Paludismo, malaria: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Un parásito del género Plasmodium produce el paludismo, enfermedad que es transmitida al ser humano por la picadura de un mosquito del género Anopheles.

Reaparición de una enfermedad mundial

El paludismo, conocido también como malaria, pareció en una época que quedaría relegado a los libros de historia, pues desde los años cuarenta a los ochenta del siglo XX se hallaba en vías de desaparición. Se habían inventado insecticidas capaces de acabar con el mosquito portador del paludismo antes de que éste pudiera reproducirse y transmitir la enfermedad. Por otra parte, se disponía de un fármaco de precio económico, la cloroquina, que mataba al parásito responsable del paludismo incluso después de haber infectado al ser humano.

En éstas estábamos, cuando las cosas dieron un vuelco. La mayoría de los mosquitos vectores del paludismo se hicieron resistentes a por lo menos uno de los insecticidas, es decir, que éste ya no podía destruirlos. Y por si esto fuera poco, muchas cepas del parásito Plasmodium se hicieron también resistentes a la cloroquina y a otros fármacos. Estas circunstancias coincidieron con un aumento del turismo y el comercio internacional, que contribuyó a difundir por todo el mundo los parásitos farmacorresistentes. Como resultado de estos acontecimientos, el paludismo está de vuelta. En muchos países, sobre todo en África, su reaparición ha causado grandes estragos en el campo de la salud, la economía y la mortalidad.

¿En qué consiste el paludismo?

Es una enfermedad ocasionada por un parásito, que es un organismo que vive y se nutre a costa de otro organismo vivo sin ningún beneficio para el huésped. Los parásitos causantes del paludismo son minúsculos organismos unicelulares (de una sola célula) del género de los protozoos. Las cuatro especies de protozoos que producen el paludismo pertenecen todas al género Plasmodium. De ellas, la especie Plasmodium falciparum es la más común y la más mortífera.

Los parásitos causantes del paludismo se transmiten al organismo humano por medio de las picaduras de un mosquito de la especie Anopheles, variedad que se da en los trópicos (zonas inmediatamente por encima

y por debajo de la línea del ecuador) y las subtropicales (regiones por encima y por debajo de las tropicales).

En realidad, el paludismo o malaria plantea un problema de salud pública en más de 90 países, en los cuales viven dos quintas partes de los habitantes humanos de nuestro planeta. Todos los años, se registran de 300 a 500 millones de casos de paludismo, y de ellos, más de 1 millón son mortales. Si bien el paludismo se da en todo el mundo, más del 90 por ciento de los casos corresponden al África subsahariana. La mayor parte de la mortalidad en esa región se produce en niños de corta edad, sobre todo en las zonas rurales, donde la gente no tiene acceso a la atención médica profesional. Esto es especialmente lamentable, por cuanto el paludismo es una enfermedad curable si se diagnostica y trata en etapa temprana.

¿Cómo transmite la enfermedad el mosquito portador del paludismo?

El parásito portador del Plasmodium causante del paludismo es el mosquito Anopheles (anofeles, por nombre común). Cuando el mosquito contaminado pica a un ser humano, le transmite formas minúsculas e inmaduras del Plasmodium. Estas formas inmaduras son transportadas por la circulación sanguínea al hígado, donde se desarrollan y multiplican.

Seguidamente, los parásitos vuelven al torrente sanguíneo e invaden a los glóbulos rojos (eritrocitos), que son los que transportan el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo. Algunos de estos parásitos alcanzan la etapa sexual. Si son succionados por otro mosquito en el acto de absorber su próxima comida sanguínea, pueden acoplarse en los intestinos del mosquito y procrear una nueva generación de parásitos vectores del paludismo.

Mientras son transportados por los glóbulos rojos de la sangre, los parásitos siguen multiplicándose. Después de 48 a 72 horas, los glóbulos rojos revientan y liberan a la sangre otros parásitos. En ese caso, la persona afectada manifiesta síntomas como escalofríos, fiebre y dolor de cabeza. La fiebre dura varias horas, después de lo cual el enfermo empieza a sudar y la fiebre cede. Estos síntomas cíclicos aparecen y desaparecen cada dos o tres días, reflejando el ciclo vital del parásito. Y cada ciclo agrava en el enfermo la anemia, o falta de glóbulos rojos, con lo que cada vez llega menos y menos oxígeno al cerebro y a otros órganos.

¿Quién corre el riesgo de contraer el paludismo?

Esta enfermedad constituye un gran problema de salud principalmente en los países pobres, y en particular en las zonas rurales de éstos. Los mosquitos tienen más probabilidad de difundir el paludismo durante la temporada de las lluvias, cuando los habitantes de estas regiones suelen trabajar en faenas agrícolas. La enfermedad les hace todavía más difícil la supervivencia. Todos los años se registran en EE.UU. alrededor de

1 000 casos de paludismo, en su mayor parte turistas o viajeros que vuelven de las citadas zonas.

