Enfisema: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El enfisema es una enfermedad pulmonar en la que los alvéolos— diminutos sacos de aire que forman parte de los pulmones—pierden elasticidad, lo que dificulta la respiración.

¿Qué es el enfisema?

El aire inspirado llega a los pulmones a través de unos conductos de calibre progresivamente menor. Primero pasa por la tráquea, el tubo de gran diámetro que va de la laringe hasta los bronquios, conductos ramificados que a su vez se ramifican en otros todavía más pequeños denominados bronquiolos. Los bronquiolos, distribuidos por todo el interior de los pulmones, terminan en diminutos sacos de aire conocidos como alvéolos. Es precisamente en los alvéolos donde se produce el intercambio del oxígeno del aire atmosférico que pasa a la circulación sanguínea y del dióxido de carbono procedente de esta circulación y que se expulsa a la atmósfera.

En el enfisema, los bronquios y los bronquiolos están inflamados y continuamente hinchados y obstruidos, con lo que los alvéolos se hinchan también. Estas frágiles bolsitas de aire revientan y se unen a otros alvéolos dañados para formar conglomerados. El daño a los alvéolos dificulta el citado intercambio de oxígeno y dióxido de carbono.

La persona con enfisema respira con dificultad. Su enfermedad se debe principalmente a haber sido fumador o a una forma grave de bronquitis denominada bronquitis obstructiva crónica. Con frecuencia, la combinación de estos dos factores es lo que produce el enfisema.

Por cuanto la bronquitis obstructiva, el fumar y el enfisema están estrechamente relacionados entre sí, los médicos a menudo se refieren a un trastorno combinado al que llaman enfermedad pulmonar obstructiva crónica, o EPOC.

¿A quién afecta el enfisema?

Tanto el enfisema como la EPOC son muy infrecuentes en la gente joven, pero su incidencia aumenta progresivamente con los años, especialmente a partir de la edad madura. Se cree que esto se debe en gran parte al efecto acumulativo del humo del cigarrillo sobre los pulmones. El enfisema no es contagioso, siendo más común en los varones que en las mujeres, probablemente porque aquellos fuman más que éstas. No obstante, se espera que las diferencias disminuyan en el futuro, dado que las adolescentes y las mujeres jóvenes fuman hoy más que hace algunos años. Se cree también que el mayor consumo de cigarrillos por los varones durante los últimos decenios ha sido la causa del actual desequilibrio en las cifras estadísticas del enfisema.

En los Estados Unidos, el enfisema es bastante común, pues afecta a más de 2 millones de habitantes. Más de 6 millones sufren de enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Y alrededor de 6 a 7 personas de cada 100 000 mueren de enfisema anualmente, mientras que la EPOC ocupa el cuarto lugar entre las causas más comunes de mortalidad. La incidencia de enfisema es aún más elevada en los países europeos.

Efectos del tabaquismo y de otras causas. La inmensa mayoría de los casos de enfisema se correlacionan con el consumo de cigarrillos. Se ha determinado que los fumadores empedernidos tienen de 10 a 15 veces más probabilidad de contraer enfisema que los no fumadores.

Hay otros factores que tal vez contribuyan al enfisema o que sean directamente responsables de éste. Por ejemplo, cuando alguien contrae enfisema en edad adulta temprana, generalmente ello se debe a un raro déficit genético de una sustancia química que permite a los pulmones a conservar su elasticidad. La contaminación del aire atmosférico ambiental puede también propiciar la bronquitis crónica y el enfisema. La exposición en el trabajo a polvos metálicos, como el de las minas de carbón, puede producir el enfisema como parte de otra enfermedad conocida como neumoconiosis.

El enfisema suele también acompañar a enfermedades como el asma y la tuberculosis, capaces de obstruir las vías aéreas de los pulmones. En la gente mayor, cuyos pulmones han perdido elasticidad con el paso de los años, se da a veces una forma menos grave de enfisema. Otra forma, por lo regular más benigna, llamada enfisema compensatorio, se produce cuando un pulmón se dilata mucho y llega a ocupar el espacio del otro que se ha colapsado o ha sido extirpado quirúrgicamente.

