Triquinosis: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La triquinosis es una infestación muscular ocasionada por nematodos parasitarios que contaminan las carnes comestibles.

Nematodos

Escena: Invierno del año 1995. Un paraje montañoso en Idaho. El cazador mata a un puma y luego decide utilizar la carne del animal para hacer cecina, clase de carne seca. Primero la remoja en salmuera, y después la ahuma. Y tanto le gusta el resultado, que obsequia la cecina de puma a 14 amigos o conocidos.

Alrededor de 10 días después, el cazador empieza a sentir fiebre, dolores musculares, fatiga y abotagamiento del rostro. El médico sospecha una triquinosis, infección ocasionada por comer carne cruda o mal cocida que contiene larvas de nematodos (gusanos microscópicos redondos). Poco después, las autoridades de sanidad confirman el diagnóstico de triquinosis en el cazador y en otros nueve individuos que han comido la cecina. Es más, encuentran larvas vivas en la carne de puma que el cazador guarda en el frigorífico. Fin.

¿Qué gusanos provocan la triquinosis?

Esta enfermedad, que también recibe el nombre de triquinelosis, se debe a cinco especies de nematodos del género Trichinella. La especie más común, Trichinella spiralis, se da en todo el mundo en numerosos carnívoros de sangre caliente. Los portadores más comunes de la enfermedad son los cerdos y la fauna salvaje, incluidos los osos, jabalíes, verracos, morsas y pumas. En los Estados Unidos el cerdo doméstico rara vez se infesta, gracias a la existencia de leyes que prohíben darles a los cerdos bazofia sin cocinar. En 1997, sólo se declararon en el país 13 casos de triquinosis.

¿Cómo se propaga la enfermedad?

Una vez que las larvas de las especies de Trichinella invaden el tejido muscular, se encierran en cápsulas protectoras denominadas quistes. Cuando un ser humano u otra especie animal come carne que contenga estos quistes, las larvas que contienen son liberadas por los ácidos y enzimas del estómago. Las larvas se alojan en la mucosa intestinal. Hacia los dos días, se transforman en gusanos adultos y se aparean. Las hembras son de unos 3,5 mm de longitud y los machos de 1,5 mm, más o menos. En cuestión de una semana, las hembras liberan larvas que irrumpen en el torrente sanguíneo y en el sistema linfático, desde donde se distribuyen a los músculos. En el tejido muscular elaboran los quistes, en cuya tarea invierten de 4 a 5 semanas. Las larvas encerradas en los quistes permanecen viables durante meses o años.

Síntomas

El periodo de incubación de la enfermedad es normalmente de 2 a 7 días. Al principio, tal vez no haya síntomas, o es posible que sean muy leves, entre ellos fiebre, diarrea, dolores abdominales y vómito. La etapa

inicial dura de 1 a 6 semanas. Esta etapa coincide parcialmente con la segunda, que comienza al final de la primera semana y continúa durante unas 6 semanas. Los síntomas de la segunda etapa incluyen fiebre, dolores musculares, abotagamiento del rostro, sobre todo en torno a los ojos, conjuntivitis (inflamación de las conjuntivas oculares) y erupción cutánea. Si las larvas invaden el corazón, los pulmones o el sistema nervioso central, pueden plantear un peligro mortal. En la tercera etapa es cuando las larvas elaboran los quistes protectores. Los síntomas consisten en dolores musculares y debilidad física que pueden durar meses antes de desaparecer gradualmente.

Diagnóstico y tratamiento

Diagnóstico En la primera etapa, los síntomas son de índole común y no existe un análisis para el diagnóstico. En la segunda y tercera etapas, es posible que una biopsia (examen al microscopio de una muestra de tejido muscular) revele la presencia de quistes o de larvas. A las 2 semanas, como máximo, de la contaminación, los análisis de sangre generalmente son seropositivos. Estos análisis se hacen en busca de anticuerpos, que son sustancias producidas por el sistema inmunitario para combatir al nematodo.

Tratamiento El médico suele recetar un antihelmíntico para erradicar los gusanos intestinales y un antiinflamatorio para aliviar los síntomas producidos por los quistes.

Medidas preventivas

Para prevenir la triquinosis no basta con ahumar, curtir y poner en conserva las carnes. La única manera de impedir la triquinosis es cocinar esas carnes completamente antes de comerlas, hasta que su interior adquiera color gris, en vez de rosáceo. Esto significa que debe cocinarse a una temperatura de por lo menos 66 °C (167 °F). También puede resultar eficaz guardar la carne en un frigorífico a -8 °C (16 °F) durante dos o tres días. Pero los investigadores científicos sospechan que la carne de los animales árticos tal vez requiera temperaturas mucho más bajas.

Fuentes

U.S. National Institute of Allergy and Infectious Diseases, Bldg. 31, Rm. 7A-50, 31 Center Dr., MSC 2520, Bethesda, MD 20892-2520 Telephone (301)496-2263 http://www.niaid.nih.gov/default.htm

U.S. Centers for Disease Control and Prevention,

1600 Clifton Rd., Atlanta, GA 30333 Telephone (404)639-3534 Telephone (404)639-3311

Toll-free (800)311-3435 Information Hotline (888)-232-3228 Public Health Emergency Preparedness & Response (888)-246-2675 (English)

Public Health Emergency Preparedness & Response (888)-246-2857 (Spanish)

Public Health Emergency Preparedness & Response TTY 866-874-2646

Office of Public Inquiries (800)311-3435 TTY (404)639-3312 http://www.cdc.gov/

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