La enfermedad que nos ocupa es de especial peligro para los niños en los lugares donde es muy común. Unos 3 000 niños menores de cinco años mueren diariamente de paludismo en el mundo. Es también particularmente peligrosa para las embarazadas, pues a veces les incrementa el riesgo de nacimiento prematuro del bebé, o la muerte de éste durante la gestación o el parto.

Síntomas

Incluyen escalofríos, fiebre, sudoración, dolores de cabeza y musculares, y cansancio. Otros posibles síntomas son: diarrea, vómito y tos. En la etapa temprana, la enfermedad puede revestir carácter leve y parecerse a una gripe. Sin embargo, si permanece sin tratarse, el paludismo debido al parásito Plasmodium falciforme puede agravarse y llevar a la insuficiencia hepática (del hígado) y la renal (de los riñones), así como a convulsiones, al coma y, a veces, a la muerte.

Si bien los síntomas producidos por otros parásitos del género Plas-modium son menos graves, estos organismos permanecen inactivos en el hígado durante largos periodos. Posteriormente pueden volverse activos, con lo que los síntomas reaparecen al cabo de meses e incluso años.

Los síntomas iniciales suelen comenzar de 1 a 3 semanas de haber sido picada la persona por un mosquito contaminado. Ahora bien, el intervalo hasta su manifestación puede prolongarse a varios meses en algunos casos. Los viajeros o turistas que tienen fiebre o una enfermedad parecida a la gripe durante la estancia en una de esas zonas en que el paludismo plantea problemas, o a su regreso, debe ir a ver al médico sin demora.

Tratamiento y prevención

Para determinar si una persona sufre de paludismo, el médico le hace un análisis de sangre en busca de organismos parasitarios. Si los encuentra, es de importancia crítica comenzar el tratamiento. Existen varios medicamentos que pueden emplearse para tratar el paludismo en etapa temprana. Mejor aún, los viajeros pueden tomar estos medicamentos como medida preventiva antes de ir a esos lugares peligrosos.

La cloroquina se usa todavía en algunas partes del mundo donde los parásitos palúdicos no se han hecho resistentes a este fármaco. Para otros países, los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades de EE.UU. (CDC por su sigla en inglés) recomiendan a los viajeros que tomen otro medicamento, la mefloquina.

Existen otras posibilidades de terapia con medicamentos para las personas que no toleran la mefloquina, por ser alérgicos a ella. Los antipalúdicos preventivos se administran 1 semana antes de visitar una zona peligrosa. Durante su estancia en la zona peligrosa se toma 1 vez por semana; y al regreso se sigue tomando durante 4 semanas más. Es muy importante tomar esta medicina en la forma prescrita.

¿Qué otras medidas preventivas pueden ser eficaces?

Otra manera de protegerse contra el paludismo es reducir la posibilidad de ser picado por los mosquitos portadores utilizando ropa de vestir que cubra la mayor parte del cuerpo, aplicando a dicha ropa y a las partes descubiertas de la piel soluciones repelentes de insectos, y, de ser posible, permaneciendo en lugares protegidos de los mosquitos. Puesto que éstos suelen picar de noche, conviene colgar sobre la cama un mosquitero que cubra todo el cuerpo. Para mayor protección, estos mosquiteros pueden empaparse con una solución repelente de insectos, e incluso se puede rociar todo el cuarto de dormir con esa misma solución en forma de aerosol.

Para el libro de los récords

¿Cuánto puede durar la parasitosis palúdica en el organismo humano? En 1998, se informó de que la parasitosis más prolongada de este tipo, le había ocurrido a una mujer griega de 74 años, que tal vez albergaba a los parásitos desde hacía más de setenta años. El parásito que le causó la enfermedad fue el Plasmodium malariae, cuyos síntomas reaparecen después de varios decenios de inactividad.

Fuentes

U.S. Centers for Disease Control and Prevention,

1600 Clifton Rd., Atlanta, GA 30333 Telephone (404)639-3534 Telephone (404)639-3311 Toll-free (800)311-3435 Information Hotline (888)-232-3228 Traveler’s Health Hotline 877-394-8747 Traveler’s Health Faxline (888)-232-3299 TTY (404)639-3312 http://www.cdc.gov/

U.S. National Institute of Allergy and Infectious Diseases, Bldg. 31, Rm. 7A-50, 31 Center Dr., MSC 2520, Bethesda, MD 20892-2520 Telephone (301)496-2263 http://www.niaid.nih.gov/default.htm

World Health Organization, 525 23rd St. NW,

Washington, DC 20037 Telephone (202)974-3000 Facsimile (202)974-3663 Telex 248338 http://www.who.int/

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