Tiña del pie (pie de atleta): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El pie de atleta es una infección cutánea causada por hongos (infección micótica) que se manifiesta en la planta del pie y en los espacios interdigitales (entre los dedos).

¿Qué es la tiña del pie?

El cuerpo humano alberga diferentes tipos de hongos, en su mayoría inocuos. Sin embargo, en el caso del llamado pie de atleta, la infección se debe a un grupo de hongos denominados dermatofitos—microorganismos que viven en la piel, el pelo y las uñas. Los dermatofitos necesitan un ambiente cálido y húmedo para desarrollarse y reproducirse, aunque, en realidad, cualquier persona con los pies húmedos y sudorosos es propensa al pie de atleta. Esta enfermedad también recibe en latín médico el nombre de Tinea pedis.

¿Cómo se contrae el pie de atleta?

La tiña del pie es una enfermedad relativamente contagiosa. Los lugares más habituales para contraerlo son los más húmedos: duchas públicas, piscinas, toallas húmedas, alfombrillas de baño. Las personas que acostumbran a llevar siempre los mismos zapatos o playeras tienen mayor probabilidad de contraer el pie de atleta. También las que usan zapatos o calcetines hechos de materiales sintéticos del tipo de goma, vinilo o nailon. Cualquier elemento que mantenga el pie caliente, húmedo y sudoroso ayuda a que el hongo crezca y sobreviva.

Síntomas

Los síntomas del pie de atleta son muy específicos y presentan diferente intensidad, según el caso y el paciente. Algunos de estos síntomas son quemazón y escozor en la planta de los pies y entre los dedos; otro puede ser picor extremo. La piel adquiere un color rojizo, escamoso, se humedece y, a veces, se cuartea.

Diagnóstico y tratamiento

Diagnóstico Resulta fácil diagnosticar la tiña del pie, ya que los hongos que lo causan son muy conocidos. No obstante, para tener la absoluta certeza, el médico puede tomar una pequeña muestra de la piel descamada y dejar que el posible hongo crezca en el laboratorio: de confirmarse su presencia, se podrá identificar la enfermedad.

Tratamiento La mayor parte de los casos de pie de atleta pueden curarse con cremas o pulverizadores antifúngicos que se aplican directamente sobre la piel para eliminar el hongo. Muchos de estos productos

se venden sin receta en las farmacias. Si la infección persiste, los médicos recetan cremas más fuertes y, en ocasiones, medicación antifúngica de administración oral. Cuando, además de la infección micótica, hay una infección bacteriana, el médico puede prescribir antibióticos que destruyan la bacteria.

Medidas preventivas

Las personas propensas a esta enfermedad pueden tomar medidas sencillas para prevenirla. La más importante es mantener los pies tan secos como sea posible, ya que la sequedad no les es propicia a los hongos. En este sentido, puede ser muy útil dedicar unos minutos después de la ducha, el baño o la piscina a secar cuidadosamente los pies. He aquí otras medidas de prevención:

– usar sandalias y evitar ir descalzos en piscinas o en duchas públicas;

– usar calzado con ventilación, como zapatillas con agujeritos que dejen entrar y salir aire;

– tratar de utilizar calzado de pie o cuero en vez de materiales sintéticos como el vinilo o el nailon;

– usar calcetines de algodón o lana en vez de los de poliéster;

– procurar, en la medida de lo posible, no utilizar el mismo par de zapatos o zapatillas todos los días, ya que el cambio de calzado da tiempo a que el primer par pueda secarse después de su uso.

Fuente

American Podiatric Medical Association, 9312 Old Georgetown Rd.,

Bethesda, MD, 20814-1621

Telephone (301)581-9200

Toll-Free (800)ASK-APMA

http://www.apma.org

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