Gonorrea: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La gonorrea es una infección bacteriana que suele contagiarse de persona a persona durante el acto sexual, lo que hace de ella una enfermedad venérea (o de transmisión sexual). También la puede transmitir una madre infectada a su bebé durante el parto. Si se deja sin tratar, la gonorrea puede dar por resultado esterilidad en la mujer, entre otros problemas.

La bacteria Neisseria gonorrhoeae, que se multiplica rápidamente en los tejidos cálidos y húmedos de las zonas genitales, es la causante de la gonorrea. La infección puede originar dolor al orinar, así como la secreción de un exudado (líquido) de aspecto purulento. A veces, sin embargo, los síntomas son tan leves que las mujeres no les hacen caso. No obstante, si la gonorrea se deja sin tratamiento puede abocar en una enfermedad inflamatoria pélvica o pelviperitonitis, en una infección del bebé durante el parto y en esterilidad (infertilidad o infecundidad) de la mujer.

¿Quién tiene a riesgo de adquirir la gonorrea?

Toda persona que tenga contacto sexual con otra infectada por la bacteria. El riesgo es mayor cuando no se usan condones o cuando se tiene

contacto con múltiples compañeros o compañeras. La gonorrea se propaga por coito genital y anal o por contacto orogenital. En Estados Unidos, las tasas más altas de infección corresponden a los adolescentes y a los adultos de edad comprendida entre los 20 y 30 años. Los que padecen infecciones clamidiales (clamidiasis) u otras enfermedades de transmisión sexual tienen mayor probabilidad de contraer también la gonorrea. Las autoridades de salud pública recomiendan que todo joven y toda joven sexualmente activos se sometan periódicamente a exámenes para detectar tanto la gonorrea como las infecciones por clamidias.

Síntomas de la gonorrea

Muchas mujeres y algunos hombres afectados de gonorrea no tienen síntomas o tienen algunos tan leves que pasan desapercibidos. Hay mujeres, sin embargo, que experimentan síntomas especialmente intensos. Tanto para el varón como para la mujer, estos síntomas pueden incluir:

- sensación de ardor al orinar;

- necesidad frecuente de orinar;

- secreción por la vagina o el pene de un exudado de aspecto purulento;

- dolor o sensibilidad al tacto en la zona genital o en el abdomen;

- en las mujeres, sangrado intermenstrual (entre menstruaciones).

De producirse infección del recto, es posible que exista dolor y exudado purulento. Si la infección se localiza en la garganta (como resultado del acto sexual orogenital) puede también aparecer dolor de garganta. Si la bacteria Neisseria gonorrhoeae invade la circulación sanguínea, podrá diseminarse por el interior del cuerpo y ocasionar fiebre leve, dolores articulares y una erupción cutánea, especialmente en la palma de las manos. Esta afección recibe el nombre de infección gonocócica diseminada. La persona afectada puede experimentar hinchazón y extremo dolor en una o dos articulaciones, con dolor a la palpación, afección conocida como artritis gonocócica.

Diagnóstico de la gonorrea Existen tres pruebas para diagnosticar la gonorrea, a saber:

- Prueba de la tinción de Gram: Se hace un frotis del exudado genital y se tiñe con un colorante para examinarlo al microscopio en busca de bacterias Neisseria gonorrhoeae. Esta prueba, de resultado inmediato, se emplea principalmente para los varones.

- Detección génica de bacterias: Se emplean en ella métodos de alta tecnología para confirmar la presencia de ADN (material génico) en una muestra de orina o en un frotis de líquido procedente del cuello uterino (la parte inferior del útero o

matriz). Es un método de fiar para ambos sexos y da resultado inmediato, pero no lo ofrecen todos los laboratorios.

- Cultivo: Se coloca una muestra de la secreción genital en un medio de cultivo contenido una placa. El medio de cultivo es un material de consistencia gelatinosa (se llama, a veces, gelosa) que contiene sustancias nutricias promotoras del desarrollo de las bacterias. De haber presencia de bacterias de la especie Neisseria gonorrhoeae, se multiplicarán en un día o dos, al cabo de los cuales podrán identificarse. Es también una prueba muy fiable para ambos sexos, pero el resultado no es inmediato.

Tratamiento La gonorrea puede tratarse con uno o más antibióticos. Los médicos generalmente recetan uno que se pueda administrar por via oral o por inyección, y con eso es posible curar la enfermedad en una o dos semanas. Si la persona con gonorrea tiene también clamidiasis, el médico tal vez le recete una combinación de antibióticos a fin de tratar las dos infecciones al mismo tiempo.

Medidas preventivas

Puesto que es casi imposible saber si la persona con quien se tiene el contacto sexual está afectada de gonorrea, la abstinencia (el no tener actividad sexual) proporciona la mejor protección. El uso de condones puede hacer más seguro el sexo, siempre que estos profilácticos se utilicen correctamente y se lleven puestos cada vez que ocurre el contacto sexual. El tener menos compañeros o compañeras sexuales o el limitarse a uno solo puede reducir el riesgo, pero nunca se elimina del todo, a menos que la persona sepa que su pareja no está infectada. Esto resulta muy difícil de determinar, puesto que muchos de los infectados no tienen síntomas de gonorrea ni saben que son portadores de la infección.

¿Qué se prevé para el futuro tratamiento de la gonorrea?

Resistencia bacteriana En una época, se recetaba la penicilina de forma rutinaria para curar la gonorrea, pero las bacterias se hicieron resistentes a este antibiótico, hasta el punto de que algunas de ellas lograban sobrevivir al tratamiento penicilínico. Al principio se recetaron dosis de penicilina más elevadas, pero ya para la década de los 80, esas dosis habían perdido su eficacia. Los médicos pasaron a usar entonces nuevas clases de antibióticos, más caras; así y todo, algunas cepas de bacterias productoras de la gonorrea comienzan a manifestar señales de resistencia a los más comunes de los nuevos antibióticos (la ceftriaxona, por ejemplo). Y aunque existen muchos otros antibióticos en el comercio, las autoridades de salud pública de todo el mundo vigilan atentamente la resistencia bacteriana.

Vacunación Con una nueva táctica, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos patrocina actualmente investigaciones para determinar la posibilidad de perfeccionar una vacuna que prevenga las infecciones gonocócicas.

Fuentes

U.S. Centers for Disease Control and Prevention,

1600 Clifton Rd., Atlanta, GA 30333 Telephone (404)639-3534 Telephone (404)639-3311 Toll-free (800)311-3435 Information Hotline (888)-232-3228 National STD Hotline (800)227-8922 TTY (404)639-3312 http://www.cdc.gov/

American Social Health Association, PO Box 13827,

Research Triangle Park, NC, 27709 Telephone (919)361-8400 http://www.ashastd.org

Leave a Reply