Insomnio: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El insomnio es la dificultad que tiene una persona para dormir o no descansar lo suficiente.

¿Por qué no puedo dormirme?

Los seres humanos, como todas las criaturas de la Tierra, tienen ciclos de actividad y de reposo que tal vez sean, en parte, resultado evolutivo del ciclo diurno y nocturno. Muchas de las hormonas y procesos orgánicos se relacionan íntimamente con tales ciclos cotidianos. El sueño nos brinda la oportunidad de descansar, de restaurar ciertos neurotransmi-sores esenciales e incluso de evadir a ciertos depredadores. El sueño es, pues, necesario para la salud y para la vida.

Millones de estadounidenses sufren de insomnio. Pueden tener dificultad para conciliar el sueño o bien permanecen despiertos a lo largo de la noche, se despiertan demasiado temprano o tienen un dormir tan intranquilo que el cuerpo y la mente no se recuperan. El insomnio no se define por el tiempo que uno tarda en dormirse o por las horas que duerme, ya que estas características varían mucho de una persona a otra. Los recién nacidos pueden dormir de 16 a 20 horas al día, y los niños en edad escolar necesitan de 8 a 10 horas cada noche. Algunos adultos requieren de 7 a 8 horas de sueño, mientras que a otros les bastan 3 o 4 horas. Lo apropiado es, pues, diagnosticar como insomnio los problemas de sueño insuficiente cuando empiezan a interferir con la vida cotidiana: cuando la persona deja de funcionar normalmente durante el día porque está cansada o malhumorada, sin energía y sin poder concentrarse.

Todos tenemos dificultad para dormir de vez en cuando. La gente joven que se entusiasma con la perspectiva de un día de fiesta o se pone nerviosa en vísperas de un examen, puede tardar en conciliar el sueño. Los adultos preocupados por un pariente enfermo o recargados de trabajo se despiertan a mitad de la noche volver a dormirse. Estos ejemplos corresponden al insomnio a corto plazo o transitorio, que dura una noche o a veces unas semanas y luego desaparece. En otros casos, los episodios de insomnio transitorio aparecen y desaparecen a intervalos espaciados, lo que se considera insomnio intermitente. Pero la mitad de los individuos insomnes padecen de insomnio crónico, que es la dificultad para conciliar el sueño noche tras noche durante un mes o más.

El insomnio afecta a personas de todas las edades, pero es más común en la gente mayor, sobre todo en la mujer. El salir de viaje, comenzar un nuevo empleo o mudarse de casa o de escuela, son cambios de la rutina cotidiana que pueden dificultar el sueño. El estado de salud

o las circunstancias de la persona—por ejemplo embarazo, artritis, necesidad de orinar con frecuencia o calambres en las piernas—también parecen plantear problemas de sueño. Con todo, la causa más común de insomnio es psicológica: emociones tales como ira, angustia, depresión y estrés a menudo impiden a muchas personas dormir bien.

¿Qué hacer en caso de insomnio?

Si el insomnio es transitorio, deberá desaparecer con el estrés que lo produjo—por ejemplo, cuando se ha superado el examen escolar que tenía preocupado al alumno. Para causas psicológicas o físicas subyacentes, convendrá consultar al médico con objeto de resolver los problemas que quitan el sueño. A menudo, la única manera de abordar el problema es cambiar el estilo de vida. Entre los factores que pueden contribuir al insomnio figuran los siguientes:

– lecturas, comidas y mirar la televisión en cama (la cama debe reservarse para dormir);

– la siesta;

– fumar;

– tomar bebidas alcohólicas;

– tomar té, café, cacao, colas y otras bebidas cafeinadas por la noche;

– tomar somníferos no recetados por el médico.

En cambio, los siguientes factores pueden contribuir a un sueño reparador:

– observar un horario fijo para dormir, lo que significa acostarse y levantarse a la misma hora todos los días;

– hacer ejercicio durante las horas del día (pero no después de cenar);

– tomar un baño de agua tibia antes de acostarse;

– beber leche caliente antes de acostarse.

Fuentes

National Institute of Neurological Disorders and Stroke, National Center on Sleep Disorders Research, 2 Rockledge Centre, Ste. 7024, MSC 7920, Bethesda, MD 20892-7920 Telephone (301)435-0199 Facsimile (301)480-3451

http://www.nhlbi.nih.gov/about/ncsdr/

National Sleep Foundation, 1522 K St., NW, Ste. 510,

Washington, DC, 20005 Telephone (202)347-3471 http://www.sleepfoundation.org

SleepNet

http://www.sleepnet.com

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