Neumoconiosis (antracosis, asbestosis, silicosis, enfermedad del pulmón negro): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La neumoconiosis es una enfermedad de los pulmones causada por respirar polvos durante un tiempo prolongado, especialmente ciertos polvos minerales. Entre las diversas formas de neumoconiosis figuran la antra-cosis (enfermedad del pulmón negro), la silicosis y la asbestosis. La enfermedad es generalmente consecuencia de trabajar minas durante muchos años, pero el trabajo en una fábrica o en otras ocupaciones también puede exponer a la gente a los efectos nocivos del polvo industrial. El término “neumoconiosis” proviene del griego pneumón, que significa pulmón, y de kónis, que significa polvo.

¿Cuál es la causa de la neumoconiosis?

Sólo las partículas de polvo de tamaño microscópico, de alrededor de 1/5 000 de pulgada (10 micras) de diámetro o más pequeñas, son capaces de llegar a los sacos de aire más diminutos de los pulmones (los alvéolos). Una vez allí, ya no es posible eliminarlos, y se acumulan hasta causar cicatrices y una condensación de los pulmones llamada fibrosis. Con el tiempo, los pulmones comienzan a perder su capacidad de abastecer al cuerpo de oxígeno.

La enfermedad del pulmón negro o antracosis se produce al respirar polvo de carbón, generalmente en las minas. La silicosis se debe a la inhalación de polvo de sílice procedente de la arena o de las rocas, principálmente en minas, canteras y en otras ocupaciones como la limpieza de paredes de edificios mediante chorros de arena. La asbestosis se origina al respirar diminutas fibras de asbesto en las minas de amianto, en la construcción de edificios o en otras industrias. Aunque con menor frecuencia, otros tipos de polvo que se inhalan de continuo en otras situaciones relacionadas con el trabajo causan neumoconiosis.

¿Qué ocurre cuando la gente contrae neumoconiosis?

Síntomas Dado que la neumoconiosis tarda normalmente de 20 a 30 años en desarrollarse, los obreros por lo general no se dan cuenta de sus síntomas hasta que ya tienen más de 50 años. Los principales síntomas son tos y dificultad respiratoria, la cual aumenta gradualmente. Las complicaciones incluyen enfisema y aumento del riesgo de tuberculosis. Los pacientes con asbestosis corren un mayor riesgo de cáncer de pulmón, especialmente si fuman. Cuando los pulmones están lesionados, el corazón tiene que trabajar más, y los problemas cardíacos se suman a los casos graves de neumoconiosis.

Diagnóstico El diagnóstico se hace por medio de un examen físico y del historial clínico, que le dicen al médico cuáles son los tipos de polvo que han afectado a los pacientes. El médico también puede tomar radiografías de tórax (de pecho) y llevar a cabo pruebas funcionales de los pulmones.

Tratamiento La neumoconiosis no tiene cura, porque no hay forma de extraer el polvo de los pulmones. Incluso si la hubiera, las lesiones que han sufrido los pulmones durante años a causa de las reacciones inflamatorias al polvo no pueden ser reparadas. Excepto en su forma leve, llamada neumoconiosis simple, la enfermedad es progresivamente debilitante. El único tratamiento es dejar de fumar y evitar exponerse al polvo, así como tratar todas las complicaciones.

Medidas preventivas La neumoconiosis se puede prevenir mediante el control de las concentraciones máximas de polvo que se permiten en las minas y en otros sitios de trabajo, y mediante el uso de máscaras protectoras. Las revisiones médicas periódicas, que incluyan radiografías de tórax para los enfermos en riesgo, permiten detectar la neu-moconiosis durante sus fases tempranas, antes de que llegue al punto de incapacitar al enfermo.

Fuente

American Lung Association, 61 Broadway, 6th Fl.,

New York, NY, 10006 Telephone (212)315-8700 Toll-Free (800)LUNGUSA http://www.lungusa.org

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