Tumor cerebral: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Masa de células anormales que crece en el cerebro. Pese a su nombre in-timidatorio, no todos los tumores cerebrales son cancerosos o mortales.

¿Qué es un tumor cerebral?

Un tumor cerebral es una agrupación anormal de tejido celular que puede darse en cualquier parte del cerebro. El cerebro y la médula espinal forman el sistema nervioso central, que controla las funciones corporales voluntarias de la persona (caminar o hablar, por ejemplo) y también las inconscientes (respirar, hacer la digestión, etc). Este sistema controla además nuestros sentidos, emociones, pensamientos, la memoria y la personalidad: determina, en fin, quiénes somos.

Los tumores cerebrales se dividen conforme a a dos criterios: en primer lugar, al aspecto que presentan tanto el cerebro (observable mediante diversas técnicas) como el aspecto microscópico del tejido cerebral; en segundo lugar, a su origen (si se formaron en el propio cerebro o llegaron allí desde alguna otra parte del organismo).

- Los tumores cerebrales benignos presentan bordes claramente definidos y contienen células de aspecto normal. Tienden a crecer despacio y a no propagarse, y raramente vuelven a crecer una vez extirpados. El adjetivo “benigno” significa inofensivo; no obstante, un tumor benigno puede causar daño si comienza a interferir con el normal funcionamiento del cerebro. Los tumores benignos no son canceroros.

- Los tumores cerebrales malignos, que también reciben el nombre de cáncer cerebral, pueden tener bordes irregulares y están formados por células de estructura anormal. Tienden a propagarse rápidamente, echando raíces en el tejido cerebral circundante, como crece una planta en la tierra. Aunque pueden

llegar hasta la médula espinal, no suelen diseminarse a otras partes del cuerpo. A veces, el tumor está formado por una combinación de células prácticamente normales y otras sumamente anormales.

- Los tumores cerebrales primarios se originan en los tejidos del cerebro y pueden ser benignos o malignos.

- Los tumores cerebrales secundarios están formados por células cancerosas que han llegado al cerebro desde otras partes del cuerpo. Por ejemplo, las células de tumores de pulmones, mama o cualquier otra parte del cuerpo pueden propagarse al cerebro y causar la aparición de nuevos tumores. Los tumores cerebrales secundarios son siempre malignos.

Además, los tumores cerebrales se clasifican, según el tipo de célula cerebral que se transformó en tumor, con nombres médicos como astroci-toma, glioma, ependimoma, germinoma, meduloblastoma, meningioma, y neuroblastoma. La terminación “-oma” significa tumor; la raíz o parte inicial de la palabra indica el lugar o tipo de célula del cerebro donde se formó. El glioma, por ejemplo, que es el tumor cerebral más común, se forma en el tejido de sustentación del cerebro, llamado glia. El menin-gioma, el segundo tipo más común, se forma en las meninges, membranas que envuelven al cerebro y a la médula espinal.

¿A qué se deben los tumores cerebrales?

Los médicos no encuentran explicación a que tanto los niños como los adultos padezcan tumores cerebrales. No es culpa de nadie y nadie puede hacer nada para prevenirlos. En el interior del cerebro, el tumor puede propagarse, pero no transmitirse de una persona a otra: en otras palabras, el tumor cerebral no es contagioso.

La ciencia ha llegado a la conclusión de que es más fácil que ciertos tumores cerebrales se presenten en personas frecuentemente expuestas a ciertas sustancias químicas industriales utilizadas en la fabricación del caucho, productos farmacéuticos, petróleo crudo, combustibles y armas nucleares, así como en compuestos químicos que se utilizan en la agricultura. También se está investigando la existencia de ciertos virus que tal vez contribuyan a la aparición de tumores cerebrales.

Por otra parte, los científicos barajan la posibilidad de la herencia genética como otro factor de producción de tumores cerebrales, ya que en ocasiones éstos se dan en varios miembros de la misma familia.

Síntomas

Al crecer, el tumor ejerce presión sobre el cerebro, lo que produce dolores de cabeza, mareos, visión borrosa o doble, náuseas y vómito. No obstante, es importante tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, estos síntomas no se deben a un tumor cerebral. Los síntomas del tumor cerebral dependen de su localización, ya que las diferentes partes

del cerebro controlan funciones orgánicas específicas. Entre esos síntomas se incluyen:

- convulsiones, movimientos súbitos o alteraciones de la conciencia sobre los cuales el enfermo no tiene control;

- debilidad o pérdida de sensación en piernas o brazos;

- tropiezos o falta de coordinación al caminar;

- movimiento anormal de los ojos o cambios en la visión;

- alteraciones de la memoria o de la personalidad;

- dificultad para hablar.

Diagnóstico

Además de preguntar por los síntomas, el médico lleva a cabo un examen neurológico que incluye diferentes pruebas de visión, movimientos del ojo, oído, reflejos, equilibrio físico, coordinación, memoria, capacidad de raciocinio y otras funciones controladas por el cerebro.

También se suele recurrir a técnicas de imagen como la tomografía computada (TC) o la resonancia magnética nuclear (RMN); en esta última se utilizan campos magnéticos muy intensos en vez de rayos X. Otro tipo posible de prueba es la llamada angiografía, consistente en la inyección de un medio de contraste por vía intravenosa, que va creando una serie de imágenes conforme se desplaza por el cerebro. Este procedimiento permite a los médicos visualizar el tumor y los vasos sanguíneos que lo nutren.

