha aumentado rápidamente en los últimos años. La razón de este aumento todavía es desconocida. Cerca de un tercio de los enfermos son menores de 18 años. El asma es más común en niños afroamericanos que en niños blancos, aunque no está clara la razón de esta circunstancia. Podría tener que ver con condiciones ambientales.

Síntomas

A continuación figuran algunos de los síntomas comunes del asma. Un enfermo puede presentar uno de ellos, algunos o todos:

– Disnea

– Tos, particularmente si dura más de una semana

– Sibilancias (emitidas principalmente al espirar)

– sensación de agarrotamiento o incomodidad en el pecho

El grado en el que el asma interfiere en la vida diaria de una persona varía considerablemente. Hay quien tiene problemas continuos y padece ataques en cualquier sitio con una frecuencia que varía desde un par de veces a la semana a casi constantemente. En este caso, la capacidad para participar en actividades físicas se ve limitada hasta que, con la ayuda de

tratamiento, el asma empieza a controlarse. Los enfermos de asma más leve pueden llevar a cabo cualquier actividad, siempre y cuando reduzcan su exposición a desencadenantes medioambientales, tomen la medicación según le haya sido prescrita y sigan las instrucciones de los médicos.

Asma infantil Los bebés asmáticos tienen sibilancias cuando sufren resfriado, infección, bloqueo de las vías respiratorias u otros problemas. Este síntoma puede desaparecer por sí mismo sin efectos negativos. Pero si el problema persiste durante un tiempo, se agrava o vuelve a surgir, se hace necesario su tratamiento. En niños mayores, la respiración debe ser normal. Las sibilancias pueden ser una señal de asma, pero también son indicio de infección, enfermedad pulmonar, acidez, enfermedad cardíaca e incluso de un trozo de comida u otro objeto—como una pieza de juguete—atascado en las vías respiratorias. Además de respiración sibilante, el asma infantil causa jadeos y ataques de tos. Los padres también observan que el niño se cansa con rapidez al jugar.

Asma nocturna El asma tiende a empeorar por la noche. El asma nocturna sobreviene en pleno sueño. Para algunos enfermos, es un síntoma más; otros, sin embargo, sólo tosen o tienen sibilancias por la noche.

Asma asociada al ejercicio Cuatro de cada cinco enfermos de asma tienen sibilancias durante el ejercicio o poco después. Este tipo de asma se conoce como “asma inducida por el ejercicio.” Otros síntomas de asma incluyen tos, frecuencia cardíaca acelerada y sensación de rigidez en el pecho entre cinco y diez minutos después de hacer ejercicio. El aire frío o seco, el alto contenido de polen y la contaminación atmosférica, la congestión de la nariz y la infección de las vías respiratorias son factores que tienden a agravar el problema. Entre los ejercicios que pueden llevar a provocar sibilancias figuran el correr al trote, correr en una cinta rodante o jugar al baloncesto. En resumen, hacer ejercicios aeróbi-cos—destinados a incrementar el consumo de oxígeno.

Asma relacionada con el trabajo El asma ocupacional proviene de la inhalación de humos, gases o polvo cuando se está en el lugar de trabajo. Este tipo de asma puede detectarse por primera vez en un trabajador, o puede empeorar el estado de un trabajador que ya tenga la enfermedad. Los síntomas suelen ser sibilancias, opresión en el pecho y tos, aunque también pueden darse congestión nasal, aumento de mucosidad y congestión ocular. El asma tiende a persistir un largo periodo, incluso después de que el trabajador no tenga ya cerca la sustancia responsable del problema.

Ataques agudos El estado asmático (Status asthmaticus) es un ataque agudo de asma que no mejora cuando la persona toma su medicatratamiento, el asma empieza a controlarse. Los leve pueden llevar a cabo cualquier actividad, duzcan su exposición a desencadenantes medie medicación según le haya sido prescrita y sigan médicos.

Asma infantil Los bebés asmáticos tienen sil resfriado, infección, bloqueo de las vías respirato Este síntoma puede desaparecer por sí mismo sin si el problema persiste durante un tiempo, se agr hace necesario su tratamiento. En niños mayores normal. Las sibilancias pueden ser una señal de a indicio de infección, enfermedad pulmonar, acid e incluso de un trozo de comida u otro objeto— guete—atascado en las vías respiratorias. Además el asma infantil causa jadeos y ataques de tos. L servan que el niño se cansa con rapidez al jugar.

Asma nocturna El asma tiende a

mento habitual. Este tipo de ataque es una emergencia que debe tratarse inmediatamente en el hospital o en el consultorio de un médico, donde se dispone de la medicación necesaria.

