Hemorragia nasal, epistaxis: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La pérdida de sangre que tiene su origen en las fosas de la nariz se llama hemorragia nasal. Su nombre médico es epistaxis.

¿Qué es la hemorragia nasal?

Muchas de estas hemorragias se producen en niños y en personas de edad avanzada y son de corta duración. En casos excepcionales, las hemorragias nasales se deben a otras dolencias.

¿Cuál es la causa?

Las hemorragias nasales suelen deberse a un golpe en la nariz o bien a que la mucosa que tapiza las fosas nasales se irrita, o está llena de costras o reseca. Esto suele suceder cuando alguien tiene un resfriado, una infección o una alergia que afecta la cantidad de moco que secreta la nariz. La fiebre elevada puede también resecar la mucosa nasal y dar origen a hemorragias. Cuando se arrancan las costras puede haber sangrado.

Tratamiento

La mayoría de las hemorragias nasales pueden detenerse en corto tiempo pinzando firmemente las fosas nasales durante unos minutos entre los dedos índice y pulgar. La persona que sangra por la nariz debe sentarse e inclinarse ligeramente hacia adelante, respirar por la boca y mantener pinzada la nariz. La hemorragia debe de cesar en cuestión de 10 a 15 minutos. Debe evitar sonarse la nariz por espacio de 12 horas tras el sangrado, ya que ese acto puede reiniciar la hemorragia. Si el sangrado continúa después de varias tentativas de pinzar las fosas nasales durante 10 a 15 minutos cada vez, será hora de llamar al médico. Es posible que el médico coloque en la fosa o fosas sangrantes del paciente una torunda de algodón impregnada de medicamento, a fin de detener la pérdida de sangre. Para evitar nuevas hemorragias tal vez se receten unas gotas para la nariz durante algunos días.

La hemorragia prolongada puede ser indicio de lesiones encefálicas (de la cabeza) graves o de enfermedades como la hipertensión arterial o el bloqueo de los senos paranasales.

Entre los cuadros clínicos graves que excepcionalmente pueden ser la causa de hemorragia nasal se pueden citar la leucemia (cáncer de los glóbulos blancos de la sangre), las enfermedades hepáticas (del hígado), la arterosclerosis (conocida también por endurecimiento de las arterias), así como algunos trastornos hemorrágicos hereditarios, como la hemofilia, en la que la sangre no coagula debidamente.

Prevención

La mejor manera de prevenir las hemorragias nasales es procurar que la nariz no reciba golpes y no hurgarla. Los que participan en deportes de contacto físico, como el fútbol americano o el boxeo, corren mayor riesgo de traumatismos en la cabeza o la nariz seguidos de hemorragias. Para evitar estas lesiones, es preciso contar con cascos o protección faciales. Es también útil humedecer el aire de los lugares interiores en invierno, cuando el ambiente suele estar seco por efecto de la calefacción central.

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