Síndrome de choque tóxico: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Forma de toxicidad bacteriana poco común, pero a veces peligrosa para la vida, generalmente atribuida a los estafilococos o los estreptococos.

Una coincidencia asombrosa

Entre octubre de 1979 y mayo de 1980, por todo los Estados Unidos los médicos empezaron a dar cuenta de una nueva afección el Centro de Control y Prevención de Enfermedades, radicado en Atlanta, estado de Georgia. Cincuenta y cinco mujeres, de 13 a 52 años de edad, habían presentado síntomas de infección virulenta. En los meses que siguieron, la activa colaboración de médicos, funcionarios de salud pública, epidemiólogos y técnicos de laboratorio, puso de manifiesto una asombrosa coincidencia: todas estas mujeres tenían la regla y usaban tampones. Este hallazgo dio pie a recomendaciones que reducen el riesgo de sufrir esta infección.

¿En qué consiste el choque tóxico?

Las bacterias son microorganismos unicelulares presentes en todas partes. Numerosas bacterias desempeñan un papel muy útil en la producción de antibióticos y de nutrientes tales como las vitaminas para uso por seres humanos, plantas y animales. Son también ingredientes esenciales en alimentos tales como el yogur y la col fermentada. Por otra parte, las bacterias pueden causar enfermedades. El estafilococo dorado (Staphylo-coccus aureus) es una de esas bacterias que normalmente habita, sin hacer ningún daño, en la piel, nariz, axila, ingle y vagina, pero que, en determinadas circunstancias, puede ser causa de enfermedades.

Por razones que nadie entiende muy bien, ciertas clases de bacterias producen o secretan sustancias venenosas, conocidas por toxinas. Cuando el cuerpo humano no está en condiciones de combatir estas toxinas, se puede experimentar una reacción virulenta, denominada síndrome de choque tóxico. En el ser humano, la toxina no envenena a las células directamente, sino que estimula a las células inmunitarias—defensoras contra las enfermedades—para que segreguen enormes cantidades de citoquinas, que son proteínas capaces de actuar sobre otras células. La acción de estas citoquinas es lo que produce los síntomas del síndrome de choque tóxico.

En 1987 se reconoció oficialmente otro tipo de choque tóxico, provocado por la bacteria llamada estreptococo (Streptococcus). El comportamiento en este caso es parecido a la toxicidad producida por el estafilococo dorado y recibe el mismo tratamiento, pero es mucho menos frecuente, relacionándose con lesiones de la piel y heridas, no con el uso de tampones.

¿Como se adquiere estes síndrome?

Cualquiera—hombre, mujer, niño—puede adquirir la infección. No es contagiosa como los resfriados o la gripe, pero la persona que alberga la bacteria en las manos puede infectar a otra que presente resquebrajaduras en la piel o heridas en cualquier otra parte del cuerpo. La mitad de los casos corresponden a mujeres que usan tampón durante la menstruación o que han sufrido lesiones de la vagina por otras causas, y la otra mitad se debe a infecciones por quemaduras, mordidas de insectos, ampollas de varicela o heridas quirúrgicas.

Signos y síntomas

El síndrome comienza con vómitos, fiebre elevada, diarrea y dolores musculares. En los dos primeros días aparece por todo el cuerpo una erupción cutánea parecida a la que produce la insolación. Es curioso, pero la única excepción, con aspecto perfectamente normal, es el lugar o zona donde se están multiplicando las bacterias y produciendo toxina. Los primeros signos y síntomas desaparecen en unos días. Conforme la erupción cutánea se resuelve, el torso, la cara, las manos y los pies se despellejan.

Posteriormente pueden presentarse otros síntomas, como tensión arterial disminuida e insuficiencia cardíaca o renal. La mayoría de los enfermos se recuperan en los 7 o 10 días siguientes, pero un 3 por ciento mueren de esta infección. Hay más probabilidad de sucumbir a la enfermedad para los que tienen la forma de choque tóxico no relacionado con la menstruación.

Diagnóstico

Los primeros síntomas del síndrome de choque tóxico se parecen a veces a los de reacciones pronunciadas, de carácter alérgico, a medicamentos. A falta de toda otra explicación, el médico sospechará la presencia de choque tóxico en determinados pacientes, tales como mujeres que usan anticonceptivos (por ejemplo, el diafragma) o cualquiera que haya sido operado recientemente. Un análisis de sangre confirmará el diagnóstico.

Tratamiento

Se recomienda generalmente la hospitalización del paciente. Los médicos tratan el choque tóxico con antibióticos y antiinflamatorios. Primero, se desinfecta el lugar del cuerpo donde se está produciendo la toxina. Durante la parte más difícil de la enfermedad se le administran al enfermo líquidos para mantener la tensión arterial normal; además, puede que sea necesario utilizar un respirador mecánico, y si se produce insuficiencia renal, habrá que recurrir a diálisis para eliminar los residuos de desecho de la sangre.

Prevención

No hay manera de prevenir el choque tóxico, pero las mujeres pueden tomar precauciones. Durante la menstruación les convendrá utilizar tam-pones que no sean superabsorbentes, cambiarlos frecuentemente y nunca dejar el tampón dentro de la vagina de la noche a la mañana. Deben también lavarse bien las manos antes y después de introducir el tampón. Las jóvenes y las mujeres adultas que tengan el síndrome deberán consultar al médico antes de volver a usar tampones.

Fuentes

U.S. Centers for Disease Control and Prevention, 1600 Clifton Rd.,

Atlanta, GA 30333

Telephone (404)639-3534

Telephone (404)639-3311

Toll-free (800)311-3435

Information Hotline (888)-232-3228

TTY (404)639-3312

http://www.cdc.gov/

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