Cáncer de pulmón: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Es un tumor compuesto de células anormales que afecta a los pulmones, y que a menudo se propaga a otras partes del cuerpo. Generalmente es causado por fumar cigarrillos y con frecuencia tiene desenlace mortal.

Ni siquiera se salvó el vaquero de los cigarrillos Marlboro

En los años sesenta del recién concluido siglo XX, el actor de cine David McLean fue contratado para interpretar el papel del “Hombre Marlboro,” aquel vaquero apuesto y bien macho, fumador de cigarrillos, que aparecía en la publicidad televisiva e impresa de la compañía tabacalera Philip Morris. Para cada anuncio, McLean debió fumar muchos cigarrillos durante el rodaje para lograr el aspecto y tono preciso del apuesto vaquero. Posteriormente siguió recibiendo cartones de cigarrillos a título de obsequio de la citada empresa. Había comenzado a fumar a los 12 años y nunca más pudo dejar el cigarrillo. En 1985 empezó a padecer la afección pulmonar denominada enfisema, ocasionada por el tabaco, y en 1993 se le diagnosticó cáncer del pulmón derecho. En 1995, el cáncer había hecho metástasis en el cerebro y en la columna vertebral. McLean murió ese año, a la edad de 73 años.

¿Cómo funcionan los pulmones?

Son dos órganos de consistencia esponjosa que ocupan gran parte de la cavidad torácica, que nos permiten aspirar oxígeno del aire atmosférico y que eliminan dióxido de carbono, producto gaseoso de desecho resultante del proceso metabólico corporal. Los pulmones son, en suma, los órganos indispensables para la respiración. El pulmón derecho se divide en tres partes, denominadas lóbulos, y el izquierdo sólo en dos. Aldre-dor de cada pulmón hay una membrana de revestimiento y protección, llamada pleura. El oxígeno del aire atmosférico se introduce en los pulmones a través de la tráquea, que se bifurca en dos conductos llamados bronquios, los cuales a su vez se ramifican en conductos menores, los bronquiolos. En los extremos terminales de estos bronquiolos hay millones de sacos diminutos de aire con aspecto de brotes o capullitos, que reciben el nombre de alvéolos. Todas estas estructuras forman, pues, parte integral de los pulmones.

¿Cómo comienza el cáncer de pulmón?

Generalmente se inicia en el revestimiento de los bronquios, aunque en realidad puede aparecer en cualquier otra parte de los pulmones. La enfermedad es de evolución muy lenta. El tejido pulmonar, como otros tejidos corporales, contiene ADN (ácido desoxirribonucleico), que es una sustancia heredada de los padres y que a su vez contiene los genes portadores de instrucciones de funcionamiento para todas las células. A veces se producen cambios (mutaciones) en las células pulmonares normales, que alteran el funcionamiento de éstas y producen el cáncer. Algunos genes ordenan a las células pulmonares cuándo tienen que crecer, y otros determinan cuándo han de detener su crecimiento. Las mutaciones de los primeros pueden acelerar demasiado el crecimiento celular, y las de los segundos, no avisarles para que dejen de crecer. En ambos casos, esas células se vuelven incontrolables. Por lo regular, toda célula posee mecanismos de reparación para corregir las señales erróneas, pero cuando están creciendo rápidamente es posible que los errores pasen inadvertidos.

Se cree que la mayor parte de las mutaciones productoras de cáncer de pulmón no son alteraciones heredadas de los padres, sino más bien cambios espontáneos que aparecen durante la vida de la persona afectada. Ahora bien, es posible heredar una reducida predisposición a evitar el efecto de ciertas sustancias químicas cancerígenas (u oncogénicas). La ciencia no ha podido aún averiguar quiénes son los seres humanos que tienen reducida esa predisposición.

¿A quién ataca el cáncer del pulmón? En los EE.UU., mueren más varones y mujeres de cáncer pulmonar que de ninguna otra forma de cáncer. La Asociación Estadounidense del Cáncer calcula que todos los años 178 000 estadounidenses son diagnosticados de cáncer y que más de 160 000 perecen a consecuencia de esta enfermedad. El cáncer de pulmón rara vez se produce en menores de 40 años, porque tarda mucho en desarrollarse. El número de casos aumenta con la edad, especialmente después de los 65 años.

