Elefantiasis: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La elefantiasis es un trastorno producido principalmente por una pa-rasitosis denominada filariasis, que se debe a un gusano tropical. Cuando los mosquitos infestados por el gusano parasitario Wuchere-ria bancrofti /o transmiten al ser humano, el verme bloquea el sistema linfático. Este bloqueo ocasiona hinchazón de las piernas y de otras partes del cuerpo, dándoles aspecto gordo y piel gruesa, como la del elefante. Elefantiasis no es lo mismo que la conocida como “enfermedad del hombre elefante,” afección hereditaria con causas y síntomas totalmente distintos.

Los antiguos griegos y romanos conocían ya la elefantiasis. Se trata de una enfermedad tropical y subtropical, que se da en lugares donde se encuentran muchas clases de mosquitos portadores de enfermedades: en América del Sur, Cuba, Puerto Rico, las Antillas, África, Turquía, Asia,

Australia y muchas islas de Oceanía. Alrededor de 100 millones de seres humanos padecen esta enfermedad.

El mosquito portador

Los insectos transmisores de enfermedades se llaman vectores. Son varias las especies de mosquito portadoras del Wuchereria bancrofti, gusano nematodo causante de la elefantiasis. Cuando un mosquito portador de Wucheria bancrofti (puede ser de las especies cúlex, anofeles o aedes) pica a una persona, puede inocularle larvas del gusano. Éstas pasan a los ganglios linfáticos y de allí a todo el sistema linfático.

Edema linfático El sistema linfático está constituido por una compleja red de vasos (tubos) muy finos, del diámetro de una aguja de coser, que se entrecruzan en los tejidos corporales y que recogen un líquido denominado linfa. La linfa es una sustancia líquida de aspecto lechoso, que contiene glóbulos blancos (células blancas de la sangre), proteínas y grasas, y que desempeña una función muy importante en la absorción de grasas intestinales, en la lucha contra las infecciones y en el funcionamiento apropiado del sistema inmunitario. Cumplida su función, la linfa se reintegra a la circulación sanguínea a través de numerosos vasos linfáticos. En diversos puntos, los vasos linfáticos pasan por masas de tejido conocidas con el nombre de ganglios linfáticos o bien terminan en ellas. Si se produce un bloqueo, la linfa puede acumularse en los tejidos y ocasionar una hinchazón llamada edema linfático. En la parte del sistema linfático que sirve para drenar las piernas, por ejemplo, hay pocas conexiones, por lo que las piernas suelen hincharse cuando se acumula en ellas el líquido linfático.

Filariasis linfática Las larvas de los gusanos, introducidas en los vasos linfáticos, evolucionan hasta convertirse en gusanos adultos. Los machos son largos (de 4 a 5 cm) y delgados (una décima de milímetro de diámetro); las hembras son mucho más largas (de 6 a 10 cm) y de mayor diámetro (tres veces mayor que el de los machos). Los adultos se apelotonan en las cercanías de los ganglios linfáticos de la parte inferior del cuerpo. Los huevos (microfilarias) que ponen las hembras adultas, envueltos en una membrana, se transforman en larvas para continuar el ciclo evolutivo. En la mayor parte del mundo, las microfilarias son más activas de noche. Estos gusanos entorpecen la circulación normal de la linfa, lo que da lugar a tumefacciones (hinchazones), engrosamiento de la piel y alteración de su color. Es lo que confiere a las piernas de los afectados por esta enfermedad el aspecto de pata de elefante. Ahora bien, la hinchazón de la elefantiasis no suele producirse hasta que la persona ha sido objeto de repetidas picaduras a lo largo de varios años de exposición a los mosquitos portadores de la enfermedad.

¿Cómo afecta la filariasis al individuo infectado?

Síntomas Además de la tumefacción característica, los que sufren de esta enfermedad presentan a veces accesos de fiebre y dolores de cabeza. Otras veces, las extremidades hinchadas se infectan.

Diagnóstico Las microfilarias se observan en la circulación sanguínea mediante un estudio al microscopio. El médico suele diagnosticar la enfermedad basándose en los síntomas y en el historial clínico, después de excluir otras afecciones con síntomas análogos.

Tratamiento

Los medicamentos no son muy eficaces contra el gusano adulto. A menudo, meses después del tratamiento, siguen apareciendo gusanos adultos.

Prevención Por cuanto la elefantiasis se encuentra principalmente en países pobres, han escaseado notablemente los fondos necesarios para investigar la prevención y cura de esta enfermedad. Los esfuerzos para lograr un tratamiento eficaz y las iniciativas de prevención podrían incluir:

– rociadura con insecticidas de los lugares donde incuban los mosquitos;

– administración de antibióticos para prevenir las infecciones;

– medicamentos para eliminar las microfilarias en la sangre circulante;

– aplicación de vendajes compresivos para reducir la hinchazón;

– extirpación quirúrgica de los tejidos infectados.

Fuente

World Health Organization, 525 23rd St.

NW, Washington, DC 20037 Telephone (202)974-3000 Facsimile (202)974-3663 Telex 248338 http://www.who.int/

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