Giardiasis: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Infestación del intestino delgado por el parásito Giardia lamblia, que se transmite de una persona a otra o por contacto con aguas o alimentos contaminados. Su síntoma principal es la diarrea.

¿En qué consiste la giardiasis?

Se trata de una infestación muy común debida al protozoo Giardia lam-blia, microorganismo unicelular que vive como parásito. La contaminación por Giardia puede ocurrir con cualquier tipo de agua, desde la de los manantiales de montaña a la mal filtrada que suministran las instalaciones municipales. Los portadores o vectores más comunes de la giar-diasis son el perro, el castor y el ser humano. La enfermedad se transmite fácilmente de una persona a otra si no se practica la debida higiene.

La giardiasis se da en todas partes del mundo, tanto en países desarrollados como en desarrollo, y en los climas templados como en los tropicales. En las naciones en desarrollo, se dan a veces tasas de infestación del 20 por ciento. Se calcula que en Estados Unidos esta parasitosis afecta a un 20 por ciento de la población, siendo los niños pequeños que asisten a guarderías muy populosas quienes corren un riesgo especial.

Síntomas

Se calcula que más del 50 por ciento de los afectados de giardiasis no tienen síntomas o sólo presentan molestias leves. Cuando aparecen síntomas, pueden empezar gradual o bruscamente, por lo regular de 1 a 3 semanas después de la exposición al parásito. La enfermedad suele empezar por una diarrea frecuente, de consistencia acuosa y sin sangre ni mucosidad. Por cuanto la giardosis afecta a la capacidad del organismo humano para absorber grasas e hidratos de carbono de los alimentos ingeridos (malabsorción), a menudo produce heces hediondas y grasientas flotantes. Los síntomas pueden incluir también dolores abdominales, abdomen hinchado o agrandado, exceso de gases, náuseas, vómito, pérdida de apetito y, a veces, febrícula. Estos síntomas, si persisten, conducen a pérdida de peso y deshidratación.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en el examen al microscopio de muestras de heces, en busca de trofozoítos activos dentro del protozoo Giardia, o detección de quistes, formados por protozoos envueltos en una pared protectora, que es la forma que presenta el protozoo durante la fase de reposo de su ciclo vital. La detección de este parásito es difícil, por lo que a menudo es necesario repetir los exámenes de heces varias veces antes de que se pueda confirmar o excluir la infestación por Giardia. Las pruebas diagnósticas requieren a veces hasta 4 o 5 semanas de espera.

Tratamiento

Existen medicinas disponibles para el tratamiento de la giardiasis, siendo algunas de ellas muy eficaces con una sola dosis. A veces es necesaria una segunda dosis de medicación. Existe algo de controversia entre los médicos acerca de cómo tratar a los individuos portadores del parásito pero que no presentan síntoma alguno de giardiasis. En ocasiones, se considera

el tratamiento medicamentoso, pues los portadores pueden transmitir la infección a personas sanas y en algún momento mostrar los síntomas ellos mismos.

Medidas preventivas

No existe ninguna vacuna o fármaco profiláctico (que prevenga la enfermedad) para la giardiasis. La prevención dependerá de contar en todo momento con un suministro de agua potable incontaminada, de la eliminación sanitaria de desechos humanos y animales, del lavado de frutas y verduras antes de comerlas o cocinarlas y de una higiene adecuada que incluye el lavarse las manos después de pasar por el baño y antes de comer.

El protozoo Giardia puede filtrarse del agua, pero es difícil de destruir. Capaz de sobrevivir en agua fría durante 2 meses como máximo, es también resistente a las concentraciones de cloro que se utilizan para purificar el agua de los suministros municipales. Cuando el agua de estos acueductos ha sido aprobada por las autoridades de salud pública de la localidad, puede considerarse como buena para beber. Pero cuando se acampa en un determinado lugar o se va de viaje, conviene cerciorarse de que el agua potable, la de cocinar y la de los cubitos de hielo provienen de fuentes incontaminadas. Las aguas límpidas de los manantiales de montaña pueden parecer incontaminadas, pero lo cierto es que igual pueden contener el parásito Giardia.

Fuentes

U.S. Centers for Disease Control and Prevention,

1600 Clifton Rd., Atlanta, GA 30333 Telephone (404)639-3534 Telephone (404)639-3311 Toll-free (800)311-3435 Information Hotline (888)-232-3228 TTY (404)639-3312 http://www.cdc.gov/

World Health Organization, 525 23rd St. NW,

Washington, DC 20037 Telephone (202)974-3000 Facsimile (202)974-3663 Telex 248338 http://www.who.int/

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