¿Cuáles son las causas del cáncer de pulmón? El tabaco es responsable hasta del 90 por ciento del cáncer pulmonar. El humo del tabaco lesiona las células pulmonares de los fumadores en diversas formas que conducen al cáncer. Aunque no todos los fumadores padecen de cáncer, cuánto más años hayan fumado, mayor probabilidad tendrán de contraerlo. Las sustancias químicas cancerígenas (u oncogénicas) que existen en algunos ambientes de trabajo constituyen otros factores de riesgo.

¿Cómo afecta el cáncer de pulmón a sus víctimas?

Síntomas A menudo no aparecen síntomas hasta que la enfermedad llega a una fase muy avanzada. Con frecuencia se descubre el cáncer en una radiografía tomada por otro motivo no relacionado. Cuando aparecen los síntomas, son tan generales, que podrían deberse a multitud de enfermedades. Entre ellos se destacan una tos que no cede, dolor de pecho, ronquera, esputo sanguinolento y dificultad respiratoria. La única manera de cerciorarse de que los síntomas no obedecen a la presencia de un cáncer es consultar al médico.

Diagnóstico Si sospecha cáncer de pulmón, el médico empezará por hacerle al paciente un examen físico y una radiografía. Es posible que obtenga una muestra de esputo, para su examen al microscopio, en busca de células anormales o cancerosas. Además, si la radiografía descubre un tumor, el médico querrá probablemente obtener una biopsia del tejido pulmonar. Para esta intervención se necesitan instrumentos especiales con

que extraer un fragmento de dicho tejido pulmonar a fin de examinarlo al microscopio.

Estadificación y tratamiento

Determinación dei estadio de la enfermedad Para determinar el estadio o fase en que se encuentra el cáncer, es preciso hacer algunas pruebas que indiquen hasta qué punto se ha propagado. Basándose en estas pruebas, a cada estadio se le asigna un número romano, del

I (uno) al IV (cuatro). Cuanto menor sea el número, menos se habrá difundido el cáncer. En cambio, el estadio IV representa la etapa más avanzada y grave de la enfermedad. Esta clasificación se utiliza para la mayoría de las formas de cáncer de pulmón, incluso el escamocelular, el de células gigantes (carcinoma macrocítico) y el adenocarcinoma. El llamado cáncer de células pequeñas (carcinoma microcítico) constituye una cuarta parte de los cánceres de pulmón; no se le asigna un romano, sino que se clasifica como “no invasivo” (no muy difundido) o “invasivo” (que afecta a ambos pulmones, por ejemplo, o que se ha propagado a órganos distantes).

El mejor tratamiento para el cáncer de pulmón dependerá de la clase de cáncer de que se trate, del estadio en que se encuentre y del estado de salud general del enfermo. El tratamiento suele consistir en una combinación de intervención quirúrgica, quimioterapia y radioterapia.

Intervención quirúrgica Para el cáncer no invasivo, la intervención quirúrgica brinda la posibilidad de cura mediante la extirpación de la parte afectada del pulmón. Ahora bien, hay tumores que no pueden extirparse

quirúrgicamente, dados su tamaño y localización, y algunos pacientes no toleran las operaciones quirúrgicas por otros motivos de salud.

Quimioterapia Consiste en el empleo de oncolíticos, fármacos que destruyen las células cancerosas. Estos fármacos se administran por vía intravenosa o en forma de píldoras. Puesto que entran en el torrente sanguíneo y llegan a todas las partes del organismo, pueden resultar eficaces para el tratamiento del cáncer que se ha propagado más allá de los pulmones. La quimioterapia suele acompañarse de efectos secundarios como náuseas (ganas de vomitar) y pérdida del cabello. La reacción de los pacientes a la quimioterapia es muy variable. Por lo regular, una vez terminado el tratamiento, los efectos secundarios desaparecen, y el pelo vuelve a crecer.

