Lesiones relacionadas con el frío (congelación, hipotermia): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La hipotermia y la congelación se dan a temperaturas bajas que dañan el organismo. En el caso de la hipotermia, la temperatura interna del organismo disminuye drásticamente, lo cual hace que el flujo sanguíneo y la respiración se lentifiquen hasta alcanzar niveles peligrosos. En la congelación, las partes externas del cuerpo, como los dedos de las manos y de los pies, comienzan a helarse. Otros trastornos relacionados con el frío incluyen los sabañones y el pie de trinchera.

¿Quién corre el riesgo de contraer estos trastornos?

Cualquiera que pase mucho tiempo a la intemperie cuando hace frío corre el riesgo de contraer algún trastorno relacionado con el frío. Esto incluye a los pescadores, cazadores y montañistas, especialmente a los de alta montaña, donde la temperatura puede descender bruscamente y donde puede llover aguanieve o nevar inesperadamente. En las grandes nevadas, la gente que se queda atrapada en un vehículo puede sufrir daños permanentes e incluso morir si no es capaz de conservar el calor corporal hasta que venga alguien a socorrerla.

En las ciudades, los vagabundos que duermen a la intemperie corren un riesgo muy alto de helarse, y lo mismo los inquilinos que no pueden darse el lujo de conservar la casa caliente o cuyos dueños no les suministran calefacción.

A la intemperie o bajo techo, los ancianos, los más pequeños y quienes abusan del alcohol o las drogas también corren peligro. El riesgo de hipotermia, en que la temperatura del cuerpo disminuye mucho, es especialmente alto en tiempo frío y húmedo, pero entre los ancianos la hipotermia puede darse también a temperaturas tan altas como los 18 °C

(65 °F) y manifestarse gradualmente con el paso de los días. La causa de esto es que con la vejez se reduce la capacidad del cuerpo para conservar el calor y mantener la temperatura corporal por encima de los 37 °C (98,6 °F). Puede ocurrir, además, que los ancianos no sientan el frío y por lo tanto no tomen las medidas necesarias para calentarse.

Cada año mueren en los Estados Unidos entre 500 y 1 000 personas a causa del frío, pero los médicos sospechan que son miles los ancianos hospitalizados que mueren anualmente por problemas relacionados con una hipotermia sin diagnosticar.

¿Qué es la congelación localizada?

Es una lesión cutánea que se produce en cualquier parte del cuerpo por la formación de cristales de hielo entre las células o dentro de ellas. Los glóbulos rojos y las plaquetas (trombocitos) se aglomeran y restringen el flujo sanguíneo, especialmente en las orejas, en los dedos de manos y pies y en la nariz. Normalmente, estas partes son las primeras en enfriarse, palidecer, endurecerse y entumecerse. La congelación puede ser engañosa: al causar entumecimiento más que dolor, puede darse el caso de que el afectado no se dé cuenta a tiempo de prevenir daños mayores.

Tratamiento

Para tratar la congelación, los médicos recomiendan que las partes afectadas se calienten rápidamente con agua tibia, pero no muy caliente. No se recomienda frotar las partes afectadas porque esto puede causarles más daño a los tejidos. Otra creencia es que las partes congeladas deben frotarse con nieve. Sin embargo, también esto puede causar daños adicionales.

La descongelación comienza cuando las partes afectadas adquieren un tono rosa o rojizo. De continuar pálida, la zona afectada deberá sumergirse en agua tibia hasta que empiece a descongelarse.

Tras la descongelación rápida surgen pequeñas ampollas que revientan una semana más tarde. A continuación se forma una costra negra, aunque en la zona subyacente el tejido se haya regenerado. Conviene proteger la parte descongelada para evitar tanto la recongelación como el calor excesivo. Normalmente no se recurre a vendajes, y el área afectada suele limpiarse con jabones suaves.

Los médicos recomiendan ejercicios para mantener el movimiento de las articulaciones en manos y pies. La oportuna extirpación quirúrgica de un tejido muerto puede salvar de la amputación una parte congelada. En caso de necesidad, puede que se receten antibióticos.

¿Qué es la hipotermia?

La hipotermia es el descenso de la temperatura corporal por debajo de los 35 °C. Este trastorno tiene lugar por exposición prolongada al frío, en la que la pérdida de calor corporal supera a la producción. La hipotermia puede plantear un peligro mortal. Como en el caso de la congelación, cuanto antes reciba tratamiento la persona afectada, más posibilidades tendrá de sobrevivir.

Síntomas

Entre los síntomas de la hipotermia figuran los siguientes: dificultad para hablar e incoherencias, descenso del grado de conciencia, irritabilidad, lentificación de la respiración y estremecimientos violentos. El hecho de que los estremecimientos cedan es signo de debilidad: la temperatura corporal continúa descendiendo, incluso más rápidamente que antes. Los niños y los ancianos son los más susceptibles a la hipotermia porque su temperatura corporal desciende con mayor rapidez que en los adultos.

La irritabilidad puede ser indicio de hipotermia. Los que sufren de hipotermia, además de hacer comentarios sobre el frío, se enfurecen al ver que son incapaces de realizar ciertos movimientos físicos. La hipotermia aguda causa rigidez muscular, vuelve la piel oscura e hinchada, provoca ritmos cardíaco y respiratorio irregulares, llega a causar pérdida de la consciencia y, si no se remedia, la muerte.

Tratamiento

El tratamiento de la hipotermia consiste en mantener al paciente caliente y obtener inmediatamente asistencia médica. Las ropas, si están húmedas, se retirarán con cuidado. No se debe frotar la piel. Si el enfermo está inconsciente y no respira, debe recurrirse a la reanimación cardiopul-monar, siempre que la persona que la practique haya sido entrenada en esta técnica.

¿En qué consisten los sabañones y el pie de trinchera?

El pie de trinchera es un trastorno muy doloroso, que produce daños en la piel, nervios y músculos, causado por la exposición prolongada al frío o a la humedad o por la inmersión prolongada en agua fría. Los soldados que lucharon en las trincheras de la I Guerra Mundial sufrieron esta dolorosa afección porque no tenían calcetines limpios ni botas secas.

El sabañón (normalmente referido por el plural “sabañones”) suele afectar a los dedos y se caracteriza por el enrojecimiento, la inflamación y el picor que provoca la exposición al frío húmedo (con posterior calentamiento). El daño en los tejidos es menor en el caso de sabañones que en el de congelación. Los sabañones no causan daño permanente.

¿Se puede prevenir la hipotermia y la congelación?

En climas fríos y húmedos es importante vestirse adecuadamente. Habrá que llevar varias capas de ropa seca y no excesivamente ajustada para permitir la evaporación del sudor. La piel al descubierto debe protegerse del viento. A este efecto, resultan útiles las mascarillas, capuchones y orejeras. Los gorros también son importantes, porque el 30 por ciento del calor corporal se pierde por la cabeza. Los guantes y calcetines deben mantenerse secos. Para ayudar al cuerpo a entrar en calor se deben ingerir cantidades apropiadas de comida y líquidos.

Es importante también seguir los partes meteorológicos del departamento de tráfico en carreteras cuando se va a conducir, puesto que el quedar atrapado en carretera bajo una nevisca puede ser causa de congelación e hipotermia.

Fuentes

U.S. National Weather Service, 1325 East-West Hwy.,

Silver Spring, MD 20910 http://www.nws.noaa.gov

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