Trastorno de personalidades múltiples (trastorno de identidad disociativo): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Se trata de un trastorno mental en que el paciente manifiesta dos o más identidades distintas que se turnan para apoderarse de su conducta.

La auténtica Sybil

Sybil Dorsett, estudiante universitaria de 22 años, padecía de amnesia. También le daban intensos dolores de cabeza, y en ocasiones no podía ver, como si estuviese ciega. Cuando fue a ver a la Dra. Cornelia Wil-bur, en Nueva York, Sybil pronto cambió de personalidad, como si dentro del cuerpo llevara a varias personas. Una de esas personas, que se llamaba a sí misma Vicky, decía proceder de París. Otra, Peggy Lou, era una mujer muy fuerte, que no temía a nada ni a nadie. Con el transcurso del tiempo, Sybil manifestó otras personalidades: de escritora, seductora, pianista, madre, e incluso la de un lactante y la de dos hombres distintos.

La Dra. Wilbur observó que las diversas personalidades se comportaban y hablaban de modo diferente a la Sybil Dorsett que ella había conocido al principio. Cada una de esas personalidades incluso describía sus propias facciones y otros rasgos físicos de modo distinto. Una decía que tenía los ojos azules, mientras que otra aseguraba que los tenía de color castaño. Casi todo, desde los detalles del color del cabello hasta la gesticulación, cambiaba cuando Sybil pasaba de una personalidad a otra. En total mostraba 16 personalidades.

El caso de Sybil se hizo uno de los más famosos ejemplos del trastorno de personalidades múltiples, a raíz de la publicación, en la década de 1970, de un libro en el que se relataban sus experiencias. Posteriormente se hizo de ellas una película, protagonizada por la actriz Sally Field. El caso de Sybil nos permite echar una mirada reveladora a este trastorno mental, a menudo mal entendido.

¿Qué es el trastorno de personalidades múltiples?

Es una afección mental severa, en la cual la persona manifiesta dos o más identidades muy distintas. Puede exteriorizar un centenar o más, aunque la mayoría de los pacientes tienen un repertorio de 10 a 15. Cada una de estas personalidades se apodera temporalmente de la conducta del enfermo, y adopta en general un nombre, voz, movimientos y antecedentes personales exclusivos.

Trastorno disociativo de la identidad En los antiguos mitos y en muchos relatos a lo largo de los siglos se dan descripciones del trastorno de personalidades múltiples. Pero hasta la década de 1880 no se

trató como un trastorno mental, y mucho de lo que hoy se sabe sobre esta afección se ha descubierto hace apenas unas décadas. El nombre científico de esta afección es trastorno de la identidad disociativa, lo que significa que la identidad de la persona se desdobla o disocia en diversas partes, por culpa de un trastorno mental.

Esquizofrenia La esquizofrenia es otro trastorno mental de carácter severo. Su nombre viene de una palabra del latín que quiere decir “mente disociada.” A menudo, la mente disociada del esquizofrénico se confunde con la personalidad disociada del que padece el trastorno de personalidades múltiples. Sin embargo, en realidad son dos enfermedades distintas, con diferentes síntomas, causas y tratamientos.

¿A qué se debe el trastorno de personalidades múltiples?

Se desconoce la causa precisa de este trastorno, pero se sabe que con frecuencia los pacientes que lo sufren fueron maltratados en su niñez. Así sucedió en el caso de Sybil, a quien la madre le causó, de niña, traumas excepcionales. Los médicos ven el trastorno de múltiples personalidades como una tentativa de afrontar sucesos especialmente traumáticos acaecidos en la vida de la víctima. Por ejemplo, el niño o la niña pueden aguantar los malos tratos físicos o sexuales ocultando en su mente el recuerdo del maltrato y adoptando otras personalidades.

Síntomas

El primer síntoma de este trastorno suele ser la amnesia. Como en el caso de Sybil, los que lo padecen a menudo empiezan a darse cuenta de que no se acuerdan de lo que sucedió durante largos periodos. Por ejemplo, se despiertan en un lugar diferente y con vestimenta distinta, sin poder explicar a qué obedecen estas alteraciones. La amnesia les lleva a veces a sospechar que les está pasando algo anormal. Los pacientes suelen tener una gran aptitud para ocultar a los padres y amigos sus múltiples personalidades. Un individuo puede ser Sam, empleado muy tímido en la oficina, pero por la noche hace el papel de Jack, hombre desenfadado a quien le gusta frecuentar bares lejos de su vecindario.

Una identidad es la que usa el nombre que le pusieron a la persona al nacer. Bajo esta identidad, la persona suele sentirse deprimida, actúa pasivamente, y manifiesta sentimientos de culpabilidad difíciles de explicar. Al principio, esta identidad primaria no tiene conocimiento de las otras, a pesar de que éstas, en algunos casos, conocen a fondo la identidad primaria. Por ejemplo, una de las identidades de Sybil era la de Vicky, quien hacía comentarios a la Dra. Wilbur acerca de la vida de Sybil y la de las otras identidades.

Otros síntomas incluyen intentos de suicidio y lesiones, tales como cortes y quemaduras, infligidas por la misma persona. Muchos de los afectados del trastorno de personalidades múltiples manifiestan también

indicios del trastorno de estrés postraumático, afección mental que sufren los que han sobrevivido a un suceso aterrador. Suelen tener pesadillas y se asustan fácilmente, pudiendo mostrar también signos de depresión, angustia, toxicomanía, y trastornos alimentarios.

¿Son muy comunes las personalidades múltiples?

De 25 000 a 250 000 habitantes de los Estados Unidos padecen este trastorno. Los cálculos oscilan mucho porque es una afección muy difícil de diagnosticar. El cuadro clínico de estos pacientes ofrece una amplia variedad de síntomas que se pueden confundir con otras enfermedades más comunes. Por eso, se necesitan generalmente 6 años para poder hacer el diagnostico. El número de casos de que se tiene noticia ha aumentado bruscamente en los últimos años. Hay quienes atribuyen esta circunstancia a la mayor concientización de los médicos en lo que respecta a la sintomatología del trastorno. Sin embargo, a otros les preocupa la posibilidad de diagnosticarlo en personas sugestionables en materia de recuerdos de trauma de la infancia.

Diagnóstico y tratamiento

El médico, para determinar si un paciente tiene el trastorno de personalidades múltiples, debe poder percibir la presencia de dos o más identidades distintas. Además, cada una de estas personalidades ha de ser la dominante en un momento dado. En ciertos casos, el médico le hablará al paciente durante largos periodos o le pedirá que, entre consultas, lleve un diario escrito, con la esperanza de adquirir más información sobre las distintas personalidades. A veces, utilizará la hipnosis para inducir al paciente a que manifieste sus distintas personalidades. El objetivo del tratamiento es integrar las diversas identidades en una sola, la primaria. La

terapia trata de ayudar a la persona a recordar los traumatismos pasados y a afrontar las emociones sin que la identidad primaria se desdoble en múltiples partes. El tratamiento puede surtir efecto, pero suele exigir varios años: a Sybil le costó como 11 años el integrarse en una sus 16 personalidades.

Fuentes

American Psychological Association, 750 First St. NE,

Washington, DC, 20002-4242 Telephone (202)336-5500 Toll-Free (800)374-2721 http://www.apa.org/

National Alliance for the Mentally Ill, Colonial Place Three,

2107 Wilson Blvd., Ste. 300, Arlington, VA, 22201-3042 Telephone (703)524-7600 Toll-Free (888)999-NAMI http://www.nami.org

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