Radioterapia Es el uso de radiaciones de alta energia para destruir el tumor o reducir sus dimensiones. En el caso de los que padecen cáncer de pulmón pero que no tolerarían la intervención quirúrgica, la radioterapia puede ser el tratamiento principal. En otros pacientes, la radioterapia se emplea a veces a continuación de la intervención quirúrgica para destruir pequeñas zonas cancerosas invisibles durante la operación. La radioterapia produce a veces cansancio y quemaduras parecidas a las del sol, seguidas de bronceado de la piel. Con el tiempo, la piel vuelve a la normalidad.

Medidas preventivas

No fumar La mejor manera de prevenir el cáncer de pulmón es no fumar. Los no fumadores deben huir del tabaco, y los fumadores deben abandonarlo. Como la nicotina de los cigarrillos es tan adictiva, no es fácil dejar de fumar, pero vale la pena intentarlo. Simplemente, el cáncer no se previene con fumar cigarrillos provistos de filtro ni los “de bajo contenido de alquitrán.” Los que no fuman harán bien en no respirar el humo que despiden los fumadores. Por otra parte, es bueno averiguar si en el ambiente donde se trabaja hay agentes químicos capaces de causar el cáncer, y en tal caso tomar las medidas oportunas para protegerse.

Adelantos en el futuro Por ahora, la mejor manera de combatir el cáncer de pulmón es tomar medidas preventivas. La investigación científica continúa buscando medios para combatir el cáncer pulmonar en enfermos con alto riesgo, recurriendo a vitaminas, alimentos especiales y medicamentos, aunque los resultados no han sido muy fructíferos hasta la fecha. También se buscan nuevas maneras de detectar el cáncer en su fase más temprana.

La investigación de tratamientos para el cáncer de pulmón se centra en la quimioterapia con nuevos oncolíticos o con nuevas combinaciones de fármacos conocidos. Se experimenta con tratamientos que potencien el sistema inmunitario del paciente, con el objetivo de incrementar su

eficacia contra este cáncer. Y por otra parte, es posible que uno de estos días la terapia génica sea capaz de reparar las mutaciones oncógenas.

Convivencia con el cáncer pulmonar

Hay algunos pacientes que logran recuperarse del cáncer de pulmón, pero incluso en los casos menos graves sólo el 50 por ciento sobrevive 5 años después del diagnóstico. Si se calcula en su conjunto la cifra de afectados por el cáncer de pulmón, tanto los casos más graves como los menos peligrosos, el índice de supervivientes a los 5 años del diagnóstico desciende al 14 por ciento. Por eso es tan importante no empezar a fumar, y si uno es fumador, dejar el cigarrillo.

Dado el bajo índice de curación, los afectados se preocupan por si el cáncer reaparecerá después del tratamiento y cuánto tiempo les quedará de vida. Los pulmones son indispensables para respirar, de manera que en casos avanzados, conforme el cáncer ocupa cada vez más espacio del que antes ocupaba el aire, la respiración se dificulta. Además, el desarrollo del tumor alrededor de ciertos nervios puede comprimirlos y ocasionar intenso dolor. Hay medicamentos que alivian ese dolor, y los pacientes no deben tener reparos en pedirlos.

Fuentes

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Atlanta, GA, 30345 Telephone 404816-4994 Toll-Free 800ACS-2345 URL http://www.cancer.org

American Cancer Society Cancer Resource Center,

PO Box 102454, Atlanta, GA 30368-2454 Telephone (512)919-1886 Toll-free 800-227-2345 http://www.cancer.org/

American Lung Association, 61 Broadway, 6th Fl.,

New York, NY, 10006 Telephone (212)315-8700 Toll-Free (800)LUNGUSA http://www.lungusa.org

OncoLink, c/o University of Pennsylvania Cancer Center,

3400 Spruce St., 2-Donner, Philadelphia, PA 19104-4283 Facsimile (215)349-5445

http://www.oncolink.com/

U.S. National Cancer Institute, Cancer Information Service,

P.O. Box 24128, Baltimore, MD 21227 Toll-free 800-422-6237 (English and Spanish)

TTY 800-332-8615 http://cis.nci.nih.gov/

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