Cáncer de vejiga: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El cáncer de vejiga sobreviene cuando las células de este órgano, especie de saco muscular que almacena la orina, se dividen sin orden ni control. Esta clase de cáncer puede propagarse a otras partes del cuerpo.

El tabaco y el cáncer de vejiga

Normalmente, se asocia el hecho de fumar con el cáncer de pulmón, pero no hay que olvidar que los fumadores corren un riesgo dos o tres veces mayor de padecer cáncer de vejiga que los no fumadores. Los cigarrillos contienen sustancias químicas dañinas denominadas carcinógenos. El riesgo de padecer cáncer de vejiga se reduce considerablemente si se renuncia al tabaco.

Existen fábricas e instalaciones industriales que despiden a la atmósfera carcinógenos químicos, lo cual explica por qué el cáncer de vejiga es más común en zonas urbanas que en las rurales. La exposición a ciertos tipos de sustancias químicas en el trabajo parece ser uno de los factores de riesgo. Se considera que los trabajadores de las industrias del caucho, del cuero o de sustancias químicas corren este riesgo, así como los peluqueros, los maquinistas de tren, los trabajadores del sector textil, los conductores de camión, los pintores y los trabajadores de las imprentas. Esto no significa que todos ellos tengan que padecer cáncer de vejiga (en realidad, la mayoría no lo padecen), pero sí es cierto que deben ser conscientes del riesgo que corren y tomar las debidas precauciones para disminuir su exposición a los carcinógenos químicos.

Sea como sea, en muchos casos el cáncer de vejiga no parece tener una causa específica.

¿En que consiste, concretamente, el cáncer de vejiga?

La vejiga es un saco muscular situado en el bajo abdomen cuya función es almacenar la orina, producto de desecho elaberado por los riñones cuando filtran la sangre del organismo. El cáncer comienza normalmente cuando las células epiteliales (las de la pared interna de la vejiga) comienzan a dividirse sin control y forman un bulto llamado tumor. Con el tiempo, este tumor puede crecer y propagarse más allá de la vejiga hasta invadir los órganos cercanos.

Se calcula que, cada año, cerca de 55 000 estadounidenses descubren que tienen cáncer de vejiga. Es uno de los diez tipos de cáncer más comunes y afecta dos veces más a los hombres que a las mujeres. Aparece, por lo general, entre los 50 y los 70 años de edad. Los primeros síntomas suelen ser la presencia de sangre en la orina y el hecho de orinar con frecuencia y dolor. Sin embargo, estos síntomas también pueden deberse a otras causas, por lo que es aconsejable consultar a un médico.

Diagnóstico y tratamiento

Diagnóstico El reconocimiento médico para el cáncer de vejiga consiste normalmente en un examen físico y en el análisis de una muestra de orina en busca de sangre y células cancerosas. También se puede recurrir a la introducción por la uretra de un tubo de poco diámetro llamado cistoscopio, con el que se examina el tejido de la vejiga. Si se sospecha que pueda haber cáncer, se lleva a cabo una biopsia, procedimiento que consiste en extraer a través del cistoscopio una muestra de tejido de la vejiga para su posterior análisis. El aspecto de las células indicará la presencia o no de cáncer.

Cuando se detecta la presencia de un cáncer, el médico trata de averiguar si éste se ha propagado más allá de la vejiga. Para ello se utilizan técnicas que proporcionan imágenes del interior del cuerpo como:

– La pielografía intravenosa: Serie de imágenes radiográficas de los riñones y la vejiga que se toman previa inyección de un colorante por vía intravenosa.

– La tomografía computada (TC): Conocida anteriormente por tomografía axial computarizada (TAC), que consiste en una serie de imágenes detalladas de rodajas o secciones del cuerpo creadas por una computadora asociada a un aparato emisor de rayos X.

– La resonancia magnética nuclear (RMN): Técnica que se vale de imán de grandes dimensiones que, asociado a una computadora, es capaz de producir imágenes detalladas del interior del cuerpo.

– La ecografía: También llamada ultrasonografía, que se vale de ondas ultrasonoras reflejadas por los tejidos internos del cuerpo. Los ecos así obtenidos se traducen en imágenes visualizables en una pantalla.

– La gammagrafía de los huesos.

– Las radiografías de tórax (del pecho).

