Hidrocéfalo o hidrocefalia: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Se trata de un trastorno que aparece cuando existe demasiado líquido dentro del cráneo. Este exceso de líquido a menudo produce presión sobre el cerebro y puede dar lugar a deficiencias psíquicas (mentaks) y físicas.

¿Por qué tiene la cabeza tan grande el bebé?

Liz se conmovió al ver el aspecto de su hermanito en la sala de recién nacidos del hospital. Le pareció que el niño tenía la cabeza enorme. El médico le explicó que John padecía de hidrocefalia, es decir, tenía demasiado líquido dentro del cráneo. Por ser recién nacido, aún no se le habían soldado los huesos de la cabeza, lo que permitía a ésta agrandarse bajo la presión del líquido excesivo. El médico advirtió a los familiares

que el cerebro de John podía haber sufrido compresión y daños por el exceso de líquido, pero que todavía era muy temprano para averiguarlo.

¿Qué es la hidrocefalia?

Hidrocefalia se refiere a la acumulación de líquido en el cerebro y en torno a él. El término deriva de dos palabras griegas: “hidro”, que quiere decir agua, y “cefalia,” que significa cabeza. Aunque a veces se oye decir de la hidrocefalia que es “agua en el cerebro,” en realidad tanto el cerebro como la médula espinal están rodeados por líquido cefalorraquídeo (LCR), que es una mezcla de agua, proteínas, glucosa (azúcar) y minerales producida por los tejidos que tapizan el interior del cerebro y que le sirven de material amortiguador y protector.

El cerebro contiene cuatro cavidades llamadas ventrículos. El LCR fluye normalmente por los ventrículos y pasa, a través de unos agujeri-tos en la base del cerebro, a la superficie de éste y circula en torno a la médula espinal. En condiciones normales, la presión ejercida por el LCR sobre el cerebro se mantiene dentro de límites constantes, por cuanto el LCR excesivo se reabsorbe a la circulación sanguinea.

La hidrocefalia se produce al quedar bloqueado el flujo del LCR (hi-drocéfalo obstructivo) o cuando no puede absorberse el exceso de líquido (hidrocéfalo comunicante). En ambos casos hay acumulación de LCR y la presión excesiva resultante oprime el cerebro e interrumpe su flujo sanguíneo. Sin el oxígeno y la glucosa que transporta la sangre, el cerebro no puede funcionar debidamente; con el tiempo, los vasos sanguíneos y las células nerviosas se dañan, lo que da lugar a problemas de aprendizaje, pensamiento y movilidad. La gravedad de la hidrocefalia varía de una persona a otra.

¿Cuál es la causa de hidrocefalia?

A menudo la causa es desconocida, pero en muchos casos es posible dar con ella. En la hidrocefalia congénita, que afecta a 1 de cada 1 000 neonatos, el niño nace ya con ese trastorno. Otras veces, el cerebro no se desarrolla debidamente o el feto ha adquirido previamente una infección viral o parasitaria, tal como rubéola, herpes, citomegalovirus o toxoplas-mosis. El defecto congénito denominado espina bífida, en el que la médula espinal y la columna vertebral presentan una fisura, por lo menos el ochenta por ciento de los recién nacidos con este trastorno tienen también algún grado de hidrocefalia.

En el lactante, en el niño de corta edad y en el adulto, los tumores cerebrales pueden ocasionar hidrocefalia al interrumpir el paso del líquido cefalorraquídeo. La hidrocefalia puede ser causada también por la meningitis, que es una inflamación de las meninges, las membranas que recubren y protegen el cerebro y la médula espinal, así como por un derrame cerebral, que es una de las causas de apoplejía, o bien por una lesión en la cabeza. Los niños que nacen prematuros con frecuencia experimentan hemorragias en los ventrículos cerebrales, lo que a su vez conduce a menudo a una hidrocefalia. Este trastorno se da con menor frecuencia en el adulto.

Tratamiento

Los lactantes en los que se sospecha hidrocefalia se vigilan detenidamente. A John siguió creciéndole la cabeza, y al final el médico recurrió a una tomografía computada (TC) y a imágenes por resonancia magnética nuclear para examinarle el cerebro.

Algunas formas de hidrocefalia no requieren intervención quirúrgica, pero en el caso de John sí fue necesaria. El cirujano le implantó en el cerebro una desviación para drenar el exceso de líquido. Estas desviaciones consisten en tubos flexibles delgados que se introducen a través de la pared craneal para extraer parte del LCR excesivo y llevarlo a la circulación sanguínea o al abdomen para que sea reabsorbido por el cuerpo. Esta intervención disminuye la presión sobre el cerebro, pero no cura el daño cerebral que se haya producido previamente.

La mayoría de los bebés nacidos con hidrocefalia sobreviven si reciben tratamiento, pero el 60 por ciento de ellos presentan deficiencias psíquicas y físicas. El hermanito de Liz fue afortunado, por figurar entre el 40 por ciento de los niños con hidrocefalia congénita cuyas facultades psíquicas y físicas no quedaron afectadas.

Fuentes

Association for Spina Bifida and Hydrocephalus, ASBAH House, 42 Park Rd., Peterborough, PE1 2UQ, United Kingdom Telephone 44 1733 555988 http://www.asbah.org

Hydrocephalus Association, 870 Market St., Ste. 705,

San Francisco, CA, 94102 Telephone (415)732-7040 Toll-Free (888)598-3789 http://www.hydroassoc.org

U.S. National Institute of Neurological Disorders and Stroke,

c/o NIH Neurological Institute, P.O. Box 5801, Bethesda, MD 20824

Telephone (301)496-5751

Toll-free (800)352-9424

TTY (301)468-5981

http://www.ninds.nih.gov/

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