Intoxicación por el plomo (saturnismo): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La intoxicación por el plomo se produce al ingerir o aspirar partículas de plomo capaces de dañar diversas partes del organismo, especialmente en niños de corta edad

El caso de Timmy

El año en que Josh cumplió doce años, sus padres compraron una casa más amplia, con un dormitorio para su hermanito Timmy, que empezaba a gatear. Toda la familia estaba de lo más entusiasmada con la mudanza al nuevo hogar, situado en un vecindario de casas viejas con árboles gigantescos.

Josh se pasó muchas tardes de sábado echándole una mano a su papá con las reparaciones de la casa, pues no era nueva (había sido construida

50 años antes). El padre de Josh sabía que los fragmentos de pintura de las casas de ésa época a menudo contienen sales de plomo, que podrían ser tóxicos para Timmy si se los llevaba a la boca. Uno de los primeros trabajos de restauración era, pues, quitar la pintura raspándola y reemplazarla con una capa o más de pintura nueva, sin plomo.

Unos meses después, durante un reconocimiento médico de rutina, se le encontró al pequeñín una elevada concentración de plomo en la sangre. Sus padres no sabían que uno puede adquirir esta intoxicación no sólo tragando los fragmentos de pintura, sino también inhalando polvo con plomo. Por fortuna, el problema se descubrió temprano y pudo someterse el niño a tratamiento.

¿Qué es la intoxicación por el plomo?

El plomo es un metal que viene extrayéndose de las minas desde hace miles de años. En épocas pasadas, se utilizó en multitud de productos, tales como pintura, gasolina, cañerías de agua y hasta latas de conserva. Ahora bien, cuando uno ingiere o respira fragmentos de plomo, este metal puede ser sumamente venenoso, especialmente para los niños menores de 6 años. Esto se debe en parte a que los niños de corta edad experimentan rápidos cambios y en parte a que tienden a llevarse a la boca toda clase de objetos.

El plomo es venenoso porque interfiere con algunas de las funciones básicas del organismo. Hasta cierto punto, el cuerpo humano no distingue entre el plomo y el calcio, mineral este último que contribuye a fortificar los huesos. El calcio, como el plomo, persiste en la sangre durante varias semanas. Después se deposita en los huesos donde, en condiciones normales, permanece durante el resto de la vida. El plomo, incluso en pequeñas cantidades, puede perjudicar a los niños con el tiempo y dar

lugar a dificultades de aprendizaje, problemas de conducta, cociente intelectual disminuido y otros daños. En cantidades grandes, el plomo llega a provocar convulsiones, pérdida de la conciencia o incluso la muerte.

¿Qué es lo que causa la intoxicación por el plomo?

Son muchos los objetos familiares de nuestro entorno cotidiano capaces de producir esa intoxicación.

Hasta hace unos años, los fabricantes de pintura acostumbraban a agregar plomo a la pintura para que durara más y se adhiriese mejor a las superficies exteriores e interiores. En EE.UU. está prohibida la venta de pintura doméstica a base de plomo desde 1978. También es ilegal el uso de pintura de plomo para pintar los juguetes de los niños o los muebles u otros elementos de madera de uso doméstico. No obstante, todavía se encuentran vestigios de plomo en las casas pintadas antes de esa prohibición. La vieja pintura, que se despega, descascara o se pone gre-dosa, plantea un peligro. Como el plomo tiene sabor dulce, los niños a veces se comen los fragmentos de pintura. Incluso la pintura a base de plomo en buenas condiciones puede representar un riesgo si está en las superficies que los niños muerden o que se desgastan mucho. La pintura a base de plomo también se encuentra en juguetes de niños viejos o en muebles caseros pintados.

El método más común de intoxicación por el plomo es entrar en contacto con él en forma de polvo. El plomo puede adoptar esta forma cuando se raspa o lija una superficie pintada vieja, o cuando dos superficie pintadas chocan o se restriegan una contra otra. El polvo desprendido se deposita en objetos que los mayores tocan o los niños se llevan a la boca.