Diagnóstico

El médico efectúa un examen físico y hace preguntas sobre los síntomas y las circunstancias que los acompañan. Además, recurre a diferentes pruebas para ayudar a identificar el asma y sus causas. He aquí algunas de esas pruebas:

Pruebas de alergia Las pruebas de alergia ayudan a identificar a qué elementos es alérgica una persona. Las más usuales son las pruebas de cutirreación. Se aplican en la piel reducidas cantidades de elementos potencialmente alergenos y se observa cuáles de ellos producen reacción. Un segundo tipo de prueba es el análisis de sangre, en el que se analiza una muestra en busca de determinados anticuerpos, sustancias producidas en la sangre para combatir cuerpos extraños o agresivos. Los enfermos de alergia pueden presentar altos niveles de inmunoglobulina E (IgE). Sin embargo, el análisis de sangre se considera menos sensible que la prueba de cutirreacción, ya que no puede detectar el mismo número de alergenos.

Radiografías de tórax Los rayos X son unas ondas invisibles que atraviesan la mayor parte de la materia sólida y producen una imagen sobre una placa fotográfica. En este caso, lo que se produce es una imagen que muestra el aspecto de los pulmones.

Pruebas funcionales pulmonares Estas pruebas muestran si los pulmones funcionan o no adecuadamente. En una de ellas, el paciente sopla en un aparato llamado espirómetro, que mide la cantidad de aire que entra y sale de los pulmones. Una segunda prueba se vale de un medidor de flujo máximo para determinar la velocidad con que una persona puede inspirar y espirar. Este aparato, que se sostiene con la propia mano, es muy sencillo y puede utilizarse en casa. Muchos enfermos de asma lo usan con regularidad para detectar señales de un ataque de asma inminente, con lo que disponen del tiempo necesario para tomar un medicamento que, a menudo, previene el ataque.

¿Por qué es necesario el tratamiento?

El asma incontrolada puede causar muchos problemas: desde falta al trabajo o a la escuela, o necesidad de acudir al hospital, hasta la muerte (en raras ocasiones). Sin embargo, con la ayuda de un médico es posible tenerla a raya. Los enfermos con asma controlada presentan muy pocos síntomas—si es que tienen alguno—durante el día y duermen tranquilamente por la noche. También están en condiciones de llevar a cabo sus actividades habituales, incluso el ejercicio. Sin embargo, el asma no desaparece porque desaparezcan los síntomas. El enfermo ha de seguir

cuidándose y dar por sentado que el asma forma parte de su vida: evitará los desencadenantes, no fumará y vivirá en un ambiente limpio y sano. Así se debe proceder, incluso en casos de asma leve.

Tratamiento

Además de evitar la exposición a desencadenantes, el principal método para tratar el asma es recurrir a medicamentos. Una clave para el control de la enfermedad es tomar la medicina necesaria en el momento justo. Hay dos tipos principales de medicamentos para el asma: los que ayudan a controlar la enfermedad a largo plazo y los que proporcionan alivio a corto plazo, cuando el asmático sufre un ataque.

Medicinas para controlar el asma a largo plazo Se toman a diario para prevenir los síntomas incluso antes de que se manifiesten. Sin embargo, pueden pasar varias semanas antes de que surtan efecto. Los más eficaces reducen la inflamación de las vías respiratorias. En general suelen ser medicamentos inhalables, lo que facilita su llegada directa a los pulmones.

No todos los asmáticos requieren estas medicinas. Pero pueden ser muy útiles para los enfermos que sufren síntomas de asma diurna tres o más veces por semana, o síntomas de asma nocturna tres o más veces al mes. He aquí algunos de los medicamentos para controlar el asma a largo plazo:

– Corticoesteroides inhalatorios. Estos potentes medicamentos previenen y reducen la inflamación de las vías respiratorias. También las hacen menos sensibles a los desencadenantes. Sin embargo, sólo son eficaces si se toman con regularidad, por lo que los asmáticos crónicos los consumen a diario. Los corticoesteroides inhalados no deben confundirse con los esteroides peligrosos que utilizan ciertos atletas para desarrollar su musculatura.

– Otros medicamentos inhalatorios. Son fármacos que ayudan a prevenir y a reducir la inflamación de las vías respiratorias y las hacen menos sensibles. Sin embargo, requieren entre cuatro y seis semanas de uso regular antes de que empiecen a surtir efecto.

