Obesidad: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Se llama obesidad al exceso de grasa acumulada en el cuerpo.

El caso de Karen

Karen era una chica que nació corpulenta y se hizo más corpulenta al crecer. Al cumplir los 12 años ya tenía 25 kilos de sobrepeso. Cuando no estaba en la escuela, era adicta a la televisión: se pasaba gran parte del tiempo sentada frente a la pantalla devorando papas fritas y galletas; o bien sentada frente a la computadora chateando con sus amigos. Cuanto más engordaba, más difícil le resultaba hacer ejercicio sin perder el aliento y más le molestaban las burlas que le hacían sus compañeros de la escuela. Por fin, un buen día resolvió que las cosas iban a tomar un nuevo derrotero. Puesto que tanto el padre como la madre eran también obesos, los tres decidieron ir al gimnasio a hacer ejercicio casi a diario. Empezaron asimismo a consumir una dieta alimenticia con menos calorías y más sana. Karen no tardó en ponerse más delgada y esbelta, y a compartir con sus amigos una vida más activa.

¿Qué es exactamente la obesidad?

Es el término médico que se emplea para describir el incremento de peso más allá de lo que el doctor suele recomendar, como resultado de un exceso de sustancias grasas en el cuerpo. Es hasta cierto punto diferente del sobrepeso, que se define como un exceso de peso causado por la masa de los huesos, músculos y otros tejidos y líquidos corporales, aparte de las grasas. Es decir, se puede tener sobrepeso sin ser obeso. Por ejemplo, los fisicoculturistas pesan a menudo más de lo normal porque han ido acumulando una gran masa muscular. Pero, por lo regular, no se les puede llamar obesos, por cuanto la cantidad de grasa corporal que tienen no es más de lo normal.

También es posible ser obeso sin tener sobrepeso. Por ejemplo, una persona muy inactiva y con poca masa muscular puede presentar un peso normal y, sin embargo, tener un exceso de tejido adiposo (graso). Con todo, la mayoría de los obesos suelen tener sobrepeso.

Normalmente, las mujeres tienen más masa adiposa que los varones. Las mujeres con más de un 30 por ciento de grasa corporal y los varones con más de un 25 por ciento suelen clasificarse como obesos. Las normas son menos fijas para los niños, puesto que estos experimentan

momentos en el crecimiento durante los cuales engordan primero y luego alcanzan la nueva estatura. El médico es la persona más adecuada para juzgar si el niño pesa más de lo que normalmente se recomienda.

¿Cuáles son los riesgos para la salud?

Los niños tienen menos problemas de salud por obesidad que los adultos; pero a veces tienen que soportar cargas emocionales por el hecho de que su aspecto es diferente del de sus amigos. Algunos, sobre todo los que son genéticamente predispuestos a tales afecciones, presentan también tensión arterial alta (hipertensión) y elevadas concentraciones de co-lesterol en la sangre. El riesgo mayor de los niños con sobrepeso radica en que tienen más probabilidad de ser obesos en su edad adulta.

Para el adulto, la obesidad es mucho más que una cuestión de aspecto; es un riesgo grave para la salud. Cuanto más obeso, mayor probabilidad de tener problemas de salud. La persona que, desde hace por lo menos 10 años, viene pesando el 40 por ciento más de lo que recomiendan los médicos, tiene el doble de riesgo de morir prematuramente que la que se mantiene dentro de los límites recomendados por aquéllos. Los adultos obesos afrontan varios riegos para la salud, entre ellos:

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