Las empresas de petróleos acostumbraban agregar plomo a la gasolina con objeto de mejorar el funcionamiento de los motores, pero esto permitía la expulsión al aire de partículas de plomo por el tubo de escape. En 1978 se redujo en EE.UU. la concentración de plomo permitida en la gasolina y hoy los automóviles utilizan gasolina sin plomo. No obstante, es posible que todavía quede, en las proximidades de las carreteras, plomo de aquella gasolina. El plomo también se deposita en el suelo cuando la pintura exterior de los viejos edificios se descama o se descascara.

Tiempo atrása, el plomo se empleaba con frecuencia en las cañerías de las casas, con lo que podía contaminar el agua que circulaba por ellas. En 1986 y 1988 se limitó en EE.UU. el uso del plomo en las instalaciones públicas de suministro de aguas y en toda obra de fontanería (plomería). No obstante, el plomo contenido en grifos y cañerías viejos, y en la soldadura utilizada para conectar los caños, sigue constituyendo un problema. La concentración de plomo en el agua depende de la temperatura de ésta (el agua templada o caliente contiene a veces mayor cantidad de plomo), así como de los minerales y ácidos que arrastra, el tiempo que permanece detenida en las cañerías y el estado de éstas.

La soldadura de plomo se utilizó en su día para cerrar herméticamente las latas de conservas. Pero el plomo podía mezclarse con el contenido de la lata. En 1995, se prohibió este uso en EE.UU., pero todavía se encuentra en algunas latas de conservas importadas.

Otras procedencias del plomo son:

– el barniz de plomo o vidrio plomizo utilizado en alfarería, que puede lixiviarse y contaminar los alimentos y bebidas;

– las fundiciones de plomo y otras instalaciones fabriles, que pueden dejar escapar plomo a la atmósfera;

– los trabajos en que se manipula el plomo pueden crear el polvillo de plomo, que se deposita en la vestimenta, la piel y el cabello;

– el plomo se utiliza también en alfarería y en la restauración de muebles en plan de pasatiempo (bricolaje). Las medicinas y cosméticos de confección casera a veces también contienen plomo.

¿Quién corre riesgo de intoxicación por el plomo?

Cualquiera, de cualquier edad, puede envenenarse con el plomo. Sin embargo, el riesgo es mayor en el caso de los niños de corta edad. En EE.UU., alrededor de 900 000 niños de 1 a 5 años presentan concentraciones peligrosas de plomo en la sangre. He aquí algunas situaciones asociadas con el riesgo incrementado en niños de corta edad:

– vivir en una casa construida antes de 1950, o visitarla a menudo;

– vivir en una casa construida antes de 1978 o visitarla a menudo, si tiene pintura descamada o despegada de las paredes, o ha sido reformada recientemente;

– vivir con un adulto cuyo trabajo o pasatiempo exija el contacto con el plomo;

– vivir con un hermano o hermana, o tener un compañero de juegos, que haya sufrido intoxicación por el plomo.

¿Cuáles son los síntomas de esta intoxicación?

El saturnismo no es fácil de detectar. A veces, no hay síntomas, o si los hay se parecen a los de otras enfermedades. En los niños, algunos indicios tempranos de posible intoxicación por el plomo son cansancio o hi-peractividad constantes, irritabilidad, inapetencia, pérdida de peso, atención disminuida, dificultad para conciliar el sueño y estreñimiento.

Las concentraciones elevadas de plomo pueden provocar convulsiones, pérdida del conocimiento o incluso la muerte del niño. Ahora bien, en la mayor parte de los casos de intoxicación por el plomo las concentraciones son mucho menores. Pero, a la larga, incluso las concentraciones bajas pueden producir daños permanentes, pues plantean la posibilidad

de intoxicación, con los consiguientes problemas de aprendizaje y de conducta, disminución del cociente intelectual, dificultades para hablar, atención reducida, daños cerebrales o nerviosos, mala coordinación, lesiones renales, crecimiento reducido y sordera.

