Rubéola: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Se trata de una infección vírica por lo general, de carácter leve que ocasiona una erupción cutánea, pero puede dar lugar a graves defectos congénitos si afecta a una mujer está en pleno embarazo.

¿Qué es la rubéola?

La rubéola no se considera una enfermedad grave, salvo cuando afecta a las mujeres embarazadas. Se propaga por el aire, de una persona a otra, y la incubación del virus causante dura de dos a tres días antes de que aparezcan síntomas.

La persona afectada de rubéola puede transmitir el virus a otra durante el período comprendido entre una semana antes de que aparezcan los síntomas a una semana después de que hayan desaparecido. La rubéola se produce principalmente en niños de 6 a 12 años de edad que no hayan sido vacunados.

¿Cuáles son los síntomas de la rubéola?

El más destacado es el sarpullido o erupción cutánea, que aparece primero en la cara. De allí se extiende a los brazos, piernas y tronco. El sarpullido suele durar de 2 a 3 días. Algunos de los afectados presentan también una fiebre leve. A veces, los ganglios linfáticos de la parte posterior del cuello se hinchan.

Se dan casos de rubéola en que no aparece síntoma alguno. Entre los adolescentes y adultos que contraen la enfermedad, los síntomas que experimentan pueden incluir dolor de cabeza y fiebre elevada. A veces el virus ocasiona la inflamación de las articulaciones, pero la inflamación desaparece pronto.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico suele basarse en los antecedentes clínicos del paciente y en el examen físico del sarpullido típico. Para confirmar el diagnóstico se hace un frotis de garganta a fin de recoger y aislar el virus de la rubéola. En ocasiones se hace también un análisis de sangre en busca de anticuerpos contra el virus.

No existe ningún tratamiento específico cuando el afectado por la infección es una persona joven. A veces se emplea el acetaminofeno (paracetamol) para reducir la fiebre, de haberla.

Medidas preventivas

Es posible prevenir la rubéola mediante la vacunación. En un tiempo fue una infección común por todo el globo. Hoy son muy pocos los casos denunciados, gracias a los programas de vacunación ampliamente difundidos. En Estados Unidos, los niños deben ser vacunados contra el virus de la rubéola antes de empezar la escuela. En 1993, el número de casos de rubéola documentados por el Departamento de Salud Pública y Servicios Humanos estadounidense fue apenas de 200.

¿En qué consiste la rubéola congénita?

La rubéola congénita se produce cuando la madre transmite el virus al feto durante el embarazo. El período más peligroso para el feto es el de los primeros meses del embarazo, en que la enfermedad puede ocasionar aborto espontáneo o defectos congénitos.

Entre los defectos congénitos posibles se destacan los siguientes:

– sordera;

enfermedades del corazón (cardiopatías);

retraso mental;

– trastornos oculares;

parálisis cerebral, que dificultado impide los movimientos del enfermo;

– púrpura, trastorno hemorrágico que se manifiesta en forma de erupciones cutáneas caracterizadas por puntitos rojos.

Los médicos aconsejan a las mujeres que se vacunen contra la rubéola antes de quedarse embarazadas. La vacuna misma puede perjudicar al feto, por lo que no debe administrarse a la mujer ya embarazada.

Fuentes

KidsHealth.org, c/o Nemours Foundation, PO Box 5720,

Jacksonville, FL 32247

Telephone (904)390-3600

Facsimile (904)390-3699

http://www.kidshealth.org/

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