Sin embargo, una vez localizado el tumor, los médicos a menudo necesitan acopiar más información para averiguar el tipo de tumor de que se trata. En algunos casos, se extrae una pequeña muestra del líquido cefalorraquídeo que rodea al cerebro y a la médula espinal para su análisis microscópico. Sin embargo, el método de uso más frecuente es la biopsia, en la que se extrae una muestra del tumor para su análisis microscópico. Para llegar al tumor, se abre parte del cráneo (en una operación llamada craneotomía), o bien se puede practicar una pequeña perforación en el cráneo y, mediante una aguja, extraer la muestra del tumor. Antes de la operación, y a veces durante la misma, los cirujanos se guían por imágenes digitales del cerebro para localizar el tumor

y evitar daños a los tejidos sanos que lo rodean, tejidos que son esenciales para el funcionamiento normal.

Tratamiento

La cirugía, la radioterapia y la quimioterapia son los tratamientos más comunes para el tumor cerebral. Su utilizacón concreta viene determinada por el tipo y localización del tumor, y la edad del paciente. Antes de utilizar estas formas terapéuticas, la mayoría de los enfermos reciben medicamentos destinados a aliviar cualquier inflamación del cerebro y a controlar las convulsiones propias del tumor cerebral.

Cirugía En la intervención quirúrgica, se intenta extirpar la totalidad del tumor. No obstante, si no es posible hacerlo sin dañar tejidos cerebrales de vital importancia, se extirpa todo lo que sea posible. En el caso de un tumor benigno, el único tratamiento necesario suele ser el quirúrgico.

Radioterapia Se llama radioterapia al uso de radiaciones ionizantes (de alta energía) para destruir las células o detener su crecimiento. Se utiliza la radioterapia a menudo para destruir el tejido que no puede extirparse quirúrgicamente o para destruir las células que hayan podido quedar tras la operación. También se recurre a la radioterapia cuando no es posible el abordaje quirúrgico. La radiación externa se aplica mediante una máquina, mientras que la radiación interna consiste en la implantación de material radiactivo directamente dentro del tumor. Aunque la irrradiación se concentre sobre el lugar del tumor, parte del

tejido que la rodea suele resultar dañado. Por esta razón, los médicos evitan la radioterapia en niños, especialmente en los menores de 3 años, ya que su cerebro está todavía en desarrollo. Estos niños reciben tratamiento quimioterápico hasta que crecen lo suficiente como para resistir la radioterapia.

Quimioterapia Consiste en la administración de medicamentos on-colítico (anticáncer) por vía oral o por inyección intravenosa. Como el cuerpo tiende a impedir automáticamente (mediante una especie de mecanismo de defensa propia) que las sustancias químicas u otras sustancias ajenas lleguen al cerebro y a la médula espinal, los médicos se ven obligados a inyectarlas directamente en el cerebro o en el líquido cefalorraquídeo.

Nuevos tratamientos En la actualidad se están evaluando, en investigaciones que reciben el nombre de ensayos clínicos, otros tratamientos para el tumor cerebral. Por ejemplo, se experimenta con terapias biológicas cuyo objetivo es “hiperfortalecer” el sistema inmunitario del organismo para que éste pueda combatir mejor el tumor por su cuenta. También se están probando medicamentos cuyo objeto es evitar que los tumores adquieran nuevos vasos sanguíneos, necesarios para su crecimiento. En Estados Unidos, el Instituto Nacional del Cáncer ha formado un grupo de médicos de todo el país que colaboran para encontrar nuevos tratamientos contra los tumores cerebrales en niños y adultos.

La vida después de un tumor cerebral

En ocasiones, el tratamiento o el propio tumor dañan parte del tejido cerebral sano colindante, tejido que controla las funciones físicas y

mentales del organismo. El paciente necesitará acudir a un terapeuta especializado si tiene dificultades para mover los brazos o las piernas, para conservar el equilibrio, para hablar, tragar o expresar sus pensamientos. Es posible que se sienta cansado o deprimido e incluso que experimente cambios de personalidad. Los niños presentan problemas de aprendizaje o simplemente tienen dificultades para recordar lo que han aprendido ese día en el colegio.

Fuentes

American Brain Tumor Association, 2720 River Rd., Ste. 146,

Des Plaines, IL, 60018 Telephone (847)827-9910 Toll-Free (800)886-2282 http://www.abta.org

American Cancer Society, 2200 Century Pky., Ste. 950,

Atlanta, GA, 30345 Telephone (404)816-4994 Toll-Free (800)ACS-2345 http://www.cancer.org

National Brain Tumor Foundation, 414 13th St., Ste. 700,

Oakland, CA, 94612-2603 Telephone (510)839-9777 Toll-Free (800)934-CURE http://www.braintumor.org

U.S. National Cancer Institute, Cancer Information Service,

P.O. Box 24128, Baltimore, MD 21227 Toll-free (800)422-6237 (English and Spanish)

TTY (800)332-8615 http://cis.nci.nih.gov/

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