Parálisis (síndrome de guillain-barré): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Es la incapacidad para controlar conscientemente los movimientos de los músculos.

El caso de Sang Lan

Mientras hacía ejercicios de precalentamiento previos a su participación en los Juegos de Buena Voluntad en julio de 1998, la gimnasta china de 17 años, Sang Lan, se preparó para saltar sobre el potro, como había hecho miles de veces anteriormente. Pero Sang se arrojó hacia el potro con demasiada fuerza y aterrizó de cabeza en vez de hacerlo de pies. El impacto quebró las sexta y séptima vértebras de su cuello, le dañó la médula espinal y la dejó incapacitada para moverse del pecho hacia abajo.

La invalidez de Sang es probablemente permanente. Este tipo de lesión es una de las causas trastorno llamado parálisis.

¿Qué es la parálisis?

El músculo es un tipo especial de tejido que posibilita el movimiento de nuestro cuerpo. Está bajo el control del sistema nervioso, el cual procesa los mensajes de llegada y de salida a todas las partes del cuerpo. A veces las células nerviosas, o neuronas, que controlan los músculos, se enferman o se lesionan. Cuando eso ocurre, la persona pierde la capacidad de mover los músculos voluntariamente, y entonces decimos que la persona está paralizada.

La parálisis de los músculos de la cara, brazo y pierna de un solo lado del cuerpo se llama hemiplejía (“hemi” quiere decir “mitad”) y generalmente es el resultado de una lesión contralateral (en el lado opuesto del cerebro). El daño a los nervios de la médula espinal afecta a diferentes partes del cuerpo, según la gravedad de la lesión y el lugar del cuerpo afectado. La parálisis de ambas extremidades inferiores se llama paraple-jía, y la parálisis de ambos brazos y de ambas piernas, cuadriplejía (o tetraplejía). La parálisis puede ser temporal o permanente, dependiendo de la enfermedad o lesión. Dado que el trastorno puede afectar a cualquier músculo del cuerpo, la persona corre peligro de perder no sólo la

capacidad de movimiento sino también la capacidad de hablar o de respirar por sí misma.

¿A qué obedece la parálisis?

Las lesiones físicas—accidentes de tráfico o deportivos, por ejemplo—así como los envenenamientos, las infecciones, la obstrucción de vasos sanguíneos y los tumores pueden, todos ellos, causar parálisis.

Los defectos cerebrales del feto en desarrollo o una lesión cerebral que se produzca durante el parto pueden causar un cuadro clínico conocido por parálisis cerebral. En las enfermedades tales como la esclerosis múltiple (llamada también esclerosis diseminada o esclerosis en placa), la inflamación produce cicatrices en los nervios, lo que interrumpe la comunicación entre el cerebro y los músculos. A veces, incluso el mismo tejido muscular se ve afectado. En la distrofia muscular, el deterioro del tejido muscular de los brazos y piernas produce debilidad creciente.

El síndrome de Guillain-Barré es un trastorno autoinmune en el cual las propias células del cuerpo atacan la envoltura aislante y el núcleo de las fibras nerviosas, comenzando por las manos y los pies. En la miaste-nia grave, otro trastorno autinmune, una disfunción de origen químico perturba la comunicación necesaria para que los músculos se contraigan.

En casos excepcionales, ni siquiera es posible detectar ninguna causa física de la parálisis. Los psicólogos llaman a este cuadro trastorno conversión, es decir, la persona convierte su angustia psíquica en síntomas físicos de parálisis, pero las funciones de los nervios y de los músculos permanecen intactas.

Signos y síntomas

Los signos y los síntomas de la parálisis varían. Cuando la médula espinal se lesiona, como en el caso de Sang Lan, la persona queda inmediatamente paralizada y pierde la sensación en los miembros afectados. Cuando el daño a los músculos o al sistema nervioso central es causado por una enfermedad o un trastorno de evolución progresiva, tal como la distrofia muscular o la esclerosis múltiple, los síntomas son graduales y a menudo comienzan por cansancio muscular y debilidad. Con la poliomielitis y la apoplejía, la parálisis aparece de repente, con poco o ningún aviso.

Diagnóstico

La información sobre los síntomas y sus inicios ayudan al médico a determinar la causa de la parálisis. Con ciertas enfermedades genéticas hereditarias, tales como la distrofia muscular, el historial clínico de la familia proporciona pistas importantes.

¿Es tratable la parálisis?

Aparte de la poliomielitis (que se puede prevenir por medio de vacunación) y de las lesiones del cerebro y de la médula espinal (que en algunos casos se pueden evitar tomando medidas de seguridad apropiadas), generalmente no es posible prevenir las afecciones que causan parálisis, y en la mayoría de los casos no existe un tratamiento específico. A veces, en lesiones de médula espinal se utilizan medicamentos a base esteroi-des, con la intención de limitar la magnitud del daño a los nervios

raquídeos. Para los paralíticos que deben usar silla de ruedas, el tratamiento pone énfasis en los ejercicios y se toman precauciones especiales para evitar las infecciones y las úlceras de decúbito (úlceras por presión). A los pacientes con miastenia grave se les puede ofrecer un fármaco que les ayude a contraer los músculos. La mayoría de las personas que padecen el síndrome de Guillain-Barré se recuperan espontáneamente. Puede ser difícil tratar el trastorno de conversión; y en este caso debe tratarse el problema psíquico subyacente.

Convivencia con la parálisis

Mucha gente con parálisis disfruta de longevidad normal, incluso cuando la parálisis es el resultado de una enfermedad de evolución clínica. La gente que usa sillas de ruedas puede aun así conducir, nadar, pilotar aviones o incluso esquiar. Pero debe hacer grandes ajustes en su vida diaria, porque los músculos que se necesitan para realizar ciertas tareas ya no funcionan. Por ejemplo, para la persona con parálisis aguda, las funciones comunes del cuerpo, como orinar o evacuar el vientre, pueden resultar difíciles. En casos extremos, se verá incapaz de respirar sin ayuda externa. Hay ayuda disponible para sobrellevar la mayoría de los problemas de la parálisis, y los afectados de este trastorno pueden con frecuencia desempeñarse en un empleo, tener hijos y participar en las actividades de la vida.

¿Se prevé alguna cura?

Hace 10 años, nadie hubiera imaginado que los nervios gravemente dañados pudieran sanar. Pero es posible que en el futuro la gente recupere la función que han perdido por causa de una lesión de los nervios motores. Por ejemplo, los experimentos con ratas y gatos han demostrado que es posible reparar nervios dañados y que el tejido de la médula espinal gravemente dañado puede regenerarse, crecer. Por supuesto, aún quedan muchas preguntas por responder antes de que estos métodos se puedan usar con seres humanos.

Fuentes

U.S. National Institute of Neurological Disorders and Stroke,

c/o NIH Neurological Institute, P.O. Box 5801, Bethesda, MD 20824

Telephone (301)496-5751

Toll-free (800)352-9424

TTY (301)468-5981

http://www.ninds.nih.gov/

National Spinal Cord Injury Association, 6701 Democracy Blvd.,

Ste. 300-9, Bethesda, MD, 20817 Telephone (301)588-6959 Toll-Free (800)962-9629 http://www.spinalcord.org

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