Kwashiorkor: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Forma grave de malnutrición que afecta a los niños que viven en condiciones de pobreza en las zonas tropicales y subtropicales del mundo. Se debe a la falta de proteínas en la dieta. El kwashiorkor detiene el crecimiento y produce en los niños vientres hinchados, así como brazos y piernas delgados.

El caso de Tanya

Tanya vivía, con sus padres y cuatro hermanos y hermanas mayores, en la aldea de Tubmanburg, Liberia. La familia era muy pobre y los padres tenían gran dificultad para alimentar a los hijos. Con todo, Tanya era una criatura sana, porque su madre le daba el pecho. La leche materna contiene todas las proteínas y otras sustancias alimenticias que necesita el lactante. Pero cuando Tanya iba a cumplir su primer aniversario, su madre dio a luz otro hijo y ya no pudo amamantarla. No le quedó más remedio a la niñita que comer lo único que había disponible: arroz blanco, mandioca y ñame. Estos alimentos contienen principalmente féculas (hidratos de carbono) y casi ninguna proteína. La falta de proteínas provocó el kwashiorkor de Tanya: el abdomen de la criatura empezó a abultarse y los brazos y piernas a adelgazarse; le aparecieron escamas en la piel y se sintió muy débil. Tanya es un ejemplo típico de niños de todo el mundo cuyos padres son demasiado pobres para poder dar a sus hijos los alimentos que necesitan.

¿Qué es el kwashiorkor?

Es una enfermedad ocasionada por la falta de proteínas en la dieta de los niños. Es una forma de malnutrición proteínico-energética muy difundida en los países en desarrollo. Los lactantes y niños de corta edad que crecen en zonas tropicales y subtropicales (tales como las de Asia, África y Sudamérica) en las que existe mucha pobreza, corren mayor riesgo de contraerla.

El término kwashiorkor viene de una palabra usada en Ghana que significa “enfermedad del lactante desplazado del pecho de la madre cuando nace un hermanito.” Generalmente, se produce tras el destete, por la falta de leche materna, rica en proteínas, y por el cambio de dieta a alimentos deficientes en proteínas. En los países pobres, es difícil proveerse de alimentos ricos en proteínas.

Síntomas

Los niños que padecen kwashiorkor presentan edema (retención excesiva de agua en los tejidos corporales), que les hincha el cuerpo. Se vuelven débiles e irritables, y en muchos casos la piel se les torna escamosa, el pelo pierde los rizos y la coloración. No tratarse, la enfermedad produce agrandamiento del hígado, pérdida de líquidos corporales (deshidrata-ción)—incluso cuando el niño sufre de edema—detención del crecimiento e infecciones graves debidas a su sistema inmnitario debilitado. Puede también dar lugar a ictericia, letargo y disminución de la temperatura corporal.

Tratamiento

Un equipo internacional de auxiliares médicos que viajaban por Liberia observó a Tanya, sentada en el suelo, demasiado cansada para jugar con otros niños, y enseguida se dieron cuenta de lo enferma que estaba. La llevaron al hospital de Tubmanburg, donde la hicieron entrar en calor y le dieron líquidos para reemplazar los que había perdido. Al principio le administraron pequeñas cantidades de leche y suplementos vitamínicos y minerales. Con suplementos de zinc mejoró la descamación de la piel. Al desaparecer el edema, los médicos la pusieron a una dieta de alto contenido calórico y proteínico.

El 85 por ciento de los niños hospitalizados por kwashiorkor se salvan, y la mayoría de los que reciben tratamiento apropiado y oportuno se recuperan totalmente. Pero los niños que tienen kwashiorkor en los primeros dos años de vida, como Tanya, suelen padecer atrofia del crecimiento.

Medidas preventivas

Por ser una enfermedad debida a deficiencias alimentarias, se puede prevenir mediante una dieta bien equilibrada. Sin embargo, en muchas partes del mundo está muy difundida la pobreza, que no permite adquirir alimentos ricos en proteínas para los hijos, o simplemente esos alimentos no se dan en los lugares donde viven. Las iniciativas internacionales para suministrarles alimentos adecuados o bien enseñarles a cultivar otras clases de plantas, a comer los alimentos apropiados y a limitar el número de hijos, sin duda son de utilidad en la lucha contra la desnutrición, pero ésta sigue planteando un gran problema en los países en desarrollo.

Fuentes

World Health Organization, 525 23rd St. NW,

Washington, DC 20037 Telephone (202)974-3000 Facsimile (202)974-3663 Telex 248338 http://www.who.int/

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