Cáncer de piel (melanoma): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Enfermedad debida a la presencia de células anormales (cancerosas) que se multiplican rápidamente en las capas externas de la piel.

El cáncer más común

En 1985, al ex presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, se le extirpó, de un lado de la nariz, un tumor, denominado carcinoma basocelular. Con frecuencia se decía que el presidente estaba bronceado y saludable, pero cuando se divulgó la noticia de la operación, el público tuvo mayor conciencia del cáncer de piel y de los peligros de exponerse demasiado al sol. Casi a 1 millón de estadounidenses al año se les diagnostica cáncer de piel.

¿Qué es el cáncer de piel?

A menudo se dice que la piel es el órgano más extenso del cuerpo. Protege a las personas manteniendo el agua y otros líquidos dentro del cuerpo u, colaborando en la regulación de la temperatura corporal, produciendo vitamina D y desempeñando una serie de funciones complejas. La piel es asimismo una barrera de suma importancia entre las personas y cuerpos extraños invasores, como las bacterias. La piel es algo muy personal: la parte del cuerpo que la gente presenta ante el prójimo.

Tipos de cáncer de piel El cáncer de piel es el más común de todos los tipos de cáncer, pues representa el 50 por ciento del total. Se divide en dos tipos generales: melanoma y cáncer no melanómico. Los cánceres de piel no melanómicos son los más comunes y los más curables. El melanoma es mucho menos común, pero mucho más peligroso y con frecuencia mortal.

Melanoma La capa exterior de piel se llama epidermis. Consiste, a su vez, en capas de células planas y escamosas, bajo las cuales se encuentran otras células, redondas, llamadas células basales. La parte más profunda de la epidermis contiene melanocitos, que son las células que dan color a la piel. El melanoma comienza en los melanocitos.

Cánceres de piel no melanómicos Los dos tipos de cáncer de piel no melanómicos son el carcinoma basocelular y el carcinoma escamoso. Estos cánceres se localizan en diferentes capas de la piel, pero

ambos aparecen más comúnmente en las zonas del cuerpo que se exponen al sol.

Cómo aparece el cáncer de piel El cáncer de piel comienza con daños al ADN de las células de la piel. El ADN (ácido desoxirribo-nucleico) contiene la información que heredamos de nuestros padres y que les dice a las células del cuerpo cómo deben llevar a cabo todas las actividades necesarias para vivir. El ADN se encuentra en los genes y cada célula tiene un juego idéntico de genes. Algunos de estos genes controlan con gran exactitud el crecimiento, la división y muerte de la célula. Si un gen está dañado, la célula recibe instrucciones equivocadas o no recibe instrucciones en absoluto. En tal eventualidad, la célula puede crecer y dividirse sin freno, acabando por constituir un conglomerado desordenado que invade las células vecinas y forma un tumor canceroso. El melanoma es potencialmente peligroso porque tiene la capacidad de propagarse a otras partes del cuerpo. Los cánceres de piel no melanómi-cos, sin embargo, tienden a quedarse en el lugar de origen y es menos probable que se difundan a otras partes.

¿Cuál es la causa del cáncer de piel?

Hay ciertos factores de riesgo que indican quienes tienen posibilidad de contraer cáncer de piel. Se considera como factor de riesgo cualquier circunstancia que aumente la probabilidad de que la persona contraiga una enfermedad como el cáncer de piel.

Melanoma Un factor de riesgo es tener ciertos tipos de lunares. Otro factor es tener la piel blanca. El riesgo de contraer melanoma es 20 veces mayor para las personas de piel clara que para las de piel oscura. Pero las personas de piel oscura también pueden contraer melanoma. La probabilidad de contraer melanoma es mayor si uno o más familiares lo han tenido. Las personas que han recibido tratamiento medicamentoso que deprima el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo contra las infecciones) tienen mayor riesgo de melanoma. Exponerse a radiaciones ultravioleta—por ejemplo, la luz solar, y las lámparas y cabinas de broncear—es también un factor de riesgo por lo que se refiere al melanoma.

Cánceres de piel no melanómicos La mayoría de estos cánceres son causados por exposición de determinadas partes del cuerpo, sin ninguna protección, a las radiaciones ultravioleta. Más que nada, estas radiaciones provienen de la luz solar, pero también de fuentes artificiales. Aunque los niños y los jóvenes adultos no suelen contraer cáncer de piel, a menudo reciben grandes dosis de luz solar que podrían derivar posteriormente en cáncer de piel. Otros factores de riesgo de cáncer de piel no melanómico son el tener la piel clara (muy blanca) y un sistema inmunitario debilitado a consecuencia de un tratamiento medicamentoso para otras afecciones. Además, la exposición a ciertas sustancias químicas aumenta el riesgo de cáncer de piel no melanómico.

No siempre es fácil detectar el cáncer de piel

El melanoma puede descubrirse ante un cambio del tamaño, color, textura o forma de un lunar u otra área de piel pigmentada. El sangrado de un lunar, cuando no es debido a un rasguño u otra herida, puede ser también un signo de advertencia. La piel de los cánceres no melanómicos es a veces difícil de diferenciar de la piel normal. El signo de alarma más importante corresponde a la aparación de un tumor, una mancha o un bulto que parece agrandarse (a lo largo de unos pocos meses o de un año o dos) o una llaga que no se cura en tres meses.

