Enfermedades relacionadas con el estrés: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El estrés es una intensa reacción física o emocional, o ambas cosas, a una experiencia difícil o dolorosa. Estas experiencias pueden variar desde el tener un examen en la escuela a tener que enfrentar la muerte de un ser querido. Como reacción a tales estímulos, el sistema de respuesta al estrés suele acelerar el ritmo de los latidos del corazón, elevar la tensión arterial y causar otros cambios físicos. Las enfermedades debidas al estrés son problemas físicos o mentales que a veces parecen ser provocados o empeorados por el estrés. Se incluyen entre sus síntomas dolores de cabeza, dolores de estómago, insomnio, depresión, angustia y muchos otros.

El estrés no radica sólo en la cabeza

Imaginemónos a Alicia, la guardameta del equipo de fútbol, cuando el otro equipo, en posesión de la pelota, se abalanza sobre ella. Imaginémonos a Eduardo, a las 7:59 de la mañana, corriendo para no perder el autobús de la escuela, que pasa a las 8:00. Imaginémonos a María, cuyo

perro acaba de ser atropellado por un auto. Cualquiera que haya estado en estas circunstancias sabe lo que es el estrés: el pulso se acelera, el corazón galopa, la respiración se hace más difícil y los músculos se ponen tensos. Algunas personas sienten náuseas y sudan. Otras se congelan o sienten pánico.

La respuesta al estrés Todos estos cambios ocurren en el cuerpo porque el estrés dispara una alarma en el cerebro. Esta alarma activa la secreción de hormonas, que a su vez aumentan el consumo de oxígeno y glucosa, fuentes de energía que el cerebro utiliza en situaciones de urgencia. Esto se conoce como la respuesta de “pelear o huir,” porque prepara al cuerpo para hacer una de esas dos cosas.

El hipotálamo es una parte del cerebro que produce hormonas. Al iniciarse la reacción al estrés, el hipotálamo envía una hormona llamada factor de liberación de corticotropina (CRF) a la glándula pituitaria o hipófisis, que a su vez segrega y envía por el torrente sanguíneo a las cápsulas o glándulas suprarrenales, situadas encima de los riñones, otra hormona, llamada adrenocorticotropina (ACTH). Las glándulas suprarrenales producen cortisol (en respuesta a la ACTH) y epinefrina/ adrenalina (en respuesta a las señales enviadas desde el cerebro a través del sistema nervioso), que ayudan al cuerpo a producir energía en casos de emergencia y lo preparan para la respuesta de “pelear o huir.” Mientras que el cerebro percibe estrés, continúa produciendo CRF. La respuesta del cuerpo al estrés cesa en cuanto el cerebro se relaja, lo que restaura las concentraciones hormonales a su valor normal. Los científicos creen que la respuesta de “pelear o huir” se debe a que los primitivos seres humanos la necesitaban para hacer frente a los animales salvajes que los amenazaban. En muchos casos, la reacción al estrés es todavía útil en la actualidad: Gracias a ella, Alicia pudo reaccionar rápidamente y bloquear la pelota; y Eduardo aceleró la marcha para tomar el autobús a tiempo. Una cierta dosis de estrés también permite disfrutar de una vida más emocionante e interesante. Pero, en otros casos, como el dolor de María por la muerte de su perro, la respuesta natural al estrés no es nada útil.

Estrés crónico Las circunstancias que inician la respuesta al estrés no suelen durar mucho. Sin embargo, cuando los problemas a largo plazo en la escuela o en la familia crean estrés crónico, el sistema de respuesta al estrés permanece activado durante un tiempo demasiado largo. Esto puede contribuir a la aparición de muchos trastornos psicológicos. Los médicos creen que también puede conducir a problemas físicos, como dolor de pecho, dolores de cabeza y trastornos estomacales. Sospechan también que con el correr del tiempo los altos niveles de estrés pueden desencadenar otras enfermedades más graves, como la hipertensión arterial y afecciones cardíacas. Por último, creen que el estrés crónico reprime a veces el sistema inmunitario (la defensa natural del cuerpo contra las infecciones) lo que hace a las personas afectadas más vulnerables a las enfermedades, y quizás incluso a algunos tipos de cáncer. Sin embargo, se necesitan todavía nuevas investigaciones para determinar si esos vínculos son reales y para desentrañar las complejas relaciones entre los factores físicos y psicológicos que afectan a la salud.

¿Cuáles son las enfermedades vinculadas al estrés?

