Desmayo (síncope): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El desmayo es una breve pérdida del conocimiento ocasionada por el descenso temporal del caudal de sangre que afluye (llega) al cerebro.

La Procuradora General de E.U. se desmaya

Janet Reno, cuyo cargo oficial es equivalente al ministro de Justicia en otros países, se sentó en un banco de la iglesia. Un minuto después, levantó la vista para escrutar con curiosidad a un círculo de rostros preocupados que se había formado en torno a ella. A los 60 años, Janet Reno acababa de sufrir un desmayo, el segundo en menos de un año. De este incidente, acaecido en 1998, se hicieron eco los medios de difusión, dada la fama de la desmayada; pero el desmayo no sólo les sucede a los famosos. Aunque no se supo la causa, los médicos conjeturaron que tal vez se hubiese debido al mucho trabajo o a la tensión nerviosa que conlleva el cargo de principal agente de la ley en los Estados Unidos.

¿En qué consiste el desmayo?

Conocido también, en términos médicos, por síncope y por lipotimia, el desmayo es una breve pérdida del conocimiento ocasionada por la disminución temporal de la sangre que afluye al cerebro. Privados del oxígeno que necesitan, los procesos cerebrales se hacen más lentos y el individuo puede sufrir un breve desmayo. La repentina lentitud de la circulación sanguínea es provocada por distintas circunstancias, incluidas la aparición de un ritmo cardíaco irregular, una caída de la tensión arterial (presión sanguínea) o la acumulación de la sangre en las piernas tras un prolongado período de estar en pie.

Aunque el desmayo puede ser alarmante y embarazoso, no debe considerarse automáticamente como motivo de pánico. Hay gente sana que se desmaya cuando está extenuada de cansancio, recibe malas noticias o ve algo perturbador. En otros casos, sin embargo, el desmayo puede ser aviso de una afección clínica de carácter más grave.

¿Cuál es la causa del desmayo?

Un tercio de los seres humanos se desmayan en algún momento de su vida. El fenómeno afecta a personas de todas las edades, aunque se da con mayor frecuencia en los mayores de 65 años. Las causas posibles son muchas, y entre las más frecuentes figuran las siguientes:

Trastornos cardíacos Los desmayos más serios suelen ser imputables al corazón o a los vasos sanguíneos. En algunos casos, el corazón late con demasiada rapidez o con ritmo irregular, lo que reduce la cantidad de sangre impulsada hacia el resto del cuerpo. En otros casos se produce un estrechamiento de la válvula del corazón por la que sale la sangre al resto del cuerpo, o un bloqueo parcial de los vasos que llevan la sangre a la cabeza, lo que limita el riego sanguíneo del cerebro.

Carga emocional La tensión nerviosa, el espanto o un dolor repentino pueden activar el sistema nervioso, que envía señales al corazón para que frene sus latidos o a los vasos sanguíneos para que se dilaten. Si esos cambios son demasiado rápidos, es posible que la tensión arterial descienda bruscamente. Esto reduce el aflujo de sangre al cerebro y puede producir un desmayo.

Sudor copioso El sudor contiene sodio, mineral que desempeña un papel clave en la regulación de la tensión arterial. El sudar profusamente es también una posible causa de descensos rápidos de la tensión arterial. Esto suele plantear un problema para los que participan en actividades físicas extenuantes a pleno sol y con humedad elevada.

Levantarse súbitamente. Cuando un individuo se pone de pie, el sistema nervioso produce una reacción refleja que aumenta la frecuencia cardíaca y la tensión arterial. Esto asegura el aflujo necesario de sangre al cerebro, aunque en algunas personas, sobre todo en la gente mayor, esta reacción no siempre se produce con la debida rapidez. La sangre puede, en ese caso, acumularse en las piernas. Cuando no llega suficiente sangre al cerebro, siempre es posible que la persona se desmaye.

¿Qué sucede cuando la gente se desmaya?

Síntomas Hay quienes sencillamente pierden el conocimiento y se desploman sin previo aviso. Pero muchos otros sienten mareos, ligero aturdimiento o ganas de vomitar justo antes de desmayarse. Empiezan a sudar y se ponen pálidas; y tal vez se les nuble la vista. Generalmente, el desmayo es de corta duración: el desplome deja a la cabeza al mismo nivel que el corazón, lo que permite restaurar el flujo de la sangre hacia el cerebro. La persona afectada no tarda en recobrar el conocimiento, por

lo común alrededor de un minuto.

Tratamiento Al presentir que se va a desmayar, la persona debe colocarse inmediatamente en posición horizontal y procurar no levantarse ni caminar. Si no recobra el conocimiento en un minuto o dos, convendrá buscar sin demora socorro médico de urgencia. Mientras se espera la llegada del personal de socorro, lo más probable es que los transeúntes o circunstantes adultos le levanten las piernas al desmayado, le desabrochen el cinturón así como cualquier collar que lleve puesto y le aflojen la ropa ceñida. Deben asegurarse de que la persona tenga abierta la vía respiratoria superior, puesto que en cualquier momento puede vomitar. Y no deben mover al individuo hasta que llegue el personal médico, pues la caida puede haberle producido alguna lesión.

Probablemente el desmayado recobre rápidamente el conocimiento, pero tal vez siga sintiéndose débil durante un rato. Para evitar que vuelva a desmayarse, debe permanecer sin moverse durante unos minutos.

Aun si la recuperación es rápida, la persona que ha sufrido el desmayo debe comunicarse con su médico de familia y pedirle su parecer acerca del primer desmayo, de posteriores repeticiones o acerca de otros síntomas posibles como latidos irregulares, dolor de pecho, falta de aliento, visión borrosa, confusión mental o dificultad para hablar.

Fuente

American Heart Association, 7272 Greenville Ave.,

Dallas, TX, 75231-4596 Telephone (301)223-2307 Toll-Free (800)242-8721 http://www.americanheart.org

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