Ketamina ketolar

La ketamina es un anestésico que se administra por vía intravenosa o intramuscular, de acción poco potente y escasa duración. Empieza a actuar rápidamente, al cabo de un minuto de su aplicación, y su efecto es corto, unos diez minutos si se utiliza la vía intravenosa, y media hora si se administra por vía intramuscular. El paciente tarda en despertar y acostumbra a experimentar desagradables trastornos psíquicos. Tiene la ventaja de no detener la respiración, al menos en las dosis habituales, y de tener efecto analgésico.

¿Para qué se usa?

Para hacer exploraciones dolorosas de corta duración o pequeñas intervenciones quirúrgicas, pudiendo utilizarse en ambos casos también en niños. Puede emplearse para el cambio de vendajes o la manipulación de grandes quemados, procedimientos muy dolorosos. Se recurre mucho a ella en situaciones médicas en que no se dispone de un equipo quirúrgico adecuado (catástrofes, países en vías de desarrollo, etc.) y no existe la posibilidad de aplicar un anestésico potente.

Dosis y forma de tomarlo

Se puede administrar por vía intravenosa, con una dosis media de 2 mg por kilogramo de peso del paciente, o por vía intramuscular, con una dosis de 10 mg por kilogramo. Si se requiere un efecto más duradero, pueden inyectarse nuevas dosis más bajas (de un tercio o la mitad de la inicial) .

Trastornos que puede producir su uso adecuado

Puede aumentar la presión arterial y la frecuencia cardiaca. Pueden aparecer movimientos musculares espontáneos que dificulten la intervención. Sin embargo, el problema principal de la ketamina es que puede provocar importantes trastornos psíquicos durante la anestesia y, sobre todo, al despertar: sensaciones psíquicas muy desagradables, cambios de humor, sueños, miedo, disociación de la personalidad, disociación con el medio, alucinaciones, etc. Estos trastornos se pueden prevenir en parte, asociando benzodiazepinas a la anestesia.

Trastornos que puede producir su uso excesivo

Además de los trastornos psíquicos, puede originar una hipertensión arterial importante y detención o depresión de la respiración, que requiere intubación traqueal y respiración asistida.

¿Con qué alimentos o medicamentos no se puede tomar o debe hacerse con precaución?

El paciente debe estar en ayunas, debido al peligro de vómitos durante la anestesia que pueden pasar al pulmón y producir asfixia.

¿Quién no debe tomarlo?

La ketamina está contraindicada en caso de hipertensión arte- rial, enfermedades coronarias, trastornos vasculares cerebrales y alteraciones psiquiátricas. No debe utilizarse en intervenciones oculares, ya que aumenta la presión del interior del ojo.

¿Pueden tomarlo las mujeres embarazadas? ¿Y las que dan de mamar?

No es aconsejable. Existen alternativas mejores que no causan los efectos psíquicos de la ketamina. Cuando una mujer que está dando de mamar debe someterse a una intervención quirúrgica programada, puede sacarse la leche y congelarla para que el bebé la pueda seguir recibiendo mientras se recupera. El corto efecto de este medicamento no contraindica la lactancia más allá del tiempo de recuperación de la madre.

KETAMINA KETOLAR.

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