Fiebre tifoidea: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Esta infección bacteriana es frecuente en numerosas partes del mundo. Se propaga mediante las aguas y las comidas contaminadas y afecta principalmente al tubo digestivo.

¿En qué consiste la fiebre tifoidea?

Es un gran problema de salud pública en numerosos países. Se calcula que afecta anualmente a 16 millones de personas, de las cuales mueren más de medio millón. Es especialmente frecuente en partes de Asia, África y América del Sur, en lugares donde no existe un buen suministro de agua potable y el tratamiento de aguas residuales es limitado. Y en muchos de esos países, los niños son los más propensos a la fiebre tifoidea.

La fiebre tifoidea, en su día, fue también un problema epidemiológico serio en los Estados Unidos A principios del siglo XX, antes de que se contara con buenos suministros de agua potable y sistemas de tratamiento de aguas residuales, causaba alrededor de 35 000 mil casos de enfermedad al año. Los progresos tecnológicos en materia de conducciones de agua y alcantarillados casi han hecho desaparecer la fiebre tifoidea en los países industrializados. Hoy día, apenas se registran anualmente en los Estados Unidos unos 400 casos. Y en la mayoría de ellos, se trata de gente que viaja al exterior.

¿A qué se debe la fiebre tifoidea?

La causa de la fiebre tifoidea es la bacteria Salmonella typhi, que tiene algún parentesco con la especie de salmonella que produce la intoxicación

alimentaria, aunque no son exactamente idénticas. La Salmonella typhi está presente en las heces de los infectados, incluso en las de ciertos “portadores sanos” que no manifiestan síntomas. La bacteria se propaga si las heces contaminan el agua de beber y la utilizada para el riego de tierras de cultivo o para lavar productos alimenticios. En ocasiones, la fiebre tifoidea también se transmite por intermedio de personas infectadas que trabajan en la preparación comercial de comidas. Una vez ingerida, la bacteria atraviesa la pared del tubo digestivo e irrumpe en el torrente sanguíneo. Por medio de éste, invade al hígado, bazo, vesícula biliar y ganglios linfáticos.

¿Qué sucede con los que contraen fiebre tifoidea?

Síntomas Los síntomas de la fiebre tifoidea aparecen en forma gradual. Al principio, la enfermedad cursa con dolor de cabeza, dolor de estómago y estreñimiento. El enfermo se queja de fiebre y de pérdida del apetito. En ciertos casos, pueden brotarle manchas o erupciones rosáceas, principalmente en el abdomen y en el pecho. Conforme los síntomas se

agravan, la fiebre puede alcanzar los 39,5 a 40 °C (103 a 104 °F). Los enfermos de fiebre tifoidea a menudo sufren diarrea, se deshidratan (pierden líquidos corporales más deprisa de lo que pueden reponerlos) y empiezan a confundirse y desorientarse. En casos agudos, el paciente puede caer en coma, que es un estado de inconsciencia profunda, e incluso sucumbir a la enfermedad.

Diagnóstico y tratamiento El análisis de la sangre y la orina generalmente descubre la presencia de la bacteria causante de la fiebre tifoidea. Los antibióticos, fármacos que combaten las infecciones bacterianas, pueden aliviar la enfermedad, acortarla y evitar complicaciones. Es posible que también se administren líquidos para contrarrestar los efectos de la diarrea. La enfermedad, en su fase grave, a veces provoca una perforación del intestino, en cuyo caso es necesaria la intervención quirúrgica.

Prevención

La mejor manera de prevenir la fiebre tifoidea es contar con un suministro de agua potable limpia y sistemas eficaces de eliminación de aguas residuales, los que no siempre se tienen disponibles en muchos países. Existe también una vacuna que previene la enfermedad en un setenta por ciento de los casos.

Los que viajan a países donde es frecuente la fiebre tifoidea, deben beber exclusivamente agua hervida o de botella. Procurarán también comer sólo alimentos suficientemente cocinados o frutas que ellos mismos hayan pelado y que no han sido lavadas con agua del grifo. El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos da al viajero el siguiente consejo: “Hiérvalo, cocínelo, pélelo u olvídelo.”

Fuentes

U.S. Centers for Disease Control and Prevention,

1600 Clifton Rd., Atlanta, GA 30333 Telephone (404)639-3534 Telephone (404)639-3311 Toll-free (800)311-3435 Information Hotline (888)-232-3228 TTY (404)639-3312 http://www.cdc.gov/

World Health Organization, 525 23rd St. NW,

Washington, DC 20037 Telephone (202)974-3000 Facsimile (202)974-3663 Telex 248338 http://www.who.int/

Leave a Reply