Trastornos alimentarios (anorexia nerviosa, bulimia): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Se trata de estados de salud anormales en que las conductas y los hábitos de alimentación están tan desequilibrados que provocan problemas físicos y emocionales.

Miedo a las grasas

La actriz norteamericana Tracy Gold figuró durante seis temporadas en la serie televisiva Growing Pains (Los problemas crecen). Le habían diagnosticado anorexia a los 12 años de edad, pero después de acudir a un psicoterapeuta, pareció estar bien de salud en los años siguientes. A los

19 años, y pesando 60 kg (133 lb), Tracy decidió empezar un régimen o dieta de 500 calorías diarias para bajar a 50 kg (113 lb). Y no paró ahí, sino que continuó adelgazando, primero a 45 kg (100 lb), luego a 40 kg (90 lb) y finalmente a 35 kg (80 lb). En enero de 1992, su temor a estar gorda—cuando en realidad pesaba 35 kilos—la obligó a retirarse de la serie Growing Pains e ingresar en un hospital. Estaba otra vez anoréxica.

¿Qué se entiende por trastornos alimentarios?

El término “trastornos alimentarios” abarca una amplia gama de problemas relacionados con la comida y el peso. A un extremo de la gama están la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa. El anoréxico o anoréxica pasa hambre para adelgazar más allá de lo saludable. En la bulimia se ingieren cantidades exageradas de alimentos, seguidas de vómitos u otras formas de evacuar el tubo digestivo. Al otro extremo de la gama están los grandes excesos de comida (gula o voracidad) sin que vayan seguidos de vaciamiento del estómago o los intestinos; de ahí que la persona engorde hasta hacerse pronunciadamente (morbosamente) obesa. Entre ambos extremos figuran trastornos anoréxicos y bulímicos intermedios, mucho más comunes, y algunos excesos de la ingesta, que van desde las dietas de tipo “yoyó” (de sube y baja) a la falta o al exceso de ejercicio, acompañadas de sensación de angustia y vergüenza, que inducen a comer más y a engordar.

Los diversos trastornos alimentarios tienen distintas causas, orígenes y síntomas, pero la conducta del individuo afectado puede ser parecida en todos ellos, por lo que ciertos estados relativamente leves derivan a veces en otros más graves.

Hoy día, en los Estados Unidos, las artistas “pop” hablan de sus dietas por todos los medios de difusión. Las librerías tienen estanterías rebosantes de libros en los que se recomiendan programas de adelgazamiento rápido, así como estrategias y dietas de última moda. Las revistas y la televisión llevan anuncios de fármacos adelgazantes, alimentos dietéticos, suplementos anticalóricos para “quemar” las grasas, y toda clase de remedios y programas por el estilo. En resumen, la preocupación por la

figura y el peso se ha convertido en un problema de salud pública, en tanto que los trastornos alimentarios repercuten hondamente en la salud física y psíquica del individuo y de la sociedad toda.

Anorexia nerviosa

A las actrices y a las supermodelos se las admira por su belleza y esbeltez; pero según la Asociación Estadounidense de Anorexia/Bulimia, más de 1 000 mujeres, tanto mayores como jovencitas, mueren en el país todos los años. Y más del 90 por ciento de los anoréxicos son mujeres, aunque la anorexia nerviosa también afecta a los varones jóvenes, especialmente a los que participan en deportes en los cuales es más importante la “imagen” que la actividad física.

La característica principal del anoréxico o anoréxica es el privarse de suficientes alimentos para conservar el mínimo saludable de peso corporal. El pasar hambre y el adelgazamiento pueden agudizarse hasta el punto de que se hace necesaria la hospitalización. No obstante, hay también señales de advertencia tempranas, entre las cuales figuran:

- tener una imagen distorsionada de la propia figura, por lo que la persona, al mirarse en el espejo, se ve “gorda”, aun cuando esté peligrosamente delgada;

- evitar las comidas en compañía de otros;

- remover la comida en el plato, para ocultar que no se quiere comer;

- hacer demasiado ejercicio o hacerlo con demasiada frecuencia;

- ser perfeccionista;

- dominar la situación únicamente negándose a comer.

Complicaciones clínicas La anorexia es un trastorno muy profundo. El organismo humano, si no recibe la debida nutrición, suele reaccionar al hambre frenando sus procesos metabólicos. Las complicaciones resultantes incluyen: anemias y otras deficiencias dietéticas, descensos de la tensión arterial y del ritmo respiratorio, pérdidas óseas, desaparición de los períodos menstruales, pérdida de masa y fuerza musculares, sequedad de la piel, uñas y pelo quebradizos, estreñimiento e inflamación de las articulaciones. Cuando la persona anoréxica pierde el tejido graso que necesita para estabilizar su temperatura corporal, empieza a sentirse friolenta, y la piel se le puede recubrir de un vello infantil llamado la-nugo. Si el hambre forzada prosigue sin tratamiento, la anorexia puede acarrear insuficiencia cardíaca y, a veces, incluso la muerte.

Bulimia nerviosa

La bulimia suele calificarse como un estado alternativo de “hartarse y vaciarse,” y en su lengua de origen, el griego, esta palabra significaba “hambre como de buey.” La persona bulímica ingiere enormes cantidades de alimentos en sus comilonas, y luego, como sucede con frecuencia, se induce el vómito para vaciar el estómago. A veces se emplean también eméticos (vomitivos), lavativas, purgantes y diuréticos.