Para los científicos es difícil establecer una relación de causa—efecto definitiva entre el estrés y los síntomas físicos específicos o las enfermedades. No sólo la mente y el cuerpo reaccionan de forma diferente al estrés, sino que hay otros factores que intervienen cuando alguien se enferma. Se sabe o se cree que las siguientes afecciones están relacionadas con el estrés (en contraste con las que son causadas por el estrés):

- Dolor debido a problemas musculares, como el de cabeza, el de espalda, el de mandíbula y el síndrome de estrés por traumatismo de repetición. Muchos dolores parecen ser originados o empeorados por el estrés.

- Problemas gastrointestinales, tales como ardor o dolor de estómago, y diarrea.

- Insomnio o dificultad para dormir.

- Abuso de sustancias que incluyen el tabaco, las drogas y el alcohol. La toxicomanía, a su vez, puede provocar otras enfermedades, como las del corazón o el cáncer.

- Ataques de asma en personas que ya padecen de estrés o son propensas a él.

- El trastorno del estrés postraumático, que es un trastorno psíquico en el cual las personas reviven una y otra vez, en sus sueños y recuerdos, una experiencia pavorosa, incluso mucho después del acontecimiento; y el trastorno de estrés agudo, en el cual la persona afectada manifiesta síntomas similares inmediatamente después del suceso.

- Otros trastornos psíquicos, que incluyen los alimentarios (bulimia y anorexia), la angustia, la depresión y posiblemente la esquizofrenia.

- Problemas cardiovasculares, tales como un ritmo cardíaco irregular, endurecimiento de las arterias y ataques al corazón. El estrés hace que el corazón lata más deprisa y que la tensión arterial aumente temporalmente. Aunque todavía no se han comprobado sus efectos a largo plazo, muchos científicos sospechan que los hay.

El nexo entre cuerpo y mente

¿Por qué los científicos creen que el estrés interviene de forma tan importante en las enfermedades? Aunque aún se investiga la compleja relación entre la salud física y la psíquica, muchos estudios indican que existen nexos entre el estrés, la enfermedad y la capacidad del sistema inmuni-tario de combatir la enfermedad. He aquí unos ejemplos:

- De estudios que se han realizado se desprende que las personas que han perdido recientemente al esposo, la esposa o la persona amada—situaciones que causan intenso estrés—son más susceptibles de morir también, debido a una amplia serie de causas.

- Se estima que los trabajadores que dicen tener altos niveles de estrés requieren casi un 50 por ciento más de gastos de atención médica.

- Los científicos informaron que dos grupos de personas bajo estrés—estudiantes de medicina dando exámenes y las personas que cuidan a pacientes con Alzheimer—sufrieron disminución de actividad en su sistema inmunitario.

Convivencia con el estrés

El estrés es inevitable, pero se puede aprender a sobrellevarlo. Los médicos sugieren las siguientes estrategias para adaptarse al estrés:

- Con el ejercicio, es más fácil que la mente deje de lado los pensamientos que causan estrés y que el cerebro secrete sustancias químicas llamadas endorfinas, que producen sensación de tranquilidad y bienestar.

- Los niveles de estrés se reducen dedicando más tiempo a las actividades placenteras extralaborales o extraescolares.

- Las técnicas de relajación, tales como la respiración profunda, la visualización de imágenes agradables, la meditación y el yoga disminuyen el ritmo con que late el corazón y la tensión arterial, a la vez que reducen el estrés muscular.

- La disminución de actividades y responsabilidades, junto con una eficaz administración del tiempo disponible, pueden evitar posibles situaciones de estrés.

- La participación en grupos de apoyo mutuo o en sesiones con asesores o psicólogos contribuye a encontrar salida al estrés emocional.

El uso de drogas, alcohol o tabaco para sobrellevar el estrés puede agravar los problemas relacionados con el estrés, así como minar la salud.

Fuentes

U.S. National Institute of Mental Health, 6001 Executive Blvd.,

Rm. 8184, MSC 9663, Bethesda, MD 20892-9663

Telephone (301)443-4513

Toll-free 866-615-6464

Facsimile (301)443-4279

TTY (301)443-8431

http://www.nimh.nih.gov/

American Psychological Association, 750 First St. NE,

Washington, DC, 20002-4242 Telephone (202)336-5500 Toll-Free (800)374-2721 http://www.apa.org/

KidsHealth.org, c/o Nemours Foundation, PO Box 5720,

Jacksonville, FL 32247 Telephone (904)390-3600 Facsimile (904)390-3699 http://www.kidshealth.org/

American Institute of Stress, 124 Park Ave., Yonkers, NY, 10703

Telephone (914)963-1200

http://www.stress.org

National Mental Health Association, 2001 N Beauregard St.,

12th Fl., Alexandria, VA, 22311 Telephone (703)684-7722 Toll-Free (800)969-NMHA http://www.nmha.org

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