Mordeduras y picaduras (mordeduras de víboras y de insectos): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Hay muchos insectos, arañas, reptiles u otros animales que pueden morder o picar al ser humano. La reacción de una persona a mordeduras y picaduras depende del tipo de veneno inoculado (si es que lo hay), de si esa persona es alérgica al veneno y de si el animal en cuestión era portador de un agente patógeno (causante de enfermedad).

¿Qué tipos de animales muerden o pican?

Además de las mordeduras de mamíferos como perros, gatos y seres humanos, muchos otros animales muerden o pican a la gente. Hay animales que al picar inyectan veneno en la piel; según el veneno inoculado, la persona puede experimentar dolor, picazón, ronchas, alteraciones nerviosas y, muy raramente, la muerte. La picadura de mosquitos o pulgas también puede ser peligrosa en lugares donde estos insectos son vectores (portadores) de enfermedades causadas por bacterias, virus o parásitos.

Algunos de los animales que pican o muerden se describen en las siguientes líneas. En la mayoría de los casos, la mejor forma de prevenir las mordeduras o picaduras de estos animales es evitar las zonas donde viven o llevar ropa protectora en lugares de riesgo.

Insectos

Mosquitos En muchas zonas de Estados Unidos, los mosquitos suponen una molestia durante el verano. Sólo las hembras de estos minúsculos insectos voladores pican y, al hacerlo, inyectan su saliva en la piel del afectado. El bulto rojo e irritante que aparece en la zona de la picadura es una reacción alérgica a esta saliva. Las picaduras de mosquito desaparecen por sí solas a los pocos días. Los repelentes de mosquito son útiles para evitar las picaduras y las cremas con calamina o hidrocorti-sona alivian la picazón.

En ciertos lugares, los mosquitos son susceptibles de transmitir enfermedades: los parásitos que portan algunos mosquitos pueden llegar a provocar filariasis o paludismo (malaria). Los mosquitos también trasmiten el virus del dengue, la fiebre amarilla y algunas clases de encefalitis.

Larvas rojas de ios ácaros /niguas Las niguas son las larvas rojas de los ácaros de la familia de los trombicúlidos. Viven en los bosques, pastos, céspedes y malas hierbas altas. Atacan adhiriéndose a la ropa y se deplazan por la parte superior de los calcetines para llegar a la piel desnuda de las piernas, las axilas o la cintura. Llegadas a la piel, la pican e inyectan un líquido que disuelve las células y les chupa la parte líquida. Las garrapatas provocan la aparición de bultos sumamente irritantes que pueden seguir picando incluso días después de que se eliminen las larvas. Lavarse y restregarse después de la picadura mata o, al menos, desplaza las larvas; las friegas de alcohol y la loción de calamina ayudan a aliviar el picor.

Hormigas de fuego En Estados Unidos existen hormigas de fuego de varios tipos: importadas (de América del Sur) o nativas según su procedencia, negras o rojas según su color. Estos cuatro tipos habitan diferentes regiones, pero, en general, suelen encontrarse en los estados del sudeste. Las hormigas de fuego construyen montículos en suelo blando

o hacen sus nidos en las paredes de los edificios.

Son muy agresivas y territoriales. Cuando una persona o animal perturba la paz de su nido, se agrupan formando un enjambre y atacan de forma simultánea. Su veneno causa una sensación abrasiva y dolorosa (que explica su nombre), seguida de la aparición de minúsculas ampollas blancas. La picadura de esta hormiga puede resultar mortal, aunque sólo para el reducido número de personas que son alérgicas al veneno.

Garrapatas Las garrapatas viven en los campos y bosques de Estados Unidos. El tamaño de su cuerpo oscuro y plano es aproximadamente el de la cabeza de una cerilla. Las garrapatas pican a los humanos y a otras especies animales porque necesitan sangre para sobrevivir. Normalmente la picadura de una garrapata produce una irritación menor, pero puede contagiar ciertas enfermedades, entre ellas la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas y la enfermedad de Lyme. Si se observa una garrapata en la piel, se recomienda utilizar pinzas para desprenderla de ella. A continuación, deberá lavarse la picadura con agua y jabón y observarse atentamente los posibles síntomas de toda infección.

