Trastornos del habla: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Se llaman así las afecciones que interfieren con la capacidad de una persona para hablar claramente y de ser entendida. Estos trastornos pueden

ser causado por un retraso en el desarrollo, problemas de los oídos, accidentes, apoplejías, o defectos de cualquiera de los órganos o músculos que intervienen en la producción del habla o que afectan a cualquiera de las zonas cerebrales que conrolan el habla.

¿Cómo se adquiere el lenguaje?

El habla y el lenguaje se adquieren de forma más intensa durante los tres primeros años de vida. Los bebés, al nacer, hacen ruidos cuando exhalan el aire de los pulmones a través de las cuerdas vocales de la garganta. El aire hace vibrar estas cuerdas, situadas en la laringe (o caja de resonancia) y crea los sonidos.

Los recién nacidos aprenden que al llorar recibirán comida, consuelo y compañía, y comienzan a reconocer ciertos sonidos. A medida que la mandíbula, los labios, la lengua, la garganta y el cerebro se desarrollan durante los primeros nueve meses de vida, los bebés usan la voz para imitar sencillos sonidos controlados, tales como “ba ba” o “da da.” Durante este periodo, aprenden también a regular la acción de los músculos de la cara, boca, cuello, pecho y abdomen para producir sonidos parecidos a los del habla. Inicialmente, muchos de estos sonidos se componen de sílabas sin sentido. Poco a poco, los niños comienzan a usar palabras in-telegibles. Las respuestas que obtienen los alientan a seguir hablando más y más. Con la práctica, sus palabras se vuelven más comprensibles.

En los años preescolares, los niños amplían su dominio de los sonidos del lenguaje, las palabras y la formación de oraciones, la comprensión de las palabras y de las oraciones, el tono y el ritmo del habla y el uso eficiente del lenguaje.

¿Qué puede fallar?

Los trastornos del habla tienen su origen en varias afecciones y en una amplia diversidad de causas. Hay dos regiones principales del cerebro que intervienen en la producción y comprensión del lenguaje: el área de Broca y el área de Wernicke. El área de Broca coordina los músculos de los labios, la lengua, la mandíbula y las cuerdas vocales para producir el habla comprensible propia. El área de Wernicke controla la comprensión o entendimiento del habla de otros. Las lesiones a éstas u otras porciones del cerebro—o a las conexiones nerviosas de los órganos de la fonación (lengua, boca, pecho, etc.)—pueden dar por resultado un trastorno del habla.

Una apoplejía, un traumatismo o una infección pueden ser la causa de estos trastornos. El retraso mental severo tiene con frecuencia un impacto negativo en el desarrollo del habla. En ciertos casos, la anatomía desempeña un papel importante en los trastornos del habla; por ejemplo, un paladar fisurado, un labio leporino, problemas auditivos o lesiones de la laringe, todos ellos pueden interferir o imposibilitar el habla normal.

Los trastornos del habla son bastante comunes en los niños. Muchos niños manifiestan retraso en el desarrollo del habla, circunstancia que se supera al crecer. Con frecuencia no se llega a conocer la causa del trastorno del habla infantil.

Cuando los adultos padecen este trastorno, después de años de hablar normalmente, suele ser más fácil identificar la causa. Por ejemplo, las apoplejías, los traumatismos en la cabeza, los tumores cerebrales o la demencia pueden causar lesiones en las regiones cerebrales que afectan el habla y la comprensión del lenguaje. En otros casos, un accidente, una intervención quirúrgica o una infección vírica lesionan los nervios que controlan las funciones de la laringe.

Trastornos de la articulación

Los trastornos de la articulación interfieren con el proceso mediante el cual los músculos de la boca, la lengua, la mandíbula, la garganta y el diafragma funcionan simultáneamente para producir sonidos claros y comprensibles. Estos problemas comienzan generalmente en la infancia y pueden perpetuarse hasta la edad adulta. También se les llama a veces trastornos de la soltura en el hablar.

Es normal que los niños tengan dificultades de articulación mientras aprenden a hablar. Por ejemplo, muchos niños de 2 a 3 años son incapaces de pronunciar el sonido de la letra zeta. Otros, de este mismo grupo etario, tartamudean, lo que quiere decir que repiten los sonidos vez en cuando o titubean entre las palabras. La mayoría superan estos problemas con relativa facilidad. Si continúan, sin embargo, se consideran trastornos del habla.

Ceceo El ceceo es un trastorno del habla bastante común en el cual la persona tiene dificultad para pronunciar los sonidos de las letras “s” y “z.” Uno de los mejores ejemplos más conocidos del ceceo es el gato Silvestre, que aparece en los dibujos animados con el pajarito Tweety.

El ceceo puede ocurrir por una diversidad de razones: por la cantidad o posición anormal de dientes; por imitación subconsciente del ceceo de otros; por anatomía defectuosa de la boca, como un paladar hendido; o por la pérdida de la capacidad auditiva. Generalmente, el ceceo se puede corregir con la ayuda de un logopeda o terapeuta del habla que entrena a la persona con ceceo para pronunciar correctamente. En español, por supuesto, existe también lo contrario del ceceo, que es el seseo.

Tartamudez La tartamudez suele comenzar en la infancia y puede persistir hasta la edad adulta. Las personas que tartamudean repiten o prolongan ciertos sonidos, o titubean al hablar. La tartamudez se cate-goriza como un trastorno de la soltura con que se habla porque perturba el habla natural. Más de 3 millones de estadounidenses tartamudean, y la mayoría de ellos comenzaron a hacerlo entre los 2 y 6 años. de edad.