Este tipo de medicamento lo consumen a diario los enfermos crónicos de asma, aunque también pueden utilizarse antes de hacer ejercicio o de entrar en contacto con un desencadenante.

– Corticoesteroides orales. Estos medicamentos se toman por boca en forma de pastillas o jarabes. A diferencia de los corticoesteroides inhalatorios, pueden tener serios efectos secundarios cuando se utilizan durante un largo periodo. Sin embargo, son muy eficaces en tratamientos cortos para tratar ataques agudos de asma y para controlar la enfermedad con rapidez; a veces, las personas con asma más grave los toman todos los días o un día sí y otro no.

– Broncodilatadores de acción prolongada. Son fármacos que relajan los músculos de las vías respiratorias y facilitan con ello la respiración. Pueden prevenir o reducir el estrechamiento de dichas vías. Sólo son eficaces cuando se utilizan con regularidad. Estos medicamentos se inhalan o se consumen por vía oral en forma de pastillas. Algunos son especialmente útiles para prevenir el asma nocturna o la inducida por el ejercicio.

– Anticolinérgicos. Constituyen un nuevo tipo de medicamento antiasmático que previene y reduce la inflamación de las vías respiratorias, fortaleciéndolas ante los desencadenantes. También evitan la presión muscular en la zona de las vías respiratorias.

Se toman regularmente por vía oral en forma de pastillas.

Hasta ahora han sido utilizados con regularidad para el asma suave en pacientes de doce años de edad o mayores.

– Vacunas antialérgicas. En algunos casos, los síntomas del enfermo de asma se pueden prevenir o reducir con vacunas antialérgicas cuyo efecto puede durar meses o años.

Este tratamiento hace al enfermo menos sensible a los alergenos.

Medicamentos de acción rápida Se acude a los medicamentos de acción rápida únicamente cuando es necesario relajar y abrir las vías respiratorias sin demora. Pueden utilizarse tanto para aliviar síntomas como para prevenirlos cuando la indicación del medidor de flujo máximo comienza a bajar ante la inminencia de un ataque de asma. Sin embargo, estos fármacos sólo son eficaces durante unas horas. Al contrario que los de acción prolongada, no evitan que los síntomas vuelvan a aparecer más adelante. Se inhalan al primer indicio de un ataque o antes de entrar en contacto con un desencadenante. Los antedichos antiasmáticos de acción rápida reciben también el nombre de broncodilatadores de acción inmediata. Relajan los músculos alrededor de las vías respiratorias y con ello facilitan la respiración. Comienzan a hacer efecto a los cinco minutos de tomarlos y ese efecto puede durar de cuatro a seis horas. Se utilizan justo en cuanto empiezan a manifestarse los síntomas o antes de hacer ejercicio.

¿Cómo se administran los fármacos inhalatorios?

Muchos medicamentos para el asma están diseñados para que tengan acceso directo a los pulmones. El más popular es el inhalador dosificante, que suministra medicina a los pulmones en cantidades exactas. Un inhalador es un recipiente (metálico o de plástico) portátil con un botón que el enfermo oprime para rociar la medicina. A veces, viene con un cabezal dispersor que facilita su utilización.

Otro utensilio para administrar medicinas inhalatorias es el nebuli-zador, que convierte el medicamento líquido en una fina nube. Los

nebulizadores son muy útiles para los niños y ancianos enfermos, que suelen tener problemas con el inhalador dosificante.

Para respirar más fácilmente

Los enfermos de asma deben tratar de averiguar qué desencadenantes agravan sus síntomas y tomar las debidas precauciones para evitarlos. A continuación se enumeran algunas de las medidas que toman muchos asmáticos para controlar distintos desencadenantes. No todas son eficaces para todos los enfermos.

Polen y mohos al aire Ubre Para controlar el polen y el moho, los asmáticos con frecuencia:

– tienen puertas y ventanas cerradas en épocas de altos recuentos polínicos y de moho

– restringen paseos por jardines y por el campo en la época de floración y cuando los recuentos polínicos y de moho son más altos

– conducen con las ventanillas cerradas en las estaciones de polen, y utilizan el aire acondicionado

– consultan con el médico sobre la posibilidad de tomar un medicamento de acción prolongada o incrementar el tratamiento ya en curso antes de que comience la época de máxima polinización.

Moho de interiores Para controlar los mohos en interiores, los asmáticos a menudo tienen que:

– arreglar grifos que goteen, tuberías y otras fuentes de agua

– limpiar lugares donde haya moho con un producto que contenga lejía

– renunciar a paredes empapeladas, que son focos potenciales de moho

– deshacerse de plantas caseras en las que se pueda acumular moho y polvo.

