Complicaciones del embarazo (toxemia del embarazo): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El embarazo es el periodo comprendido entre la concepción y el nacimiento. El ciclo completo de un embarazo dura nueve meses y por lo general está libre de complicaciones mayores. A veces, sin embargo, se plantean problemas que ponen en peligro la salud de la madre y del bebé.

¿Qué es el embarazo?

En términos de tiempo, es el intervalo que comienza cuando el óvulo y el espermatozoide se unen y el momento del parto. El ciclo completo del embarazo normal dura nueve meses (de 38 a 40 semanas). Los nueve meses se dividen en el primer trimestre (en que se desarrolla el embrión), el segundo trimestre (en que el embrión pasa a ser feto) y el tercer trimestre (en que el feto aumenta de peso y se prepara para nacer).

¿Cuáles son los malestares normales del embarazo?

A medida que la futura madre aumenta de peso y su cuerpo cambia para albergar al feto en crecimiento, puede experimentar algunas de las siguientes molestias o síntomas:

anemia

– dolor de espalda

– inflamación y hemorragias de las encías

– sensibilidad (dolor) de los senos

estreñimiento

– edema (retención de agua)

– cansancio

– aversiones y antojos alimentarios

– micción frecuente

ardor de estómago

hemorroides

– náuseas y vómito

– estrías

– venas varicosas

Los síntomas varían de mujer a mujer, e incluso de un embarazo a otro en una misma mujer.

¿Cuáles son las complicaciones comunes del embarazo?

La mayoría de las mujeres atraviesan el periodo del embarazo y alumbramiento sin grandes problemas de salud. No obstante, unas pocas tienen complicaciones que ponen en peligro la salud de la madre y del bebé. Estos problemas pueden ser atemorizantes, y son difíciles de sobrellevar cuando el bebé pierde la vida.

Náuseas del embarazo Son las náuseas y vómitos que algunas mujeres tienen por la mañana, otras por la tarde y otras más por la noche. Algunas mujeres tienen náuseas sólo de vez en cuando, pero otras se sienten mal todo el día. En general, casi el 50 por ciento de las mujeres embarazadas experimentan alguna forma de náuseas, que normalmente desaparecen espontáneamente a partir del tercer mes de embarazo. Sólo en ocasiones excepcionales se necesita atención médica. Nadie sabe a que obedecen las náuseas del embarazo, pero puede que tengan que ver con las alteraciones hormonales y de otra índole que se producen en la primera etapa de la gestación.

Aborto espontáneo O natural Al aborto espontáneo también se le llama natural, y quiere decir que el embarazo se interrumpe por sí mismo de forma repentina. Las señales del aborto natural suelen ser hemorragia, calambres y dolores abdominales. La mayoría de los abortos naturales ocurren antes de la decimocuarta semana de embarazo, y por este motivo muchas mujeres esperan hasta después del tercer mes para anunciarles el embarazo a sus parientes y amistades. De vez en cuando, la embarazada puede tener un aborto natural “tardío,” es decir, durante el segundo trimestre. Después de la vigésima semana, la interrupción inesperada del embarazo puede conducir al nacimiento de un feto muerto (mortinato), pero si el bebé nace vivo y antes de la trigésima séptima semana se habla de parto o nacimiento prematuro.

Los científicos estiman que cerca del 40 por ciento de los embarazos acaban en abortos espontáneos, aunque, como gran parte de estos casos ocurren temprano, la mujer puede no haberse dado cuenta de que estaba embarazada. Los abortos naturales tempranos ocurren por lo general cuando el cuerpo rechaza al feto que no está creciendo debidamente. Los abortos naturales tardíos son menos comunes. El aborto natural tardío

puede deberse también a que la placenta no esté correctamente unida al útero o que se haya separado de la pared del útero, por alguna razón.

Diabetes gestacionai La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que se presenta cuando la mujer embarazada no produce suficiente insulina para contrarrestar el aumento de azúcar en la sangre (glucemia) que se produce durante el embarazo. Es un problema muy común que puede afectar a cualquier mujer, pero el riesgo es mayor para las mujeres de edad madura, las que tienen sobre peso o las que tienen parientes con diabetes. Un régimen alimenticio especial puede controlar este problema sin necesidad de medicamentos. Si la diabetes no se trata durante el embarazo, los riesgos de ciertos defectos (anomalías congénitas) en el bebé aumentan. Estos bebés suelen pesar mucho más de lo normal al nacer y suelen presentar, en las horas siguientes al parto, bajas concentraciones de azúcar en la sangre. La mayoría de los casos de diabetes gesta-cional son temporales y desaparecen al nacer el bebé.

Embarazo ectópico El embarazo ectópico, o extrauterino, es aquel en que el óvulo fecundado comienza su desarrollo fuera del útero, por lo general en una de las trompas de Falopio. Calambres, náuseas, mareos, sensibilidad en la parte baja del abdomen y leve pérdida de sangre por la vagina son con frecuencia los síntomas que acompañan a los embarazos ectópicos. Es esencial detectar y tratar el embarazo ectópico cuanto antes. Si el embrión continúa creciendo, tarde o temprano reventará la trompa de Falopio y lo dañará de forma permanente. El embarazo ectó-pico sin diagnosticar puede poner en grave peligro la salud de la madre.