El contacto con el plomo es especialmente peligroso para los niños, aunque puede ser también lesivo para los adolescentes y los adultos. El contacto con el plomo puede aumentar el riesgo para la salud de la mujer embarazada. Además, crea a veces otros problemas más graves, incluidos daños cerebrales o muerte del feto. A concentraciones elevadas, el plomo produce en el adulto anomalías como esterilidad, tensión arterial alta, dificultades digestivas, trastornos nerviosos, alteraciones de la memoria, atención disminuida, así como dolor muscular y de las articulaciones.

Diagnóstico

La intoxicación por el plomo a menudo presenta escasos síntomas. La única manera de determinar si una persona la tiene, es hacerse un análisis que determine la concentración de plomo en la sangre. A los niños que no corren riesgo elevado, se les suele hacer este análisis a la edad de

1 o 2 años; los de alto riesgo necesitan el análisis cada 6 meses entre los 6 meses de edad y los 2 años, y posteriormente una vez al año hasta cumplir los 6 años. El análisis de sangre se le puede hacer a cualquiera y en cualquier momento si presenta síntomas de intoxicación o ha estado expuesto al plomo en alguna de sus formas.

Tratamiento

La primera medida que se debe tomar es evitar todo nuevo contacto. Eso significa que es necesario descubrir y eliminar cualquier vestigio de plomo que pueda albergar la casa. El siguiente paso es realizar las modificaciones dietéticas que sean necesarias. Los niños deben hacer por lo menos tres comidas al día, puesto que absorben más plomo cuando tienen el estómago vacío. Deben, además, comer alimentos que contengan hierro y calcio en abundancia, tales como leche, pescado, manteca de cacahuete (maní) y uvas pasas; si no ingieren suficiente hierro y calcio, el organismo confunde a estos minerales con el plomo, y de ahí que se absorba y se deposite en los tejidos orgánicos una mayor cantidad de plomo.

Si la concentración de plomo en la sangre es lo suficientemente elevada, el médico tal vez recete algún quelante (agente químico que se fija al plomo presente en el organismo). Una vez fijado, el plomo del organismo puede eliminarse con la orina o las heces. Según el medicamento que se recete, se tomará por boca o se administrará por inyección intravenosa.

Medidas preventivas

Los siguientes consejos serán de utilidad para prevenir la intoxicación por el plomo:

– Lavarse las manos con frecuencia, especialmente después de haber estado algún tiempo afuera o antes de las comidas.

– Una vez a la semana, lavar los pisos, el alféizar o repisa de las ventanas y otras superficiesde la casa que acumulen suciedad o polvo.

– Para limpiar el polvo, usar una esponja o una fregona junto con algún producto de limpieza general disuelto en agua.

– Después de limpiar zonas sucias o polvorientas, enjuagar bien la esponja o la fregona.

– Impedir que los niños pequeños muerdan superficies pintadas, tales como repisas de ventana o corralitos infantiles.

– No permitir que los niñitos se lleven a la boca juguetes u otros objetos pintados.

– Procurar que los niños jueguen en el césped y no en suelos de tierra, que puede contener plomo.

– Lavar a menudo los biberones o mamaderas, los chupetes y los juguetes o animalitos de peluche con que juegan los niños.

– Utilizar agua corriente fría para beber y cocinar, ya que siempre hay más probabilidad de contaminación por el plomo cuando se usa agua caliente del grifo.

– Seguir un régimen dietético escaso en grasas y abundante en hierro y calcio.

Fuentes

National Lead Information Center, 801 Roeder Rd., Ste. 600,

Silver Spring, MD 20910 Toll-free (800)424-LEAD Facsimile (301)588-8495 http://www.epa.gov/lead/nlic.htm

National Lead Information Center, 422 S Clinton Ave.,

Rochester, NY 14620 Toll-free (800)424-5323 Facsimile (585)232-3111 http://www.epa.gov/lead/nlic.htm

Centers for Disease Control and Prevention, Lead Poisoning Prevention Branch, Mailstop F42, 4770 Buford Highway,

Atlanta, GA 30341 Toll-free (888)232-6789

http://www.cdc.gov/nceh/pubcatns/97fsheet/leadfcts/leadfcts.htm

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