Fiebre reumática: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La fiebre reumática es una complicación de las infecciones estreptocóci-cas de la faringe (garganta) que puede conducir a una lesión permanente del corazón y a la muerte. Se da con mayor frecuencia en los niños.

Hasta hace poco, los médicos creían que la fiebre reumática había desaparecido casi por completo de los Estados Unidos. En 1950, antes de la utilización masiva de los antibióticos para combatir las infecciones

estreptocócicas, murieron más de 22 000 personas a causa de esta fiebre y de las enfermedades del corazón que produce. En los años 50 del siglo XX, casi 25 de cada 100.000 estadounidenses padecían de fiebre reumática cada año. Pero, a medida que el uso de antibióticos como la penicilina se hizo más asequible en la década de los 60, y los niños pobres tuvieron acceso a mejor atención médica, la fiebre reumática se hizo muy poco común.

Al principio de la década de los 80, sólo 1 de cada 100 000 estadounidenses la contraía. Pero en 1985, la enfermedad volvió a ser un problema de magnitud en ciertas comunidades. Hubo epidemias en Salt Lake City, Nueva York, San Diego, Akron y Columbus.

Los médicos estaban desconcertados y renovaron su interés por combatir la fiebre reumática. El número de casos sigue siendo bajo en Estados Unidos, pero en los países pobres y menos desarrollados no ha dejado de ser un gran problema. Los médicos no están seguros si la reaparición de la enfermedad en los Estados Unidos es temporal, pero tal reaparición ha demostrado que todo el mundo debe estar en guardia contra los efectos de las infecciones estreptocócicas.

De un dolor de garganta a una lesión del corazón

La fiebre reumática aparece cuando el sistema inmunitario del organismo reacciona ante una infección bacteriana por estreptococos del Grupo A

(conocida comúnmente como estreptocia). La misma bacteria que causa la infección estreptocócica de garganta puede producir otras enfermedades, tales como la escarlatina.

Cuando el cuerpo se infecta con el estreptococo, el sistema inmuni-tario produce anticuerpos para combatir la infección. La fiebre reumática se presenta cuando estos anticuerpos empiezan a afectar a otras partes del cuerpo en vez de combatir sólo la infección. Los anticuerpos reaccionan contra órganos como el corazón como si éstos fueran el estreptococo propiamente dicho, quizás porque partes de dichos órganos son químicamente semejantes a la bacteria.

Los médicos no están exactamente seguros de porqué algunas de las infecciones estreptocócicas se convierten en fiebre reumática, mientras que otras no. La enfermedad ataca con mayor frecuencia a niños de 5 a 15 años, aunque puede atacar también a niños más jóvenes y a los adultos.

De mal en peor

Las primeras señales de fiebre reumática suelen presentarse a las pocas semanas de una infección estreptocócica de garganta (faringitis o amigdalitis estreptocócica). A veces, el enfermo parece haberse recuperado de la infección de la garganta, pero de repente empieza a manifestar otros síntomas como:

– dolores musculares y de las articulaciones, así como hinchazones semejantes a las de la artritis. El dolor suele irradiar de una articulación a otra;

– fiebre, vómito y a veces hemorragia nasal;

– sarpullido rojizo, especialmente en el pecho, los brazos y piernas, que a veces desaparece en unas horas. También pueden aparecer bultos bajo la piel;

– cansancio y problemas respiratorios porque el corazón está afectado. El latido del corazón puede ser anormal;

– corea de Sydenham (véase recuadro) que consiste en sacudidas corporales y retorcimientos incontrolables.

La consecuencia más peligrosa de la fiebre reumática es la inflamación y debilitamiento del músculo del corazón (miocardio). Las válvulas que controlan el flujo de la sangre en el corazón pueden dañarse y por consiguiente no cerrarse y abrirse correctamente. Esta afección se llama car-diopatía reumática.

La importancia de los antibióticos

El médico puede sospechar una infección estreptocócica de la garganta si el paciente presenta también fiebre y fuertes dolores de cabeza. Sin embargo, los síntomas y los resultados de la revisión física en las personas con infección estreptocócica de garganta son muy parecidos a los una infección vírica o de otras causas. Por lo tanto, las infecciones

estreptocócicas se deben confirmar por medio de análisis de laboratorio. Los médicos usan un hisopo de algodón para hacer un frotis de la garganta con fines de análisis microscópico en busca del estreptococo.

Si el estreptococo es la causa de la infección, el médico por lo general receta un antibiótico como la penicilina, que debe tomarse durante 10 días. Se hace hincapié en tomar los antibióticos recetados hasta acabarlos, incluso si los síntomas de la infección desaparecen pronto.

No todas las infecciones que se dejan sin tratar tienen complicaciones como la fiebre reumática. En los pacientes con fiebre reumática, el medico recetará antibióticos y otros farmacos para reducir la inflamación y aliviar el dolor. También vigilará atentamente el corazón, para asegurarse de que la sangre circula por él sin problemas. Si las válvulas del corazón están dañadas, tal vez sea necesario recurrir a la cirugía para reparar una o más de ellas.

La mejor forma de evitar la fiebre reumática es tratar la infección es-treptocócica cuanto antes con antibióticos. Los médicos, sin embargo, están preocupados porque algunas bacterias se están volviendo resistentes a los antibióticos tradicionales. Los investigadores continúan trabajando para encontrar la mejor manera de usar los antibióticos y también para crear nuevos fármacos que combatan las infecciones.

Fuentes

U.S. Centers for Disease Control and Prevention, 1600 Clifton Rd.,

Atlanta, GA 30333

Telephone (404)639-3534

Telephone (404)639-3311

Toll-free (800)311-3435

Information Hotline (888)-232-3228

TTY (404)639-3312

http://www.cdc.gov/

World Health Organization, 525 23rd St. NW, Washington, DC 20037

Telephone (202)974-3000 Facsimile (202)974-3663 Telex 248338 http://www.who.int/

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