Caspa de animales domésticos Las personas alérgicas a las es-camillas del pelo de animales (como los gatos o las plumas de ave), suelen tomar las siguientes medidas:

– en la medida de lo posible, mantener a los animales domésticos con plumaje o pelo fuera de casa

– mantener a los animales domésticos fuera de los dormitorios, cuyas puertas deben dejarse siempre cerradas

– deshacerse de alfombras y muebles tapizados con tela o tener a los animales domésticos apartados de estos objetos

– utilizar almohadas rellenas de poliéster (en vez de plumas) y evitar edredones nórdicos.

Ácaros del polvo Los enfermos de asma suelen ser alérgicos al polvo por causa de unos minúsculos organismos, llamados ácaros, que anidan en él. Mantener la casa limpia de polvo puede resultar de gran ayuda. De ahí que muchos asmáticos tomen las siguientes medidas:

lavar la ropa de cama semanalmente en agua caliente—el agua debe superar los 130 °F (54 °C) para matar a los ácaros

– utilizar fundas especiales antipolvo para colchones y almohadas. Lavarlas semanalmente con agua caliente

– tratar de no dormir o echarse en muebles tapizados con tela o adornados con cojines

– evitar las alfombras

– no poner muñecos de trapo en las camas, y lavarlos semanalmente con agua caliente

– utilizar una mascarilla antipolvo cuando pasan la aspiradora o encargan a alguien que haga esta tarea

Cucarachas Muchos asmáticos son sensibles también a las cucarachas y hacen un esfuerzo especial por deshacerse de estos obstinados bichos con las siguientes medidas:

– no llevar comida a los dormitorios

– guardar comida y basura en recipientes cerrados y retirar los restos de comida y las migas tan pronto se acabe de comer

– utilizar trampas, venenos, polvos e insecticidas líquidos o pastosos para matar las cucarachas

– no entrar en habitaciones rociadas con insecticida hasta que haya desaparecido el olor

Ciertas comidas y medicamentos Es importante:

– evitar comidas que hayan planteado problemas en el pasado

– informar a los médicos sobre cualquier reacción a un medicamento

Humo y olores fuertes Fumar no es bueno para nadie, ni para el fumador activo ni para el pasivo. Los enfermos con asma son especialmente sensibles al peligro del humo del tabaco y pronto advierten que lo mejor para ellos es no fumar. También suelen pedir a los familiares que dejen el tabaco y a los visitantes que se abstengan de fumar.

Otras medidas al respecto son:

– evitar, en la medida de lo posible, la utilización de hornos de leña, calefactores de queroseno o chimeneas

– evitar fragancias y vapores fuertes como los del perfume, la laca del pelo y la pintura fresca

Ejercicio Hacer ejercicio es sano para cualquier persona y los enfermos de asma no son una excepción. Para hacer ejercicio y practicar los deportes preferidos, los asmáticos suelen tomar las siguientes medidas:

– calentamiento durante 6 a 10 minutos antes del ejercicio

– evitar los ejercicios al aire libre si la polución ambiental o los recuentos polínicos son altos o cuando el aire está frío

– escoger actividades que no provoquen síntomas; los deportes de carrera son los más peligrosos en este sentido

– consultar con un médico sobre la conveniencia de utilizar un medicamento antes de hacer ejercicio, como medida preventiva

Fuentes

Allergy and Asthma Network/Mothers of Asthmatics,

2751 Prosperity Ave., Ste. 150, Fairfax, VA, 22031 Telephone 703641-9595 Toll-Free 800878-4403 URL http://www.aanma.org

American Academy of Allergy, Asthma and Immunology,

611 E Wells St., Milwaukee, WI, 53202 Telephone 414272-6071 URL http://www.aaaai.org

American College of Allergy, Asthma and Immunology,

85 W Algonquin Rd., Ste. 550, Arlington Heights, IL, 60005-4425

Telephone 847427-1200

URL http://www.allergy.mcg.edu

American Lung Association, 61 Broadway, 6th Fl.,

New York, NY, 10006 Telephone 212315-8700 Toll-Free 800LUNGUSA URL http://www.lungusa.org

Asthma and Allergy Foundation of America, 1233 Twentieth St.

N.W., Ste. 402, Washington, DC, 20036

Telephone 202466-7643

Toll-Free 8007-ASTHMA

URL http://www.aafa.org

Asthma Management Model System, Bethesda, MD 20892 Telephone (301)594-6248 Facsimile (301)496-8294 http://nhlbisupport.com/asthma/

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