Imipramina tofranil

La imipramina pertenece al grupo de los antidepresivos tricíclicos, y además, tiene una acción ansiolítica y sedante. No actúa sobre la persona sana, pero aumenta el tono vital y el ánimo en personas deprimidas. Los tricíclicos presentan múltiples interacciones con otros medicamentos y también tienen bastantes efectos indeseables. Su manejo y control son especialmente delicados, puesto que se administra a una persona que a menudo no tiene interés por sí misma y con un alto riesgo de suicidio. Por dicha razón, el inicio del tratamiento debe controlarse con mucho cuidado, ya que lo primero que mejora es la postración, de manera que el enfermo se siente psíquicamente deprimido pero físicamente con ánimos para moverse y actuar; en estas circunstancias, el riesgo de suicidio aumenta. No causa adicción.

¿Para qué se usa?

Se utiliza para tratar la depresión. En la actualidad, el tratamiento suele iniciarse con productos que tienen menos efectos secundarios y se cambia a antidepresivos tricíclicos si el enfermo no responde de manera adecuada. Es eficaz para todo tipo de depresiones. El empleo de este medicamento debe ir acompañado siempre de un tratamiento psiquiátrico apropiado.

Dosis y forma de tomarlo

La dosis debe personalizarse. El tratamiento arranca de forma lenta, con 25 a 75 mg al día por vía oral. Tras una semana, se aumenta hasta 1 50 a 200 mg diarios y, cuando los síntomas mejoran claramente, se disminuye hasta la dosis de mantenimiento, que suele ser de 50 a 100 mg al día; generalmente, se administra en una única toma, pero si las dosis son elevadas, puede repartirse en dos. Es un tratamiento largo.

Trastornos que puede producir su uso adecuado

Los efectos secundarios de la imipramina son frecuentes y variados. Los que merecen mayor atención son los que afectan al sistema cardiovascular: disminución de la presión arterial. especialmente al levantarse de la cama o de una silla, aumento de la frecuencia cardiaca, palpitaciones, arritmias cardiacas y debilidad cardiaca. Otros menos preocupantes son: sequedad de boca, visión borrosa, estreñimiento, retención urinaria, temblores, convulsiones, delirio, alucinaciones, confusión, pérdida de memoria, sudoración, trastornos del hígado, erupciones cutáneas, náuseas, trastornos pulmonares, aumento de peso, trastornos de la libido, impotencia, secreción de leche, aumento del tamaño de las mamas, insomnio y dolor de cabeza.

Trastornos que puede producir su uso excesivo

Pueden ser muy graves, dependiendo de la dosis. Los síntomas principales incluyen fiebre muy alta, convulsiones, insuficiencia cardiaca y coma. Requiere tratamiento urgente en el hospital. La intoxicación por antidepresivos es muy común, debido a la gran tendencia al suicidio de estos enfermos; por ello hay que evitar que dispongan libremente de este tipo de medicamentos.

¿Con qué alimentos o medicamentos no se puede tomar o debe hacerse con precaución?

Las interacciones de la imipramina, igual que ocurre con el resto de los antidepresivos tricíclicos, son numerosas. Siempre debe consultarse al médico si hay que tomar otros medicamentos. Los fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central pueden potenciar o disminuir su acción. Es peligroso asociarla con inhibidores de la MAO, que también actúan como antidepresivos. La imipramina puede reducir el efecto de antihipertensivos como la guanetidina, la clonidina, la betanidina, la reserpina y la metildopa. Los fármacos como la aspirina, la fenitoína y las fenotiazinas aumentan el efecto de la imipramina. Y ésta puede potenciar el efecto de los anticoagulantes orales. También modifican su efecto los barbitúricos y la cimetidina. Está absolutamente prohibido ingerir alcohol durante el tratamiento.

¿Quién no debe tomarlo?

Las personas que padecen una enfermedad cardiaca (cardiopatía coronaria, infarto de miocardio, etc.), aumento de tamaño de próstata o glaucoma. Hay que adoptar precauciones especiales en caso de enfermedad grave del hígado o los riñones, que pueden hacer necesaria una disminución de la dosis habitual. También deben ser controlados de forma estricta los diabéticos (quizá necesiten ajustar las dosis de insulina o de antidiabéticos orales) , los hipertensos y los epilépticos.

¿Pueden tomarlo las mujeres embarazadas? ¿Y las que dan de mamar?

Siempre que sea posible, debe evitarse, aunque no parece que produzca malformaciones en el feto. Si el tratamiento con imipramina durante el embarazo es imprescindible, conviene suspenderlo unas siete semanas antes del parto, para evitar efectos secundarios importantes en el recién nacido. No se aconseja dar de mamar durante el tratamiento.

IMIPRAMINA TOFRANIL.

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