Se puede realizar una ecografía (conocida también por ultrasono-grafía) para explorar el abdomen y confirmar el diagnóstico de embarazo ectópico. Para realizar la ecografía, se envían al interior del cuerpo ondas ultrasonoras inaudibles que rebotan en las estructuras internas. Las ondas así reflejadas se procesan y convierten en imágenes de las estructuras internas mediante una computadora. Por lo general, los embarazos ectópicos requieren intervención quirúrgica.

Insuficiencia del cuello uterino La insuficiencia incompetencia del cuello uterino es la causa de casi el 25 por ciento de los abortos naturales tardíos. El cuello uterino corresponde a la parte del útero que se abre a la vagina. Cuello uterino insuficiente quiere decir que éste se abre demasiado temprano a causa de la presión ejercida por el feto en crecimiento. Este trastorno puede tener varias causas, entre ellas: tendencia genética a padecerlo, distensión o ruptura del cuello uterino durante partos anteriores y embarazo múltiple (con presencia de varios fetos). El tratamiento para esta insuficiencia consiste a veces en cerrar el cuello uterino mediante suturas (puntos) durante el segundo trimestre o el reposo en cama durante los últimos meses del embarazo.

Preeclampsia, eclampsia y toxemia Los términos “pree-clampsia,” “eclampsia” y “toxemia” son intercambiables, puesto que los tres quieren decir lo mismo: hipertensión (alta tensión arterial) causada por el embarazo. La mayoría de los casos de toxemia se caracterizan por la alta presión sanguínea, inflamación de la cara, manos y tobillos, rápido aumento de peso, dolores de cabeza y proteinuria (proteínas en la orina). Si no se trata, la toxemia puede provocar náuseas, vómito, vista nublada, convulsiones y estado de coma.

La toxemia suele afectar a las mujeres jóvenes en los últimos meses de su primer embarazo, y aún se desconoce la causa. A menudo la hospitalización forma parte del tratamiento hasta que la tensión arterial se normaliza, seguida de restricción de las actividades y a veces de reposo en cama en el hogar.

Placenta previa Placenta previa quiere decir que la placenta se sitúa en la parte inferior del útero. Puede haber peligro si cubre el cuello del útero durante el parto y el alumbramiento mismo, cuando el bebé todavía necesita la sangre, el oxígeno y los nutrientes que la placenta le suministra. Por lo tanto, la placenta debe ser lo último en salir, pues de lo contrario puede conducir a un parto prematuro. Las mujeres que presentan este problema a veces limitan sus actividades o guardan cama hasta que nace el bebé. Los médicos observan la posición de la placenta mediante ecografías. A la hora del parto, suelen optar por una cesárea si la placenta aún cubre cuello del útero o se encuentra muy próximo a él.

Parto y nacimiento prematuro

La mayoría de los bebés nacen después de la fecha prevista, y no antes. En los Estados Unidos, de 7 a 10 de cada 100 bebés nacen prematuramente. Nacimiento prematuro significa que el parto tuvo lugar antes de la trigésima séptima (37) semana de embarazo. Casi un tercio de los bebés prematuros nacen temprano porque la madre inició el parto demasiado pronto (los otros casos ocurren cuando el saco amniótico se rompe prematuramente, porque la madre tiene algún problema de salud o porque el bebé requiere parto temprano).

Entre los muchos factores que provocan el parto prematuro se encuentran: el tabaco, el alcohol, los estupefacientes, las carencias vitamínicas, los trabajos en que es necesario estar de pie durante largos periodos de tiempo, infecciones como el sarampión, placenta previa u otras causas físicas, y la mala nutrición.

El parto prematuro plantea graves problemas de salud para el bebé que no ha terminado de desarrollarse en el útero.

¿Hay riesgo de complicaciones en el embarazo?

Las mujeres mayores de 35 años tienen mayor probabilidad de padecer de alta tensión arterial, diabetes y enfermedades cardiovasculares durante el embarazo que las mujeres más jóvenes, pero estos trastornos son controlables con una buena atención médica. Las mujeres mayores también tienen mayor tendencia al aborto natural, parto prematuro y hemorragias posparto, y además corren mayor riesgo de tener un bebé con anomalías o defectos.

Al otro extremo de la gama de edades, las madres adolescentes son el doble de propensas a tener bebés prematuros o bebés con bajo peso al nacer que las madres de edad mayor. Las adolescentes también manifiestan mayor propensión a los partos prematuros, partos más prolongados, toxemia y anemia. Casi un tercio (1/3) de las adolescentes embarazadas no reciben atención médica adecuada durante el embarazo, por contraste con una cuarta parte (1/4) de las mujeres mayores. Por último, si bien la probabilidad de que se produzca la muerte por complicaciones relacionadas con el embarazo es muy baja en general, la proporción es mucho mayor en las menores que en las mayores de 15 años.

¿Se pueden prevenir las complicaciones del embarazo?

Muchas de las complicaciones del embarazo se producen en madres saludables por razones desconocidas. Sin embargo, si la mujer adolece de mala salud antes de quedar embarazada, la probabilidad de tener complicaciones es más alta de lo normal. El cuidado prenatal regular— atención médica durante el embarazo—es muy importante, porque les permite a los médicos detectar y tratar problemas de la madre o del bebé lo antes posible.

Fuente

U.S. Centers for Disease Control and Prevention, 1600 Clifton Rd.,

Atlanta, GA 30333

Telephone (404)639-3534

Telephone (404)639-3311

Toll-free (800)311-3435

Information Hotline (888)-232-3228

Office of Public Inquiries (800)311-3435

TTY (404)639-3312

http://www.cdc.gov/

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