Arañas Casi todas las arañas tienen glándulas que contienen veneno, pero sólo 20 ó 30 de las 30 000 especies que hay en el mundo son potencialmente peligrosas para el ser humano. La picadura de araña puede llegar a producir dolores, náuseas, fiebre y calambres, pero en la mayoría de los casos es de importancia menor y sólo causa hinchazón, una ampolla y dolor temporal. La araña reclusa parda y la viuda negra son las más peligrosas de todas las que viven en Estados Unidos. Las tarántulas también pican, pero normalmente su picadura no es más grave que la de una abeja.

La araña reclusa parda vive sobre todo en la zona sur del centro de Estados Unidos, en lugares oscuros como depósitos de algodón, cobertizos y cuadras. Con las patas extendidas, su tamaño puede llegar a ser el de la mitad de un billete de dólar. Los machos y las hembras tienen el mismo aspecto; el color de estos arácnidos varía entre el naranja y el marrón. Están cubiertos de pelo corto y presentan una marca en forma de violín en el lomo. La picadura de la reclusa parda no es mortal, pero su veneno puede causar enfermedades muy graves, especialmente entre niños y ancianos.

Poco después de la picadura de una reclusa parda, la piel que la rodea se hincha y calienta. En unos 15 minutos, aproximadamente, la persona que ha sufrido la picadura siente mareos y malestar de estómago. Otros síntomas incluyen fiebre, escalofríos, debilidad, convulsiones y dolor en las articulaciones; unos cuatro días después, el área de la picadura se endurece al tacto. El cuerpo afectado necesita entre seis y ocho semanas para recuperarse totalmente de la picadura de una reclusa parda. No se le conoce antídoto, por lo que el tratamiento incluye diferentes medicamentos, generalmente antibióticos, antihistamínicos y esteroides.

Las viudas negras se encuentran a lo largo y lo ancho de Estados Unidos, pero son más comunes en zonas cálidas. Suelen habitar los mismos

lugares que las reclusas pardas. Tienen una longitud aproximada de media pulgada (1,25 cm), sin incluir las patas, y pueden identificarse por una formación de color rojizo-anaranjada parecida a un reloj de arena en la barriga de su cuerpo negro.

Las viudas negras no suelen picar a no ser que se las moleste. Sólo las hembras pican. Las crías y los machos adultos son inofensivos. La mayoría de la gente que sufre una picadura de viuda negra siente hinchazón y experimenta enrojecimiento del área afectada, seguidos de dolor creciente durante 48 horas. El veneno de la viuda negra afecta al sistema nervioso y puede causar calambres en piernas, brazos y pecho. Otros síntomas incluyen sudoración, escalofríos, convulsiones, fiebre, náuseas, dolor de cabeza y dificultad respiratoria. El tratamiento se basa en la limpieza de la herida y la administración de un antídoto y antibióticos. En el 99 por ciento de los casos, y con tratamiento adecuado, el paciente se recupera completamente a las pocas horas. Las picaduras en niños, ancianos o gente con alergia son susceptibles de presentar más complicaciones y puede llegar, en los casos más graves, a causar la muerte.

Escorpiones El escorpion tiene la longitud del dedo índice, aproximadamente, ocho patas y una cola curva que termina en un aguijón. En Estados Unidos existen cerca de 30 especies diferentes de escorpión y están difundidas por todo el país. La picadura de dos de estas especies en particular, ambas presentes en los estados del suroeste, pueden ser mortales.

El veneno del escorpión produce una sensación de quemadura de la piel, que se hincha y descolora. Al día siguiente, se experimenta dificultad para controlar los músculos del rostro, de la boca y de la mandíbula. Otros síntomas incluyen náuseas, vómito, babeo, convulsiones y dificultad para respirar. Las picaduras de escorpión se tratan con antídotos y otros medicamentos que controlan los espasmos y convulsiones musculares. En el 99 por ciento de los casos son necesarios tres días como mínimo para una completa recuperación. Sin embargo, si la persona es particularmente sensible al veneno y comienza a sufrir los espasmos musculares inmediatamente después de la picadura, puede morir.

