Raquitismo: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El raquitismo es la enfermedad ósea más frecuente del mundo, causada por carencia de la vitamina D. La deficiencia se puede deber a una falta de vitamina D en la dieta, a no recibir sufciente cantidad de luz solar o a un problema del cuerpo para absorber o usar la vitamina D. De no tratarse, el raquitismo causa deformidades de los huesos.

¿Qué es la vitamina D?

La vitamina D es un nutriente fundamental para la debida formación de los huesos. Regula la cantidad de calcio y fósforo de la sangre, ambos minerales muy importantes en la formación de los huesos. La vitamina D también se ha llamado “vitamina solar” porque se forma naturalmente en la piel bajo los rayos ultravioletas (UV) que forman parte de la luz del sol. También se obtiene la vitamina D de los alimentos. A la leche natural y de fórmula para bebés se le añade vitamina D. La yema de los huevos, el hígado, el aceite de hígado de bacalao y otros aceites de pescado son óptimas fuentes de vitamina D.

¿Qué es el raquitismo?

El raquitismo se caracteriza por un reblandecimiento excesivo de los huesos, que produce deformidades si no se trata. Afecta principalmente a los lactantes y a los niños de corta edad porque el crecimiento se óseo se produce en la primera infancia. El raquitismo puede ocurrir por varios motivos.

Raquitismo por carencia nutritiva en la infancia El raquitismo puede ocurrir debido a una carencia de vitamina D. Hoy día, este tipo de raquitismo es poco común en los países desarrollados. Los niños que crecen en comunidades pobres donde escasean los alimentos ricos en vitamina D son los más propensos a padecer raquitismo. También corren riesgo los niños que viven en zonas donde hay poca o ninguna luz solar, como en el hemisferio norte durante el invierno. Las atmósferas contaminadas o constantemente nubladas que bloquean los rayos

solares también pueden privar de vitamina D a los niños. Otra forma de raquitismo carencial se puede ver en los bebés muy prematuros si se les alimenta con una formula láctea pobre en vitamina D o si su dieta contiene cantidades insuficientes de calcio y fósforo.

Raquitismo infantil genético También puede deberse a trastornos genéticos hereditarios que conlleven una insuficiente absorción o utilización de vitamina D, calcio o fósforo. En los Estados Unidos, la causa más común de raquitismo es una enfermedad conocida por el nombre médico de hipofosfatemia familiar, que significa carencia de fósforo en la sangre. Esta es una enfermedad genética en la que el fósforo “se fuga” del cuerpo a través de los riñones. Sin embargo, menos de 10 de cada millón de bebés se ven afectados por esta enfermedad.

Otros tipos de raquitismo El raquitismo de los adultos, u osteomalacia, plantea problemas parecidos a los del raquitismo infantil. La osteomalacia se puede deber a una carencia dietética de vitamina D, pero con mayor frecuencia ocurre cuando el cuerpo tiene problemas para absorber el fósforo y el calcio a causa de otras enfermedades (por ejemplo, del hígado o de los riñones). En ciertos casos, los medicamentos interfieren con la absorción de la vitamina D, lo que produce raquitismo y osteomalacia.

Síntomas

Los niños con raquitismo pueden no presentan ningún síntoma, o por el contrario, sienten dolor y sufren deformaciones óseas. Es posible que el niño raquítico o que está en proceso de adquirir la enfermedad padezca calambres, tics nerviosos y contracciones espasmódicas de las manos y los pies debido a que la sangre contiene bajos niveles de calcio. Los músculos, las extremidades del cuerpo y el abdomen se debilitan y los huesos del cráneo permanecen blandos. El lactante con raquitismo puede tener dificultad para aprender cosas tan básicas como sentarse, gatear o caminar, debido a la debilidad y al dolor.

El tipo de deformidad ósea que el raquitismo produce depende de la edad en que aparece la enfermedad. Si ésta aparece antes de que el niño camine, la columna vertebral podría encorvarse de forma anormal. Si la enfermedad comienza y continúa después de que el niño haya empezado a caminar, tal vez se le arqueen bajo peso del cuerpo. Los dientes tardan más en crecer en los niños con raquitismo, y las muñecas y tobillos aumentan de grosor. Los niños con raquitismo son más propensos a las fracturas, dada la debilidad de sus huesos.

La osteomalacia puede producir efectos semejantes: huesos blandos, dolor en los huesos y debilidad en el aparato locomotor y propensión a las fracturas.

Diagnóstico y tratamiento

El raquitismo se puede diagnosticar por medio de radiografías y análisis de sangre, éstos últimos para determinar las concentraciones de calcio,

fósforo y vitamina D en la sangre. El raquitismo carencial se trata con suplementos dietéticos de vitamina D y calcio. Si se aborda temprano, no habrá efectos duraderos. Si no se trata, el niño puede sufrir deformidades óseas permanentes. Los suplementos dietéticos de vitamina D, calcio y fosfato también se pueden recetar a las personas con raquitismo causado por otras enfermedades o por defectos genéticos.

Medidas preventivas

Para prevenir el raquitismo es preciso comer alimentos ricos en vitamina D, así como pasar tiempo expuesto al sol. Una buena fuente de vitamina D es la leche fortificada con vitamina D.

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