Nefrosis, síndrome nefrótico: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La nefrosis o síndrome nefrótico es una enfermedad de los riñones que provoca la pérdida de proteínas en la orina (proteinuria). Esa pérdida se acompaña de edema, inapetencia y cansancio general. La nefrosis no siempre puede curarse, pero sí ratarse con medicamentos y dieta.

El caso de Sally

Cuando tenía siete años, Sally perdió el apetito y casi no comía nada, no hacía más que echarse de un sitio cómodo a otro, y parecía estar demasiado cansada para jugar con las amigas o hacer sus tareas escolares. Al principio, la madre pensó que estaba holgazaneando, pero cuando a la niña se le empezó a hinchar todo el cuerpo, especialmente los párpados, los tobillos y el abdomen, la madre empezó a preocuparse.

El médico diagnosticó la hinchazón corporal como edema y le preguntó a Sally cuántas veces orinaba. Cuando la niña dijo que sólo 2 veces al día, el doctor sospechó un problema de los riñones. Le hizo varios análisis, y el de orina puso de manifiesto la presencia de elevadas concentraciones de proteínas; el de sangre, en cambio, mostró niveles bajos de proteínas y altos niveles de colesterol. Estos resultados sugirieron al médico que el problema podía ser una nefrosis o síndrome nefrótico.

Tras realizar algunos análisis más para eliminar la posibilidad de otras enfermedades, el médico confirmó el diagnóstico con una biopsia del riñón. Al final no pudo averiguar por qué Sally había contraído la nefrosis. Explicó a los padres que la enfermedad de la hija no tenía cura, pero que los síntomas podían aliviarse con medicamentos y una dieta baja en grasas (hipolipídica) y sal (hiposódica).

¿Cómo se explica la nefrosis?

Los riñones son un par de órganos en forma de habichuela o fríjol localizados en el abdomen, justo por encima de la cintura. Su principal función es filtrar los productos de desecho y el agua sobrante de la sangre. Las unidades filtradoras de los riñones se llaman glomérulos. La nefrosis o síndrome nefrótico es una afección de los riñones producida por un defecto glomerular.

Cuando se dañan los glomérulos, el mecanismo de filtrado no funciona debidamente. En vez de retener las proteínas de la sangre y al mismo tiempo dejar que el agua sobrante y los productos de desecho pasen por el filtro a los túbulos colectores, en donde se convierten en orina, los glomérulos presentan fugas. Esto permite a las proteínas salir de la circulación sanguínea junto con el agua sobrante y los productos de desecho, para ser excretadas con la orina. La pérdida de grandes cantidades de proteínas sanguíneas permite el paso de líquidos de la circulación sanguínea a los tejidos del cuerpo. Y la retención de líquidos es lo que da al cuerpo

el aspecto hinchado y abotagado, sobre todo por lo que respecta a la cara y las piernas.

¿Cuáles son las causas de la nefrosis?

Tanto los niños como los adultos son susceptibles de padecer el síndrome nefrótico. Se desconoce a menudo la causa de las lesiones físicas de los glomérulos que provocan la aparición de la nefrosis. No obstante, ésta puede ser parte de otras enfermedades, como las que se indican a continuación.

Hipertensión arterial (presión sanguínea alta).

Diabetes, en la que el cuerpo no produce suficientes cantidades de la hormona insulina para poder regular la concentración de azúcar en la sangre.

Lupus eritematoso sistémico, enfermedad inflamatoria crónica capaz de afectar los riñones y otros órganos.

– Amiloidosis, afección que produce acumulación en los tejidos y en los órganos de una proteína llamada amiloide.

– Mieloma, tumor derivado de las células de la médula ósea.

– Glomerulonefritis (o enfermedad de Bright), en la cual los glomérulos de los riñones se inflaman y endurecen.

Además de estas causas, la toxicomanía, la exposición a ciertas sustancias químicas (por ejemplo el plomo o el tetracloruro de carbono), y en algunas personas la exposición a determinados alergenos (hiedra venenosa, roble venenoso y picaduras de insectos) pueden afectar al funcionamiento de los riñones y provocar una nefrosis.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de la causa. Si la causa es otra enfermedad, ésta deberá tratarse primero. Si se desconoce la causa, se pueden utilizar an-tinflamatorios para reducir la inflamación de los riñones, diuréticos para aminorar el edema y antibióticos para combatir las infecciones. Tal vez se recomiende una dieta hipolipídica e hiposódica y restricción de líquidos. Los que sufren de nefrosis a menudo se recuperan cuando se trata la enfermedad de la cual proviene. Ahora bien, los nefróticos pueden correr mayor riesgo de contraer otras enfermedades renales. Y en casos de insuficiencia renal puede ser necesaria la hemodiálisis.

Fuentes

U.S. National Kidney and Urologic Diseases Information Clearing-house, 2 Information Way, Bethesda, MD 20892-3570 Telephone (301)654-3810 Toll-free (800)891-5389 Facsimile (301)907-8906

http://www.niddk.nih.gov/health/digest/nddic.htm

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