La tartamudez puede tener consecuencias sociales y emocionales. Los tartamudos suelen sentirse avergonzados por su forma de hablar. Algunos manifiestan señales de tensión, tales como retorcimientos, expresiones faciales poco usuales o pestañeo de los ojos cuando tratan de hablar. Los expertos no están seguros de cuáles son las causas de la tartamudez, aunque algunas investigaciones parecen indicar que suele ocurrir en familias, lo que sugeriría un componente genético.

Otros casos de tartamudez apuntan a causas neurológicas, es decir, que se debe a problemas de comunicación entre el cerebro y los músculos o nervios que controlan el habla. La tartamudez también puede ser el resultado de un trauma emocional, tensión nerviosa u otras causas psicológicas. La ciencia ha determinado que afecta a los varones con una frecuencia casi cuatro veces mayor que a las hembras. Ciertas situaciones, como el tener que hablar ante un grupo o por teléfono, pueden intensificar el tartamudeo, mientras que al cantar o el hablar a solas contribuye a la soltura.

Se calcula que menos del 1 por ciento de los estadounidenses adultos tartamudean. La mayoría de los niños lo superan superan al crecer, aunque si no lo han hecho a la hora de entrar en la escuela primaria tal vez necesiten logoterapia. Muchas personas han superado la tartamudez y alcanzado el éxito en carreras que exigen hablar en público, hacer de actores, o cantar.

Trastornos cerebrales

En el adulto, los trastornos cerebrales que afectan al habla suelen ser el resultado de lesiones a las partes del cerebro que lo controlan. Estas lesiones pueden deberse a heridas en la cabeza, tumores cerebrales o accidentes cerebrovasculares (apoplejías). El adulto que presenta afasia no sólo tiene dificultad para hablar, sino también para entender lo que otros dicen. La disfasia es una afección que supone obstaculos similares, aunque menos difíciles, para hablar o entender. Los síntomas de la afasia y la disfasia dependen del área del cerebro afectada: si la de Broca o la de Wernicke.

Afasia de Broca La afasia de Broca es consecuencia de daños causados a la zona del cerebro que coordina los músculos de los labios, la lengua, la mandíbula y las cuerdas vocales que producen el habla comprensible. Las personas con lesiones en el área de Broca suelen hablar en frases breves pero con sentido, producidas con gran esfuerzo, aunque omiten palabras monosílabas como “es,” “y,” “el,” o “la.” Suelen ser con-cientes de sus dificultades para hablar, y a menudo se sienten frustrados por sus problemas de comunicación.

Afasia de Wernicke La afasia de Wernicke se debe a lesiones en la zona del cerebro que controla la comprensión del lenguaje. Estas personas tienen dificultades para comprender a otros y con frecuencia no se dan cuenta de sus propios problemas. Pueden hablar usando largas oraciones divagantes que carecen de sentido, añadiendo a menudo palabras innecesarias, e incluso llegan a crear palabras disparatadas.

Afasia global La afasia global es el resultado de una lesión que abarca gran parte de las zonas del cerebro que se ocupan del lenguaje. Las personas con afasia global tienen graves problemas de comunicación y su capacidad para hablar o comprender el lenguaje es a veces muy limitada.

Diagnóstico y tratamiento

Diagnóstico Muchos adultos se dan cuenta de sus dificultades para hablar y acuden a médicos y terapeutas entrenados en problemas del habla y del lenguaje. Los padres de los niños con dificultades de esta índole suelen ser los primeros en traerlos a colación ante el personal médico.

Los terapeutas del habla (logopedas) y del lenguaje suelen hacer una evaluación inicial para determinar en qué consisten los problemas y buscar la mejor manera de tratarlos. Dado que el habla y el oído están íntimamente relacionados, los niños con trastornos del habla han de someterse por lo general a una evaluación auditiva, llevada a cabo por un audiólogo o un otorrinolaringólogo. El audiólogo puede determinar si la persona tiene pérdidas de la audición y el grado de pérdida, así como recomendar la mejor forma aprovechar la restante capacidad auditiva. Cuando la pérdida se debe a una lesión de los nervios o del cerebro, será también útil la participación de un neurólogo en el proceso evaluativo.

Tratamiento Las personas con afasia suelen beneficiarse de la logo-terapia, que se centra en el máximo aprovechamiento de las capacidades restantes y en que aprendan otros métodos de comunicación que ayuden al individuo a hablar utilizando dispositivos de aumento de la comunicación. Entre tales dispositivos disponibles figuran las computadoras portátiles especiales para comunicaciones, tableros personalizados del lenguaje y programas de intercambio de fotografías. A medida que la tecnología avanza y se vuelve más portátil, las posibilidades de comunicación para los adultos con afasia y disfasia continuarán aumentado.

Fuentes

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10801 Rockville Pike, Rockville, MD 20852 Toll-free (800)638-8255 http://www.asha.org/

National Aphasia Association, 29 John St., Rm. 1103,

New York, NY, 10038 Telephone (212)267-2814 Toll-Free (800)922-4622 http://www.aphasia.org

National Stuttering Project, 4071 E LaPalma Ave., Ste. A,

Anaheim, CA 92807 Toll-free (800)364-1677 Facsimile (714)630-7707 http://www.nsastutter.org/

Stuttering Foundation of America, 3100 Walnut Grove Rd., Ste. 603,

PO Box 11749, Memphis, TN, 38111-0749

Telephone (901)452-7343; (901)452-3927

Toll-Free (800)992-9392

http://www.stutteringhelp.org

U.S. National Institute on Deafness and Other Communication

Disorders, 31 Center Dr., MSC 2320, Bethesda, MD 20892-2320

Telephone (301)496-7243

Toll-free (800)241-1044

Facsimile (301)402-0018

TTY (800)241-1055

http://www.nidcd.nih.gov

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