Glaucoma: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Trastorno caracterizado por un aumento de la presión del líquido infraocular y que puede dar lugar a pérdida de la visión.

Si llenamos de agua un globo poco a poco, llegará un punto en que éste reventará. Pero si el mismo globo tiene en un extremo varios agujeritos del diámetro de un alfiler, será posible continuar agregando agua al globo a fin de mantener su forma esférica sin que reviente, siempre que la cantidad de agua añadida sea igual a la que escapa por los agujeritos.

El ojo humano posee un sistema parecido, en el que el líquido entra y sale continuamente de una pequeña cámara situada en la parte anterior del ojo. El problema que aqueja a los glaucomatosos (los que padecen de glaucoma) es que el desagüe o drenaje del líquido de salida está bloqueado o no funciona como es debido. Es el mismo problema que el del globo que rellenábamos de agua. Si no queda espacio para recibir el líquido que entra en la cámara, la presión interna de ésta aumentará. El ascenso de la presión no hará explotar el ojo, pero sí puede lesionar los nervios de su parte posterior, que son los que llevan las imágenes al cerebro.

El glaucoma es una de las principales causas de ceguera en los Estados Unidos. Afecta a más de 3 millones de estadounidenses, especialmente a la gente mayor y a la de ascendencia africana. Es una de las enfermedades oculares más engañosas. La presión intraocular puede ir subiendo año tras año sin que se noten sus efectos sobre la vista. Generalmente, para cuando se notan, la destrucción está ya consumada.

¿Cómo afecta el glaucoma al ojo?

El ojo es aproximadamente del tamaño de una pelota de ping-pong, y se divide en dos compartimentos o cámaras. La cámara mayor es la de la parte posterior del globo ocular y contiene una sustancia de consistencia gelatinosa, denominada humor vítreo. Esta sustancia contribuye a mantener la forma del ojo y deja pasar la luz. La cámara anterior es más pequeña y está llena de un líquido claro llamado humor acuoso. Este líquido trae consigo sustancias nutricias esenciales para la salud del ojo y se lleva los deshechos que pudieran lesionarlo.

El humor acuoso fluye desde detrás del iris, que es la porción anterior coloreada del globo ocular y, a través de la pupila, abertura que ocupa el centro del iris, pasa a la cámara anterior del ojo. Cruza esta cámara y sale por un pequeño conducto de desagüe recubierto por una especie de malla muy fina. El agujerito de salida se sitúa en el ángulo donde el iris se junta con la córnea, que es el disco cóncavo—convexo (abombado por delante y excavado por detrás) y transparente de la parte anterior del globo ocular.

Alrededor del 90 al 95 por ciento de los seres humanos afectados de glaucoma tienen dificultades con este sistema de drenaje. Se desconoce su causa, y además no se advierte que haya bloqueo alguno a simple vista. Parece que las células de la malla que recubre el conducto de desagüe no funcionan como es debido o han perdido, con el paso del tiempo, su capacidad para permitir el desagüe apropiado. Como resultado de esto, el glaucoma se instaura gradualmente en el ojo, pero hay una forma aguda, menos frecuente, que aparece bruscamente cuando el iris cierra el conducto de desagüe y da lugar a un cuadro doloroso de urgencia que requiere atención médica inmediata.

Aunque se desconoce la causa o causas del glaucoma en la mayoría de los casos, se sabe que las personas de ascendencia africana, los diabéticos, los que tienen familiares con glaucoma o los que han sufrido lesiones oculares son más propensos a él. Otro factor de riesgo es la edad avanzada.

Diagnóstico

Salvo en los casos infrecuentes de glaucoma agudo de aparición brusca, la mayoría de los afectados no saben que tiene esta afección. Conforme aumenta la presión del líquido intraocular, van destruyéndose muchas de las células nerviosas, cifradas en millones, que ocupan la parte posterior del globo ocular. Las primeras fibras nerviosas que perecen son las responsables de la visión periférica, o sea la de los objetos que quedan a ambos extremos del campo visual normal. Cuando la pérdida de visión se hace lo suficientemente importante para que la persona la advierta, el daño es tan extenso que es muy poco lo que puede hacerse para corregirlo.

La mejor manera de diagnosticar el glaucoma es practicar un examen ocular en el que se haga uso de un instrumento, el tonómetro, que mide

la presión intraocular. Hay una clase de tonómetro que registra la presión contactando muy ligeramente la superficie del ojo. Se usan unas gotas para los ojos a efectos de impedir que el examen produzca dolor. El médico o el especialista de los ojos (oftalmólogo u optómetra) puede valerse también de un oftalmoscopio, aparato que emite un rayo luminoso para examinar el fondo del ojo en busca de posibles lesiones del nervio óptico. Se acostumbra a determinar también la visión periférica.

¿Por qué son tan importantes el diagnóstico y tratamiento tempranos?

Diagnóstico El diagnóstico precoz (temprano) del glaucoma constituye la clave para prevenir la pérdida de la visión. Si se descubre la presencia de glaucoma antes de que la presión intraocular haya destruido muchas fibras del nervio óptico, la vista podrá salvarse en muchos casos. Son muy importantes los exámenes oculares periódicos, con pruebas diagnósticas de glaucoma, sobre todo después de los 35 años de edad. Estas medidas adquieren importancia especial para las personas más propensas al glaucoma, incluidas las de ascendencia africana, las que tienen parientes afectados de glaucoma y las que han sufrido lesiones oculares.

Tratamiento El tratamiento más frecuente requiere el uso de colirios (medicamentos líquidos para los ojos) que reduzcan la presión intraocular. A veces es necesaria una intervención quirúrgica para desobstruir el conducto de desagüe del ojo o para crear uno nuevo.

Fuentes

Glaucoma Research Foundation, 490 Post St., Ste. 1427,

San Francisco, CA, 94102 Telephone (415)986-3162 Toll-Free (800)826-6693 http://www.glaucoma.org

U.S. National Eye Institute, 2020 Vision Pl.,

Bethesda, MD 20892-3655 Telephone (301)496-5248 http://www.nei.nih.gov/

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