Esclerosis múltiple: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Se trata de una enfermedad inflamatoria del sistema nervioso que altera la comunicación del cerebro con otras partes del cuerpo, lo que desencadena episodios de debilidad, parálisis, ceguera y otros síntomas.

“Tocaba como un ángel”

Jacqueline Du Pré nació en Inglaterra en 1945. Al cumplir los 5 años, sus padres le regalaron un violoncelo y al año siguiente empezó a tomar lecciones con él. Jacqueline debutó en Londres a los 16 años e inmediatamente se hizo famosa. En 1967 se casó con el pianista y director Daniel Borenboim, y la joven y multifacética pareja sedujo al mundo musical. Seis años después Jacqueline perdió la sensibilidad de los dedos sobre las cuerdas de su violoncelo. Para mediados de los años 1970 no podía vestirse ni mantenerse de pie por sí sola. En 1987, a la edad de 42 años, murió a consecuencia de la enfermedad llamada esclerosis múltiple. Un gran número de personas que la padecen son afectadas en forma leve, pero en los casos más agudos, como el de Jacqueline Du Pré, el enfermo no puede ni siquiera escribir, hablar o caminar.

Cómo se comunican entre sí las diversas partes del cuerpo

El organismo humano actúa y reacciona al mundo que nos rodea gracias a una red de tejido especializado denominada sistema nervioso. Esta red se divide en dos partes llamadas sistema nervioso central y sistema nervioso periférico que, en conjunto, procesan los mensajes de ida y vuelta a todas las partes del cuerpo. La unidad fundamental del sistema nervioso la constituyen las células nerviosas o neuronas, de las que el organismo contiene miles de millones. Cada neurona se parece hasta cierto punto a una cometa en el sentido de que su parte superior, o cuerpo celular, posee numerosas prolongaciones como si fueran dedos, llamadas dendritas, que reciben los mensajes de entrada. La cola de la cometa, o axón, lleva los mensajes eléctricos de la célula a distancias relativamente grandes. Las dendritas y los axones se llaman fibras nerviosas, y el nervio no es otra cosa que un haz de tales fibras, las cuales están recubiertas de una sustancia grasa protectora denominada mielina.

¿En qué consiste la esclerosis múltiple?

La esclerosis múltiple, conocida también como EM, es una inflamación de las fibras nerviosas del cerebro y de la médula espinal que origina placas endurecidas en la envoltura de mielina que protege a las dendritas y los axones. Al formarse las placas, las señales que pasan de una célula a otra se hacen más lentas o se interrumpen totalmente. Según investigaciones recientes, además de dañar la mielina, la enfermedad a veces corta la fibra nerviosa; es decir, destruye la neurona.

La cifra mundial de personas adultas que padecen esclerosis múltiple es de alrededor de un millón. La enfermedad ataca preferentemente a los adultos jóvenes, de edades comprendidas entre los 20 y los 40 años; por otra parte afecta casi al doble de mujeres que de hombres. Se desconoce su etiología (causa original), pero se cree que tal vez se deba a un trastorno autoinmune, por el que el organismo ataca a sus propias células.

Cuando el organismo se vuelve contra sí mismo Un cuerpo sano está continuamente listo para defenderse de invasores nocivos tales como bacterias, virus, hongos y parásitos. El conjunto de tácticas y medios de que se vale para combatir a tales entes forasteros contituye lo que se conoce por sistema inmunitario. Por lo regular, el cuerpo es capaz de distinguir las células propias de las ajenas, pero a veces el mecanismo que distingue lo propio de lo extraño fracasa. En el caso de la esclerosis múltiple: el organismo no puede ya reconocer parte de la mielina y, sin más, la ataca.

¿Existen distintas clases de esclerosis múltiple?

Esta enfermedad ofrece unas cuantas variantes, siendo la más común la llamada recurrente-remitente, es decir, que presenta recurrencias o recaídas, que alternan con periodos de normalidad que pueden durar años. En la mayoría de las personas afectadas por la esclerosis múltiple recurrente-remitente la enfermedad, a la larga, reaparece en forma permanente. Cuando así sucede, recibe el nombre de esclerosis múltiple progresiva secundaria. Otro 10 por ciento de la población afectada manifiesta lo que se llama esclerosis múltiple progresiva primaria, lo cual significa que sus síntomas se hacen permanentes después del primer ataque. Los que tienen esta forma de la enfermedad suelen ser personas algo mayores (de 40 a 60 años). Hay también una cuarta variante, poco frecuente, llamada progresiva-recurrente.

¿Cuál es la causa de la esclerosis múltiple?

La causa de que el sistema inmunitario reaccione de manera equivocada sigue siendo un enigma. Algunos científicos creen que es un virus el que induce al sistema inmunitario a atacar la mielina. Otros creen que el medio ambiente (la temperatura, por ejemplo) puede ser un factor desencadenante. Además, es posible que también los genes tengan algo que ver con este asunto. En general la probabilidad de contraer la enfermedad es muy baja; menos del 0,1 por ciento. Pero basta que una persona haya contraído la enfermedad para que esa probabilidad aumente en sus familiares (padres, hijos, hermanos). Por si esto fuera poco, es posible que más de un gen intervenga en la aparición de la escleroris múltiple. En otras palabras, son muchos y muy distintos los factores que se cree

participan como posibles causas de la esclerosis múltiple. La investigación de las interacciones entre los genes y el medio ambiente puede ayudar a comprender la causa de esta enfermedad.