Los alvéolos, vistos de cerca Para saber lo que es el enfisema hay que tener algunos conocimientos de los alvéolos y de las vías respiratorias en que desembocan. Estos saquitos o bolsitas de aire se agrupan en racimos y son tan minúsculos que el pulmón contiene de 300 a 400 millones de ellos. Por ser tantos, su superficie total es como 50 veces mayor que la superficie total de la piel del cuerpo. Esta enorme superficie es de gran importancia porque permite el intercambio del oxígeno atmosférico que inspiramos y del dióxido de carbono que espiramos.

El aire inspirado llega a los alvéolos a través de los bronquios y los bronquiolos, de diámetro menor. Esta ramificación progresiva constituye una especie de árbol pulmonar (así se llama) invertido. Las paredes de los alvéolos contienen diminutos vasos sanguíneos denominados capilares, los cuales terminan en vasos más grandes que llevan la sangre de retorno al corazón, para que éste la impulse y distribuya por todo el cuerpo. En los delicados capilares de los alvéolos es donde tiene

lugar el intercambio entre el oxígeno de entrada y el dióxido de carbono de salida.

¿Qué alteraciones produce el enfisema en los pulmones?

El humo del tabaco y otros irritantes inhalados por el paciente dañan los alvéolos, haciéndoles perder su elasticidad. Por otra parte, el tabaquismo es a menudo la causa de la bronquitis, que tiende a estrechar y obstruir los bronquios con mucosidades, tejido cicatricial y espasmos musculares de las paredes bronquiales. Como resultado, es frecuente que el aire que se inspira quede atrapado en los alvéolos, lo que dilata sus paredes y los hace reventar. Al juntarse con otros alvéolos, forman bolsitas más grandes. A medida que los pulmones se hacen menos elásticos, tienden a distenderse, es decir, a sobreinflarse.

Síntomas

El síntoma principal del enfisema es la falta de aliento. La elasticidad reducida de los pulmones, el atrapamiento del aire en los alvéolos y la pérdida de área superficial de éstos, significan que el enfisematoso ha de respirar más profundamente para espirar el dióxido de carbono de los pulmones e inspirar el oxígeno del aire atmosférico. Un signo exterior muy común de enfisema es el pecho en forma de tonel, ocasionado por la sobredistensión de los pulmones.

A medida que avanza el enfisema, algunos individuos tratan de compensarlo respirando más deprisa. Otros adquieren una afección llamada corazón pulmonar, en la que el lado derecho del corazón se dilata debido a la dificultad de impulsar la sangre a través de los pulmones dañados.

Diagnóstico

El médico puede sentar el diagnóstico mediante el examen físico, los síntomas y una radiografía de tórax, que tal vez muestre señales de sobre-distensión pulmonar y otras alteraciones. La prueba funcional de los pulmones detecta la capacidad reducida de éstos para espirar completamente el aire. Los análisis de sangre permiten determinar las concentraciones de oxígeno y dióxido de carbono en sangre. La del dióxido de carbono suele ser más elevada en el enfisematoso, mientras que la del oxígeno tiende a estar disminuida.

No existe, en la actualidad, ninguna forma de tratamiento que pueda revertir la evolución del enfisema, aunque sí se pueden tomar medidas que controlen esta enfermedad y sus síntomas. El enfisematoso debe dejar el cigarrillo permanentemente. Los antibióticos están indicados para el tratamiento y prevención de las infecciones respiratorias. Otros medicamentos permitirán ensanchar las vías respiratorias y relajar el espasmo de sus paredes. A menudo son de utilidad ciertos ejercicios respiratorios especiales, así como equipos respiratorios que proporcionan oxígeno suplementario. También es posible recetar medicamentos para tomar en casa.

Medidas preventivas

Puesto que, para empezar, el daño ocasionado a los pulmones por el enfisema es irreversible, adquiere especial importancia el tratar de prevenir esta afección. La adopción de costumbres sanas desde la infancia—y en particular, más adelante, el evitar el tabaco—es esencial. La abstención del tabaco puede prevenir problemas de salud posteriores, entre los que figuran no sólo el enfisema, sino también el cáncer, las enfermedades del corazón y otros trastornos graves.

Fuentes

American Lung Association, 61 Broadway, 6th Fl.,

New York, NY, 10006 Telephone (212)315-8700 Toll-Free (800)LUNGUSA http://www.lungusa.org

U.S. National Heart, Lung, and Blood Institute, Bldg. 31,

Rm. 5A52, 31 Center Drive, MSC 2486, Bethesda, MD 20892

Telephone (301)592-8573

Facsimile (301)592-8563

TTY (240)629-3255

http://www.nhlbi.nih.gov/

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