Gangrena: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La gangrena es un proceso patológico que conduce a la muerte de los tejidos orgánicos. Se debe a la obstrucción del flujo sanguíneo o a infecciones bacterianas.

¿Qué es la gangrena?

Es un proceso en que el tejido vivo (piel, músculo o hueso) muere y entra en putrefacción. Con mayor frecuencia afecta a piernas, brazos y dedos de la mano, pero puede afectar también a órganos internos tales como los intestinos o la vesícula biliar, cuando se obstruye la circulación sanguínea a una región del cuerpo o cuando ciertas clases de bacterias invaden una herida.

Gangrena seca Este tipo de gangrena se produce cuando queda bloqueado el aflujo de sangre a una determinada parte del cuerpo. Si los tejidos corporales se ven privados del alimento y oxígeno transportados por la sangre, empiezan a morir. La gangrena seca puede ser resultado de congelación o de lesiones corporales, pero más frecuentemente es una de las complicaciones de la diabetes. En algunos diabéticos se produce el endurecimiento de las arterias (arteriosclerosis), lo que restringe el flujo sanguíneo. Esto sucede con especial frecuencia en piernas y pies.

La gangrena seca empieza habitualmente por los dedos de los pies. El primer indicio es a veces el entumecimiento y hormigueo en éstos. A medida que la gangrena avanza en su evolución y los tejidos empiezan a morir, el enfermo experimenta dolores agudos en la zona afectada. A la larga, esos tejidos se vuelven negros, lo que delata los lugares en que el tejido ha muerto ya. Esta clase de gangrena debe tratarse de urgencia, pero no es, por lo general, peligrosa para la vida.

Gangrena húmeda Se presenta cuando ciertos tipos de bacterias invaden una zona lesionada del cuerpo. Esto suele suceder más bien a raíz de una lesión producida por obstrucción del flujo sanguíneo, debida a un coágulo o a un vendaje muy apretado. La falta de circulación sanguínea ocasiona la muerte (necrosis) de algunas células, con la consiguiente fuga de líquido, que humedece el tejido circundante. El ambiente húmedo permite a ciertas bacterias, como los estreptococos y los estafilococos, invadir la herida y multiplicarse. La gangrena húmeda produce

hinchazón y ampollas en la piel, así como un hedor nauseabundo. Una vez instaurada, se propaga rápidamente a los tejidos circundantes. De no recibir atención médica, puede matar al herido o lesionado en unos días.

Gangrena gaseosa Es una clase de gangrena húmeda ocasionada generalmente por bacterias del género Clostridium. Estas bacterias, que necesitan muy poco oxígeno para vivir, liberan gases y toxinas como productos de desecho. La gangrena gaseosa da origen a fiebre elevada, pus y burbujas de gas en la piel.

Tratamiento

Cuando el individuo afectado tiene diabetes, ha sufrido congelación o presenta una lesión, es de importancia capital impedir que la gangrena se difunda. En el diabético es esencial para la prevención de la gangrena tomar medicamentos, mantener una buena circulación de la sangre, evitar lesiones de los pies y abstenerse de fumar. La pronta limpieza de heridas con objeto de prevenir las infecciones bacterianas puede impedir la aparición de la gangrena húmeda.

Si el individuo es atacado por la gangrena, será necesario extirpar quirúrgicamente los tejidos muertos antes de que pueda empezar la intervención curativa (el desbridamiento). Los médicos procuran mejorar la circulación a la zona afectada por medio de medicamentos y los cirujanos extirpan el tejido necrosado. Por cuanto las formas bacterianas de gangrena son de rápida propagación, toda o parte de la extremidad afectada tal vez requiera amputación. Los afectados de gangrena húmeda reciben también antibióticos. A veces se les trata en cámaras hiperbáricas, en las que quedan expuestos a un ambiente de oxígeno a presiones muy elevadas, para propiciar la curación de los tejidos gangrenosos..

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