Signos y síntomas

El comienzo de la enfermedad es a veces espectacular, y otras veces sus síntomas son tan leves que casi no se notan. En las fases tempranas, el individuo tal vez descubra que los movimientos más sencillos, como abrir una ventana o subir unos cuantos peldaños de la escalera, deja extenuados los brazos o las piernas. Son comunes las parestesias (sensaciones de entumecimiento o de hormigueo), así como la visión borrosa, la diplo-pía (visión doble) y la falta de coordinación. En el 70 por ciento de los casos, muchos de estos síntomas iniciales desaparecen, pero reaparecen meses o años después. Con el paso del tiempo el enfermo puede quedar totalmente paralizado. Son comunes algunas dificultades como la incontinencia urinaria y el estreñimiento. El individuo puede volverse confuso u olvidadizo a consecuencia de lesiones sufridas en la parte del cerebro que procesa la información. Otros sufren depresión, o tienen accesos de risa, o lloran en forma inconsolable sin ningún motivo ostensible.

Diagnóstico

No es fácil diagnosticar la esclerosis múltiple, ya que los síntomas de esta enfermedad son variados e inespecíficos y ello hace que puedan confundirse con los de una infección vírica u otras afecciones. Existe una técnica de diagnóstico, la resonancia magnética, que permite visualizar en una pantalla imágenes del daño cerebral causado por la enfermedad. Otra técnica, la llamada espectroscopía por resonancia magnética, proporciona información acerca de las alteraciones bioquímicas que ha sufrido el cerebro como resultado de la esclerosis múltiple. Estos recursos, junto con otros análisis y pruebas de laboratorio, así como la evolución típica de la enfermedad en forma de ataques reiterados, permite a veces confirmar el diagnóstico.

Tratamiento

En la actualidad no existe cura para la enfermedad que nos ocupa, ni manera de prevenirla. Hay pacientes poco afectados, a pesar de la falta de tratamiento. El calor suele agravar los síntomas, mientras que la natación en una piscina de agua refrescante puede resultar de utilidad. Hasta hace poco, se solía ofrecer esteroides a los enfermos que sufrían recaídas graves. Los esteroides (medicamentos con propiedades antinflamatorias) reducen la duración e intensidad de los ataques en algunos pacientes, pero no se sabe cómo funcionan en esta enfermedad. Lamentablemente, también pueden causar acné, aumento de peso, psicosis (pérdida de contacto con la realidad) y otros efectos secundarios indeseables, lo que los hace impropios para su uso a largo plazo.

En los últimos años se han desarrollado diversos medicamentos útiles como la terapia paliativa de la esclerosis múltiple recurrente-remitente. Estos medicamentos se basan en diferentes formas de una proteína natural conocida como interferón beta. El interferón reduce la frecuencia de los ataques y es posible que incluso reduzca la velocidad con que evoluciona la enfermedad. Todos los citados medicamentos también parecen impedir nuevos daños a la mielina. El interferón se administra en forma de inyección y, si bien no carece de efectos secundarios, son mucho más leves que los de los esteroides, aunque incluyen síntomas parecidos a los de la gripe, así como depresión y reacciones leves en el sitio de la inyección.

¿Se investigan otros tratamientos?

Los científicos están trabajando en numerosas y nuevas terapias para tratar la esclerosis múltiple, por ejemplo la inmunoterapia, que persigue el fortalecimiento del sistema inmunitario del organismo con objeto de combatir la enfermedad. Dado que en esta afección el mensaje o señal eléctrica que se transmite por la fibra nerviosa lesionada es muy débil, la investigación se encamina también a lograr la amplificación de dicha señal. Otras investigaciones estudian la posibilidad de restaurar la envoltura de mielina.

Convivencia con la esclerosis múltiple

La mayor parte de los enfermos con este mal viven al menos 25 años más después de ser diagnosticados. La tercera parte experimenta síntomas muy leves y puede llevar una vida relativamente normal. Para los que sufren efectos muy incapacitantes, en cambio, la expectativa de longevidad se reduce sensiblemente.

El diagnóstico de esclerosis múltiple suele ser devastador, porque con gran frecuencia las víctimas son adultos jóvenes. De pronto ven afectados sus planes de terminar la carrera, de casarse y de tener hijos, pues deben tener en cuenta el curso incierto de su enfermedad. Con todo, muchos de los afectados continúan llevando una vida productiva. La mujer con esclerosis múltiple podrá, a veces, quedar embarazada y tener un parto sin dificultades, aunque es posible que se le recomiende suspender durante la gestación los medicamentos que esté tomando para la enfermedad. Algunas de las limitaciones impuestas por la enfermedad pueden dificultar a las madres el cuidado de sus hijos.

Los hijos cuyos padres sufren de esclerosis múltiple encuentran difícil aceptar las alteraciones que experimenta la persona que antes podía hacer de todo y de la que todavía dependen. Incluso pueden albergar sentimientos de culpabilidad por disfrutar de cosas como montar en bicicleta, que los padres ya no pueden disfrutar igualmente, o tal vez sientan frustración por tener que ayudarlos constantemente con las cosas más sencillas, como ir a buscarles un vaso de agua o aumentar el volumen a la radio.

La esclerosis múltiple exige un enorme precio emocional y económico a toda la familia. Los grupos de apoyo y el asesoramiento profesional ayudan a veces a afrontar el problema no sólo a los pacientes, sino también a los familiares y amigos.

Fuentes

National Multiple Sclerosis Society, 733 3rd Ave.,

New York, NY, 10017 Telephone (212)986-3240 Toll-Free (800)FIGHT-MS http://www.nmss.org

U.S. National Institute of Neurological Disorders and Stroke,

c/o NIH Neurological Institute, P.O. Box 5801, Bethesda, MD 20824

Telephone (301)496-5751

Toll-free (800)352-9424

TTY (301)468-5981

http://www.ninds.nih.gov/

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