Otras veces, la bulimia se acompaña de visibles fluctuaciones de peso—parecidas a las que se observan en la anorexia y con los excesos de comida—pero generalmente no es así, por lo que muchas personas bu-límicas logran ocultar durante años su trastorno alimentario. La actriz de cine Jane Fonda contó que había sido bulímica durante más de 20 años y que en algunas ocasiones se daba hartazgos e inducía el vómito más de

20 veces al día.

La conducta de la persona bulímica puede incluir:

- excesos de comida que continúan hasta el punto de causar dolores abdominales; idas frecuentes al baño para vomitar después de cada hartazgo;

- intentos de guardar el vómito en secreto;

- ocultación de purgantes, diuréticos y eméticos; ejercicio excesivo o demasiado frecuente;

- abuso de bebidas alcohólicas o uso ocasional (no adictivo) de drogas; acciones impulsivas o imprudentes;

- el sentirse con frecuencia incapaz de controlar las cantidades de comida ingeridas.

Complicaciones clínicas Los bulímicos a menudo experimentan los mismos efectos secundarios que los anoréxicos. Además, las purgas y vómitos se acompañan de otros problemas graves de salud, como la des-hidratación, la fatiga, erupciones cutáneas, ruptura de vasos sanguíneos de los ojos y de la cara, y a veces convulsiones. Los vómitos constantes dañan el tubo digestivo, sobre todo el estómago, el esófago y la boca. Se dan casos en que el dentista descubre los signos de bulimia antes que el médico de atención primaria, por la gingivitis y el daño a los dientes que ocasiona la bulimia.

Trastornos de ingestión impulsiva

Estos trastornos son parecidos a los de la bulimia nerviosa, pero sin las purgas ni los ejercicios de ésta. Los que sufren de excesos gastronómicos suelen ingerir cantidades anormalmente grandes de alimentos. A veces se llaman a sí mismos “adictos a la comida rápida” o “glotones compulsivos.” Estos excesos se relacionan con estados mentales depresivos, aunque los investigadores todavía no entienden muy bien la relación existente entre causa y efecto. Las características de este trastorno comprenden:

- sentir disgusto o culpabilidad después de haber comido mucho;

- ingerir los alimentos más deprisa de lo normal;

- comer cuando no se tiene apetito;

- comer hasta producir dolor de estómago;

- comer a solas, por sentirse avergonzado;

- comer continuamente.

Complicaciones clínicas

Los excesos en el comer a menudo llevan a la persona a adoptar dietas yoyó y, al final, a la obesidad, lo que trae aparejados otros problemas de salud: diabetes, enfermedades del corazón (cardiopatías), tensión arterial alta (hipertensión), y enfermedades de la vesícula biliar (colecistopatías). Los expertos calculan que alrededor del 15 por ciento de las personas ligeramente obesas inscritas en programas de adelgazamiento son glotonas, pero mucho mayor aún es el porcentaje de obesos anormales (“mórbidos”).

Tratamiento

La anorexia nerviosa, si evoluciona sin tratamiento, puede acarrear un estado de desnutrición grave y cuadros clínicos (casos) de urgencia que requieren hospitalización. La mayoría de los que sufren trastornos alimentarios pueden ser tratados por el médico familiar o por un equipo interdisciplinario de proveedores de atención médica.

El médico que diagnostica el trastorno alimentario tal vez prescriba medicamentos para la ansiedad o la depresión, y es probable que remita al paciente y a sus familiares a un especialista en nutrición, o a un asesor o terapeuta familiar, y también a un grupo de apoyo. Para los trastornos alimentarios que han durado mucho tiempo antes de ser diagnosticados, tal vez se necesite psicoterapia a largo plazo. Por cuanto son posibles las recidivas (repeticiones de una enfermedad), como sucedió en el caso de Tracy Gold, el apoyo de la familia y de los amigos sigue siendo parte imprescindible del tratamiento.

Fuentes

American Anorexia/Bulimia Association, 165 W 46th St., Ste. 1108, New York, NY 10036 Telephone (212)575-6200 Toll-free (800)994-WOMAN

http://www.4woman.gov/nwhic/references/mdrefferals/aaba.htm

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Arlington, VA, 22209-3901

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Toll-Free (888)357-7924

http://www.psych.org

Anorexia Nervosa and Related Eating Disorders, PO Box 5102,

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Telephone (541)344-1144

Toll-Free (800)931-2237

http://www.anred.com

National Association of Anorexia Nervosa and Associated Disorders, Box 7, Highland Park, IL, 60035 Telephone (847)831-3438 http://www.anad.org

U.S. Food and Drug Administration, 5600 Fishers Ln., Rockville, MD 20857-0001

Toll-free (888)-463-6332

Toll-free (800)FDA-4010 (Seafood Hotline)

http://www.fda.gov/

U.S. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, Office of Communications and Public Liaison, Bldg. 31, Rm. 9A04, Center Dr., MSC 2560, Bethesda, MD 20892-2560 Telephone (301)435-8115 http://www.niddk.nih.gov/

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