Nefritis: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La nefritis es la inflamación de uno o de ambos riñones que puede dar lugar a daños renales.

El dolor de garganta de Polly

Polly se acordará siempre del quinto año de escuela elemental por sus frecuentes faltas de asistencia. Estuvo ausente una semana por una infección estreptocócica de la garganta. Varias semanas después se sintió muy cansada, había perdido el apetito, le dolía el abdomen y la espalda, y tenía la cara abotagada. Las pocas veces que orinaba, la orina tenía color oscuro, como la de un refresco de cola. El médico sospechó que la niña debía de tener una nefritis aguda (súbita), ocasionada por una faringitis estreptocócica. Les explicó a los padres que los riñones de la niña no funcionaban bien y que en su organismo se acumulaban productos de desecho celulares. El estado de Polly se agravó, tuvo que permanecer en el hospital durante varios días, seguidos de un periodo de varias semanas de convalecencia en su casa.

¿En qué consiste la nefritis?

Todos los días, los riñones desempeñan el importantísimo papel de filtrar cada 4 o 5 minutos toda la sangre que circula por nuestro cuerpo, de la que extraen los productos de desecho celulares y el agua sobrante. Cada uno de estos dos órganos, con forma similar a la de una habichuela o un fríjol, pero más grandes, se compone de cerca de un millón de unidades llamadas nefronas. Cada nefrona consta de un túbulo colector que lleva esos productos de desecho a las vías urinarias y de una unidad de filtrado, denominada glomérulo.

En una persona con nefritis, a menudo los glomérulos no funcionan debidamente, por culpa de infecciones como la de Polly. Ahora bien, no todos los glomérulos se dañan en igual grado, por lo que los riñones siguen funcionando, aunque no tan bien como lo hacen normalmente. Es posible que los riñones estén afectados con anterioridad a que el enfermo observe la presencia de síntomas.

Glomerulonefritís Existen diversas clases de nefritis. Una de las más comunes es la glomerulonefritis (antes enfermedad de Bright), en la que los glomérulos se inflaman y cicatrizan. Los síntomas más frecuentes de esta afección son: cansancio, hipertensión arterial e hinchazón de manos, pies, tobillos y cara. Los médicos llaman a esta hinchazón edema. El paciente suele presentar hematuria y proteinuria (sangre y proteínas en la orina).

Nefritis aguda Otra clase de nefritis que suele afectar a los niños es resultado de alguna infección. A veces, las infecciones bacterianas se propagan a los riñones desde otros puntos del cuerpo, tales como la vejiga. Las proteínas del organismo que combaten las infecciones, es decir, los anticuerpos, se adhieren a las paredes de los glomérulos y los inflaman. Esta clase de nefritis es por lo regular aguda o súbita, y muchos de los niños afectados por ella se recuperan sin repercusiones.

Otras causas La nefritis puede producirse también como efecto secundario de otras enfermedades tales como la diabetes, y trastornos au-toinmunes como el lupus eritematoso sistémico. Puede también ser causada por el abuso de ciertos medicamentos comunes, como el ibu-profeno y el acetaminofeno (acetaminofén, paracematol), por aspiración nasal de pegamentos o por inhalación de los vapores de la gasolina.

¿Qué les sucede a los que padecen de nefritis?

Síntomas La nefritis aguda se caracteriza por síntomas tales como cansancio, inapetencia, dolores abdominales y de espalda, y edema. Las personas con nefrítis crónicas no manifiestan síntomas externos. Sin embargo, el médico suele observar la presencia de glóbulos sanguíneos rojos (eritrocitos) y proteínas en la orina al examinarla bajo el microscopio. Si se deja sin tratar, la nefritis crónica puede reducir drásticamente la función renal, con lo que el tejido renal del paciente se deteriora. El paciente tal vez experimente hipertensión arterial y muera por insuficiencia cardiaca o renal.

Tratamiento Para la nefritis aguda, es posible que el médico recete antibióticos contra la infección, antinflamatorios para reducir los síntomas de inflamación y diuréticos para reducir el edema.

La nefritis crónica no tiene cura hoy en día, pero es susceptible de tratamiento. El objeto de ese tratamiento es retrasar el deterioro de los riñones. Para la hipertensión arterial pueden recetarse antihipertensivos, y para aliviar la sobrecarga de los riñones, una dieta especial. Los pacientes con sistema inmunitario hiperactivo que haya contibuido a producir la nefritis pueden tratarse con fármacos inmunosupresores que bloqueen parcialmente el ataque a los riñones por el sistema inmunitario.

La nefritis es a veces causa de insuficiencia renal, en cuyo caso se necesitará hemodiálisis o un trasplante de riñón. La hemodiálisis es el procedimiento mediante el cual se hace pasar la sangre del paciente a través de una máquina que filtra los productos de desecho y el agua sobrante, tras lo cual la sangre es devuelta al organismo. El trasplante de riñón es una intervención quirúrgica en la que el riñón enfermo es reemplazado por otro sano y compatible, procedente de un donante.

Fuentes

U.S. National Kidney and Urologic Diseases Information Clearinghouse, 2 Information Way, Bethesda, MD 20892-3570 Telephone (301)654-3810 Toll-free (800)891-5389 Facsimile (301)907-8906

http://www.niddk.nih.gov/health/digest/nddic.htm

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