Diagnóstico Cuando sospeche la presencia de un melanoma o de un cáncer no melanómico, el médico tomará una muestra de la piel (biop-sia) de la zona afectada para analizarla al microscopio.

Tratamiento

El primer paso para tratar el cáncer de piel es determinar su estadio, es decir, cuánto y cómo ha crecido. Este es un paso importante para decidir el mejor tratamiento posible. También es útil para determinar el pronóstico del paciente (las posibilidades de supervivencia). El sistema más difundido con estos fines, asigna al cáncer de piel un número romano del 0 al IV. Así, por ejemplo, el estadio 0 significa que el cáncer aun no se ha extendido más allá del tejido que subcutáneo (debajo de la piel); y un IV quiere decir que se ha extendido a otros órganos, tales como el pulmón, el hígado o el cerebro, y es menos probable que sea curable.

Afortunadamente, la mayoría de los cánceres no melanómicos se pueden curar completamente gracias a que se dispone de una diversidad de intervenciones quirúrgicas, que dependen del tamaño del cáncer y de su localización. Si parece que un cáncer de células escamosas presenta un alto riesgo de extenderse, después de la operación se utiliza la radioterapia o la quimioterapia. En la quimioterapia se utilizan fármacos (onco-líticos) que combaten el cáncer y que se inyectan en una vena del brazo o se toman en forma de tabletas. En algunas lesiones precancerosas, la quimioterapia puede usarse en forma de una crema que se aplica directamente a la piel.

El tratamiento para el melanoma incluye cirugía y quimioterapia. La radioterapia (con radiaciones de alta energía que matan a las células cancerosas) no suele usarse para tratar el melanoma original.

Medidas preventivas

En Australia, es muy popular un estribillo contra el cáncer de piel que dice: “Métete en una camisa; ponte un sombrero y úntate con loción protectora contra el sol. Y busca la sombra.” La mejor forma de disminuir el riesgo de cáncer no melanómico es evitar la exposición a los rayos solares. Esto es especialmente importante al mediodía, cuando la luz solar es más intensa. Puesto que a nadie le gusta quedarse dentro de la casa todo el día, los niños y los adultos pueden protegerse la piel cubriéndola con ropa y usando cremas o lociones con filtrosolar que tengan factor de proteccion de 15 o más en las áreas que queden expuestas al sol. Los sombreros de ala ancha y las gafas de sol con un porcentaje de absorción de la luz ultravioleta de 99 a 100 por ciento protegerán los ojos. Se recomienda no usar las cabinas de bronceador.

¿Cómo avanza la investigación sobre cáncer de piel?

La ciencia ha hecho grandes progresos en sus investigaciones sobre cómo la luz ultravioleta daña el ADN y cómo las alteraciones del ADN transforman las células normales de la piel en células cancerosas. Además, se están están explorando nuevas formas de tratar el cáncer de piel mediante la cooperación del sistema inmnitario (las defensas del cuerpo contra tumores e infecciones).

Un nuevo tratamiento en vías de investigación, llamado terapia fo-todinámica, consiste en aplicar a los tumores una sustancia química especial que los sensibiliza para luego atacarlos con un rayo láser que los destruye. También se están investigando fármacos relacionados con la vitamina A para usarlos en algunos tipos de cáncer de piel. Pero este tratamiento tiene efectos secundarios y sus beneficios aun no se han demostrado de forma definitiva. Los investigadores que estudian el melanoma en particular están experimentando con añadirles genes a las células cancerosas para hacerlas más sensibles a los fármacos, para reemplazar los genes dañados o para lograr que el sistema inmunitario ataque a las células anormales.

Convivencia con cáncer de piel

La más importante que uno debe de recordar acerca de los cánceres de piel es que la mayor parte de ellos se pueden prevenir. Nunca es demasiado tarde para que las personas comiencen a protegerse la piel. Puesto que las personas que han tenido un determinado cáncer de piel corren el riesgo de contraer otros, conviene que, como rutina, se hagan autoexploractiones mensuales. Es probable que el cáncer reaparezca en los primeros cinco años postratamiento. La persona a quien le encanta tomar el sol deberá adaptarse a una vida en la que no podrá hacerlo con tanta frecuencia. Exceptuando el evitar los rayos solares, casi toda persona que haya tenido cáncer de piel podrá recuperar su estilo de vida anterior.

Fuentes

American Academy of Dermatology, PO Box 4014,

Schaumburg, IL, 60168-4014 Telephone (847)330-0230 Toll-Free (888)462-DERM http://www.aad.org

American Cancer Society, 2200 Century Pky., Ste. 950,

Atlanta, GA, 30345 Telephone (404)816-4994 Toll-Free (800)ACS-2345 URL http://www.cancer.org

American Cancer Society Cancer Resource Center,

PO Box 102454, Atlanta, GA 30368-2454 Telephone (512)919-1886 Toll-free (800)227-2345 http://www.cancer.org/

OncoLink, c/o University of Pennsylvania Cancer Center,

3400 Spruce St., 2-Donner, Philadelphia, PA 19104-4283

Facsimile (215)349-5445

http://www.oncolink.com/

U.S. National Cancer Institute, Cancer Information Service,

P.O. Box 24128, Baltimore, MD 21227 Toll-free (800)422-6237 (English and Spanish)

TTY (800)332-8615 http://cis.nci.nih.gov/

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