Miopía o visión corta: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La miopía es un trastorno ocular por el cual los objetos distantes se ven desenfocados o borrosos.

Kate notó que tenía que entornar los ojos cada vez que miraba la pizarra desde la parte de atrás del aula para poder ver claramente las palabras escritas en ella. Le parecía extraño, pues no recordaba que hubiera tenido que cerrar parcialmente los ojos cuando era más joven, pero ahora que asistía a la escuela intermedia empezó a tener dificultad para ver los objetos, a menos que se hallaran cercanos.

Kate sufría de una afección ocular común conocida por miopía (o visión corta), que en los Estados Unidos afecta a 60 millones de habitantes y que a menudo no se detecta hasta que el niño alcanza la edad de 8 a 12 años. Por fortuna, la miopía se puede corregir con gafas o lentes y con lentes de contacto.

¿Qué es la miopía?

Como hemos señalado, miopía significa que la persona es capaz de ver bien los objetos cercanos pero tiene dificultad en ver claramente los lejanos. Esta afección es el resultado de una deformación del globo del ojo, debido a la cual el ojo no puede enfocar bien la luz que lo atraviesa. En la mayor parte de los casos, el diámetro anteroposterior del globo ocular está alargado, mientras que en otros la parte anterior del ojo presenta una curvatura anormal.

La superficie anterior del globo ocular, como la lente de una cámara fotográfica, es atravesada por el rayo de luz incidente. Para poder enfocar bien la imagen, esa luz se refracta o desvía, con lo que queda correctamente enfocada la imagen sobre la retina, situada en la parte posterior del globo ocular. La retina es parecida a la película de la cámara fotográfica y en ella se graba la imagen recibida. Si el globo ocular no tiene la forma apropiada, la imagen queda enfocada en un punto por delante de la retina, lo que hace que los objetos distantes se vean borrosos.

Vista norma: el objeto lejano queda bien enfocado en la retina.

Miopía: el objeto lejano queda enfocado en un punto delante de la retina.

Diagnóstico

Los primeros indicios de que el niño es miope suelen presentarse entre los 8 y 12 años de edad, siendo generalmente el maestro o la maestra quien observa la dificultad del alumno para ver la pizarra. Tal vez observe que el niño entorna los ojos, táctica que ayuda a los miopes a enfocar mejor los objetos distantes. Otras veces la miopía se descubre durante un examen físico de rutina durante la niñez. El término “miopía” se deriva de las palabras “myos” y “ops” del griego, que significan “ojos entornados,” tal vez por ser esa maniobra tan común en los miopes.

Tratamientos posibles

Gafas (lentes) La corrección más frecuente de la miopía la proporcionan los lentes graduados, que alteran la forma en que el rayo de luz incidente se enfoca en la retina. Otro remedio, cada día más común, son los llamados lentes de contacto o lentillas, pequeñas lentes de quitar y poner que se colocan en la parte delantera del ojo. Conforme el niño pasa a la adolescencia, el problema de la miopía a menudo se agrava. Eso se debe a que, a medida que el cuerpo crece, la forma del globo ocular se altera también. De ahí que las personas tengan que cambiar la graduación de los lentes o lentillas a medida que crecen. Para cuando llegan a los 20 años, la miopía suele estabilizarse y ya no avanza más.

Intervención quirúrgica Para las personas que sufren de miopía leve o moderada puede resultarles beneficiosa la llamada cirugía de refracción, en la que el cirujano hace unas pequeñas incisiones en la superficie del globo ocular, denominada córnea, con objeto de aplanarla para que la imagen quede correctamente enfocada en la retina. Otro tipo de operación requiere el uso del rayo láser, con el cual se altera la córnea para lograr el mismo resultado que con la cirugía. Muchos de los operados con rayo láser no necesitan continuar usando lentes.

Fuentes

U.S. National Eye Institute, 2020 Vision Pl.,

Bethesda, MD 20892-3655 Telephone (301)496-5248 http://www.nei.nih.gov/

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