Síndrome de alcoholismo fetal: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Se trata de un conjunto de problemas físicos, mentales y de conducta que pueden afectar al feto cuya madre ingiere bebidas alcohólicas durante el embarazo. Es la causa conocida más común de retraso mental en EE.UU.

Sara, hija del alcohol

En la escuela elemental, Sara siempre fue muy calladita y nunca armaba ningún lío; pero contaba con pocos amigos y jamás llegó a hacer buenas migas con sus condiscípulos. Aunque recibía calificaciones bastante buenas, los profesores no tenían la menor sospecha de lo difícil que era para ella aprender las lecciones. Al pasar a la escuela de segunda enseñanza, cesó en sus intentos de aprender las lecciones difíciles, y apenas si logró graduarse. Sara sufría de los “efectos del alcoholismo fetal,” resultado del alcohol que consumió la madre durante el embarazo.

La persona que padece los efectos del alcoholismo fetal (EAF) presenta algunos de los síntomas del propio síndrome de alcoholismo fetal (SAF), pero no los suficientes para que se la diagnostique de manifestar el síndrome completo. Muchos de los adolescentes amigos de Sara superaron la inmadurez, los frecuentes lapsos de memoria y los problemas de aprendizaje; pero no Sara. Los efectos de la bebida materna durante el embarazo continuarán persiguiendo a Sara a lo largo de su vida.

No se ha identificado a todos los que padecen de EAF o SAF, y los investigadores calculan que 1 de cada 300 a 350 niños tal vez padezca el uno o el otro trastorno. Ninguno de los dos es contagioso.

¿Cuál es la causa del síndrome de alcoholismo fetal?

El consumo del alcohol durante el embarazo puede provocar el síndrome de alcoholismo fetal. Cuando la madre consume bebidas alcohólicas a lo largo de ese período, puede producir una serie de repercusiones en el feto, desde síntomas sutiles, como los que afectaban a Sara, hasta el síndrome de alcoholismo fetal completo. Este síndrome es un conjunto de características en los bebés afectados, entre los cuales destacan el bajo peso al nacer, rasgos faciales distintivos, problemas de aprendizaje y retraso mental.

Como la mayoría de las drogas, el alcohol atraviesa la placenta materna y pasa directamente a la circulación sanguínea del feto, como resultado de lo cual se reduce la actividad del sistema nervioso central; además, el alcohol fetal no es metabolizado por completo en el hígado inmaduro del feto, que es incapaz de procesar eficazmente esta sustancia tóxica. El alcohol permanece en el feto durante largo tiempo, incluso después de haber sido eliminado del organismo de la madre.

Cuanto más alcohol beba la futura madre, mayor será el peligro para el ser humano por nacer. Las mujeres que toman tres o más bebidas alcohólicas al día y las que beben mucho, aunque no todos los días, tienen mayor probabilidad de dar a luz hijos con síndrome de alcoholismo fetal. Todas las clases de alcohol son nocivas para el feto: igual cantidad de alcohol contiene una cerveza, un vaso de vino o un trago de licor fuerte como la ginebra, el whisky o el vodka.

¿Qué les sucede a los bebés con síndrome de alcoholismo fetal?

Rasgos faciales Estos bebés presentan un aspecto distintivo, cuyos rasgos comprenden:

- cuencas pequeñas de los ojos, que parecen estar muy distantes entre sí;

- carrillos planos;

- los rebordes o crestas entre la nariz y el labio superior tienden a ser menos pronunciados de lo habitual;

- la eminencia nasal suele ser más aplastada;

- el labio superior es menos grueso de lo normal;

- fisura del paladar;

- pliegues palpebronasales, que son los que se producen en la piel de la comisura interna de los ojos;

- pequeñas anomalías en la forma e implantación de las orejas;

- la nariz es más respingona de lo habitual, lo que da al bebé aspecto de niño travieso.

Otros rasgos: La características generales del síndrome de alcoholismo fetal comprenden:

- nacimiento prematuro;

- bajo peso al nacer. Los bebés con SAF nacen pequeños y su desarrollo posterior es lento;

- posibles defectos del corazón;

- posibles problemas del esqueleto o diferencias entre las dos manos;

- dientes mal alineados o de forma anormal;

- problemas relacionados con el sistema nervioso central, que pueden incluir microcefalia (cabeza anormalmente pequeña) y lesiones cerebrales de diversos grados;

- algunos bebés padecen retraso mental, de leve a pronunciado;

- el niño afectado puede tener dificultad en concentrarse y no comprende conceptos como tiempo, espacio, causa y efecto;

- dificultad en entablar amistades y en refrenar los impulsos propios. Pueden, pues, verse envueltos en líos tanto en casa como en la escuela.

Efectos del alcoholismo fetal Los niños con efectos del alcoholismo fetal pueden no presentar los rasgos faciales y características físicas de los que padecen el síndrome de alcoholismo fetal completo. Pero sí tienen muchos de los mismos problemas de conducta y aprendizaje relacionados con la exposición al alcohol antes de nacer.

Medidas preventivas

Este síndrome es totalmente prevenible. La mujer embarazada no debe beber alcohol durante el embarazo. Por cuanto no existe ninguna cantidad de alcohol que no se considere peligrosa para el feto, lo mejor que puede hacer la futura madre es abstenerse totalmente de las bebidas alcohólicas.

Fuentes

Connecticut Clearinghouse, 334 Farmington Ave., Plainville, CT 06062 Toll-free (800)232-4424 Facsimile (860)793-9813 http://www.ctclearinghouse.org/

March of Dimes Birth Defects Foundation, 1275 Mamaroneck Ave.,

White Plains, NY, 10605

Telephone (914)428-7100

Toll-Free (888)663-4637

http://www.marchofdimes.com

National Organization on Fetal Alcohol Syndrome, 216 G St. NE,

Washington, DC 20002

Telephone (202)785-4585

Toll-free (800)66-NOFAS

Facsimile (202)466-6456

http://www.nofas.org/

U.S. National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism,

6000 Executive Blvd., Ste. 400, Bethesda, MD 20892-7003

Telephone (301)443-3885

http://www.niaaa.nih.gov/

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