Abejas y avispas Las abejas y los abejorros son gruesos y redondos y cuando pican dejan su aguijón en la piel. Las avispas y los avispones tienen el cuerpo largo y delgado; al picar, conservan su aguijón, de modo que pueden volver a utilizarlo. Todos estos insectos inyectan veneno a través de la piel, con lo que producen dolor, picor, hinchazón y enrojecimiento. Las picaduras de abeja, a pesar de ser dolorosas, no revisten ningún peligro serio para la mayoría de la gente. Sin embargo, pueden ser mortales en personas alérgicas a su veneno, a no ser que se les administren medicamentos de inmediato al producirse la picadura. Las abejas “africanas” (llamadas también abejas asesinas) son peligrosas porque pueden atacar en grupo a una misma persona. Incluso los que no son alérgicos a las abejas pueden morir sin son atacados por estas abejas asesinas, aunque es muy raro que suceda tal cosa.

Después de una picadura de abeja, es conveniente raspar el aguijón hasta que salga del todo, en vez de extraerlo con pinzas, ya que esto último puede hacer que se inyecte más veneno a la herida. La aplicación de compresas frías o heladas ayuda a reducir el dolor y la hinchazón.

Serpientes Hay veinte especies de serpientes venenosas en Estados Unidos, repartidas entre todos los estados con excepto de Maine, Alaska y Hawai. Las serpientes de la familia Viperidae, entre las que se encuentran las de cascabel, las víboras cobrizas y las mocasín (o vívoras de agua), son la causa de cerca del 99 por ciento de las mordeduras de serpiente en Estados Unidos. Las corales o coralillas son las causantes del restante

1 por ciento.

El grado de toxicidad de los venenos varía según el tipo de serpiente: es más, la serpiente no tiene por qué inocular veneno cada vez que muerde. El veneno de algunas especies es poco tóxico, mientras que el de otras contiene neurotoxinas que pueden producir daños en el cerebro y en la columna vertebral o bloquear la respiración.

Todas las mordeduras de serpiente deben considerarse emergencias médicas, porque la mayoría de los afectados desconocen la especie de la serpiente que les picó; además, la picadura de una serpiente no venenosa puede causar infección o reacción alérgica. Cada año mueren no menos de 15 de las aproximadamente 8 000 que sufren mordeduras de serpientes.

El tratamiento apropiado en caso de picadura de serpiente es un tema controvertido, aunque la mayoría de los médicos coinciden en que no se debe recurrir a la aplicación de hielo, al torniquete o a la incisión quirúrgica. La picadura debe lavarse con agua y jabón, y la zona afectada

tiene que inmovilizarse y mantenerse por debajo del nivel del corazón, debiendo ser examinada por un médico a la mayor brevedad posible. La mayoría de las picaduras no tienen lugar en parajes remotos, por lo que la asistencia médica no suele quedar muy lejos. Aun así, existen mecanismos que retardan la difusión del veneno mientras se llega al hospital, como la utilización de los citados estuches para picaduras de serpientes, que incluyen dispositivos de succión de venenos o vendas de 2 a 4 pulgadas (5 a 10 cm) de ancho para aplicación apretada a la herida. Muchas veces, las picaduras de serpiente se tratan con un antídoto.

Medusas En los océanos habitan diversos animales que pican o muerden, pero el más conocido de todos es el celentéreo conocido por el nombre común de medusa. En cualquiera de sus variedades, la medusa presenta tentáculos con los que pica y deja en la piel de la persona un círculo quemante. En Australia se han dado casos en los que la picadura de medusa ha resultado mortal, pero la mayoría de las picaduras producidas por este celentéreo no van más allá de producir dolor. Ciertas especies de medusa, como el llamado “buque de guerra portugués” o la ortiga de mar, abundan en aguas del litoral atlántico de Estados Unidos. Evitar el contacto con las medusas no es fácil, sobre todo cuando hay varias juntas. El vinagre, la loción de calamina y los antihistamínicos son útiles para calmar el dolor de la picadura de medusa.

Fuentes

U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Division of Vector-Borne Infectious Diseases, P.O. Box 2087, Fort Collins, CO 80522 http://www.cdc.gov/ncidod/dvbid/

Leave a Reply