Tratamientos Los tratamientos habituales para el cáncer de vejiga son la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia, la bioterapia o una combinación de todos ellos. La determinación del tratamiento depende normalmente de lo avanzado que esté el cáncer de vejiga y de si éste se ha propagado o no a otras partes del cuerpo. En casi todos los casos, el cirujano extirpa el tumor y el tejido circundante afectado.

Si el tumor afecta sólo a la superficie de la pared interna, el médico puede insertar, a través de la uretra, un instrumento provisto en su extremo de un asa de alambre que, al ser atravesada por una corriente eléctrica, permite quemar el tumor. Este proceso recibe el nombre de fulguración.

Si el cáncer se ha adentrado ya en el músculo o lo atraviesa, se procede a la extirpación total o parcial de la vejiga, mediante una intervención quirúrgica denominada cistectomía. A veces, también se extirpan los órganos adyacentes.

La radioterapia es otro tratamiento común para el cáncer de vejiga. La irradiación puede ser interna o externa. La primera consiste en implantar en la vejiga semillas radiactivas que destruyen las células cancerosas. La irradiación externa se aplica desde fuera del cuerpo mediante un aparato que proyecta rayos de alta energía sobre la zona afectada para eliminar las células cancerosas. En ocasiones, las radiaciones se aplican antes o después de la intervención quirúrgica o en combinación con fármacos oncolíticos (anticancerosos) que constituyen la quimioterapia.

La bioterapia, también llamada inmunoterapia, es un tratamiento cuyo objetivo es activar el propio sistema inmunitario del paciente, para que sea éste el que combata el cáncer.

Convivencia con el cáncer de vejiga

Las personas sometidas a extirpación parcial o total de la vejiga a menudo tienen que hacer ajustes en sus actividades cotidianas. Si la pérdida es parcial, el enfermo experimenta la necesidad de ir al baño con mayor frecuencia. Si se extirpa la vejiga en su totalidad, el enfermo debe aprender nuevas formas de evacuar la orina del cuerpo.

Urostomía Una vez extraida la vejiga, el cirujano injerta un nuevo conducto que reemplaza la función de la vejiga, en una operación que recibe el nombre de urostomía. A veces se utiliza al efecto un segmento de intestino delgado que transporta la orina hasta una abertura de salida, denominada estoma, practicada en la zona del estómago. La orina se recoge en una bolsa conectada al estoma y que el enfermo debe vaciar periódicamente. Un método más moderno se sirve de un segmento del intestino delgado para crear un nuevo “saco” interno, de modo que la orina no tenga que vaciarse en una bolsa externa. Los enfermos a los que se les ha practicado la urostomía aprenden a utilizar un tubo de drenaje, llamado catéter, para evacuar la orina a través del estoma o de la uretra.

Existen terapeutas especializados en el tratamiento de enfermos de cáncer de vejiga, a los que enseñan a cuidar de sí mismos y a controlar su estoma después de la operación. Estos especialistas contestan preguntas, abordan problemas físicos y emocionales y sugieren fuentes de información adicional sobre la urostomía. Los enfermos que han experimentado una urostomía suelen reanudar sin limitaciones la vida que llevaban antes de la operación.

Fuentes

American Cancer Society, 2200 Century Pky., Ste. 950,

Atlanta, GA, 30345 Telephone 404816-4994 Toll-Free 800ACS-2345 URL http://www.cancer.org

American Cancer Society Cancer Resource Center,

PO Box 102454, Atlanta, GA 30368-2454 Telephone (512)919-1886 Toll-free 800-227-2345 http://www.cancer.org/

American Foundation for Urologic Disease,

1128 N. Charles St.,

Baltimore, MD, 21201 Telephone 410468-1800 Toll-Free 800242-2383 URL http://www.afud.org

OncoLink, c/o University of Pennsylvania Cancer Center, 3400 Spruce St., 2-Donner, Philadelphia, PA 19104-4283 Facsimile (215)349-5445

http://www.oncolink.com/

U.S. National Cancer Institute, Cancer Information Service, P.O. Box 24128, Baltimore, MD 21227 Toll-free 800-422-6237 (English and Spanish)

TTY 800-332-8615 http://cis.nci.nih.gov/

U.S. National Kidney and Urologic Diseases Information Clearinghouse, 2 Information Way,

Bethesda, MD 20892-3570 Telephone (301)654-3810 Toll-free 800-891-5389 Facsimile (301)907-8906

http://www.niddk.nih.gov/health/digest/nddic.htm

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