Fenilbutazona artrodesmol – butazolidina – doctofril

Calma el dolor y, sobre todo, la inflamación. También baja la fiebre, pero tiene muchos y graves efectos secundarlos y, por eso, su empleo se limita en especial a las enfermedades reumáticas graves. Cuando se toma por vía oral, pasa a la sangre rápidamente y alcanza su nivel máximo a las dos horas; por otra parte, se mantiene durante mucho tiempo en la sangre, entre cincuenta y cien horas, de forma que sus efectos son de larga duración. Además, llega bien a la parte interior de las articulaciones.

¿Para qué se usa?

Sobre todo, en las enfermedades reumáticas con mucha inflamación, como la artritis reumatoide, así como para tratar la gota. Debe pensarse en la fenilbutazona sólo después de emplear otros medicamentos antiinflamatorios y comprobar que no son eficaces, porque es un medicamento con efectos secundarios importantes.

Dosis y forma de tomarlo

Se toma por vía oral o en forma de supositorios. El tratamiento debe hacerse de forma individual, según los síntomas y la reacción de cada enfermo. No debe administrarse durante más de una semana, a ser posible; si es necesario un tratamiento más largo, deben adoptarse una serie de precauciones. La dosis es de 200 a 600 mg al día repartidos en dos o tres tomas. Si en una semana no se observa mejoría de los síntomas, hay que suspenderlo. Si es necesario prolongar el tratamiento, se toma 200 mg al día. En caso de un ataque de gota, la dosis será de 600 a 800 mg en dos o tres veces durante dos o tres días; si es suficiente con esto, se suspende el tratamiento; si es necesario continuar, se disminuye la dosis a 200 a 400 mg al día, como máximo durante una semana .

Trastornos que puede producir su uso adecuado

A veces, la administración de fenilbutazona puede producir dolor de cabeza, somnolencia, confusión mental y temblor. También puede ser origen de reacciones alérgicas y lesiones en la piel Entre los efectos secundarios más leves se encuentran: náuseas, vómitos, dolor de estómago, erupciones cutáneas, diarrea, vértigo, insomnio, nerviosismo, visión borrosa y retención de líquidos. Pero puede ocasionar trastornos más graves, como hemorragia digestiva e incluso perforación de estómago, hepatitis, pancreatitis, inflamación del riñón, anemia, disminución de las plaquetas y disminución de los glóbulos blancos de la sangre, con un riesgo de infecciones que ha provocado la muerte de muchos enfermos.

Trastornos que puede producir su uso excesivo

La intoxicación por fenilbutazona provoca molestias digestivas, hemorragia interna y trastornos del sistema nervioso central, que pueden llegar a las convulsiones y el coma. También quedan afectados el riñón y el hígado, que pueden dejar de funcionar. Es una situación muy grave, que debe tratarse en el hospital. ¿

¿Con qué alimentos o medicamentos no se puede tomar o debe hacerse con precaución?

Interfiere con los anticoagulantes orales, que pueden aumentar su efecto, así como con la insulina y los antidiabéticos orales (también actúan más). Otros medicamentos, por el contrario, pueden disminuir su acción si se toman junto con fenilbutazona, como los corticoides y otros. También potencia la acción del metotrexato (medicamento empleado en el tratamiento del cáncer) , con lo cual, sus efectos secundarios aumentan; lo mismo ocurre con el litio. Puede alterar los resultados de los análisis de sangre que determinan las hormonas de la glándula tiroides. ¿

¿Quién no debe tomarlo?

No deben tomar fenilbutazona los enfermos con una úlcera gástrica o duodenal, enfermedades con tendencia a la hemorragia, enfermedades cardiacas, hepáticas o renales. Tampoco los asmáticos, ni los que tienen alergia a este medicamento o a la aspirina. A partir de los sesenta años, debería evitarse, porque los efectos secundarios son más frecuentes y graves, pero si es necesario tomarlo, debe hacerse durante periodos muy cortos, de unos días o a lo sumo una semana.

¿Pueden tomarlo las mujeres embarazadas? ¿Y las que dan de mamar?

Puede producir trastornos en el desarrollo de los vasos sanguíneos del bebé. También puede retrasar el parto. En caso de enfermedades reumáticas, existen otros antiinflamatorios más adecuados durante el embarazo. Solamente se podría admitir su uso en caso de un ataque de gota, durante tres o cuatro días. Tampoco es adecuado su empleo si se da de mamar.

FENILBUTAZONA ARTRODESMOL – BUTAZOLIDINA – DOCTOFRIL.

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