Lofepramina deftan

La lofepramina pertenece al grupo de los antidepresivos tricíclicos. No tiene ningún efecto en individuos sanos, pero provoca un incremento del tono vital y del ánimo en personas deprimidas. Hay que ser cuidadosos con su manejo y control, puesto que se administra a personas a menudo sin ningún interés por sí mismas. Por otra parte, existe el riesgo de que estos pacientes intenten suicidarse, y por ello, el inicio del tratamiento debe vigilarse de manera especial, puesto que lo primero que mejora es la postración, de forma que el enfermo se encuentra psíquicamente deprimido pero físicamente con ánimos para moverse y actuar; en estas circunstancias, el riesgo de suicidio aumenta. No crea adicción.

¿Para qué se usa?

Para el tratamiento de la depresión. En la actualidad, suele iniciarse con medicamentos cuyos efectos secundarios son menores, para cambiar a antidepresivos tricíclicos si el enfermo no responde adecuadamente. Da buenos resultados para todo tipo de depresiones. La medicación debe complementarse siempre con un tratamiento psiquiátrico adecuado.

Dosis y forma de tomarlo

La dosis debe individualizarse. El tratamiento se inicia lentamente, con 1 40 mg al día por vía oral. Se va aumentando progresivamente hasta 2 1 0 mg al día; cuando los síntomas mejoran claramente, se disminuye hasta la dosis de mantenimiento, que suele ser de 1 40 a 2 1 0 mg diarios.

Trastornos que puede producir su uso adecuado

Los efectos secundarios de la lofepramina son frecuentes y variados. Los más preocupantes son los que inciden sobre el sistema cardiovascular: disminución de la presión arterial, especialmente al levantarse de la cama o de una silla, aumento de la frecuencia cardiaca, palpitaciones, arritmias cardiacas y debilidad cardiaca. Otros efectos son: sequedad de boca, visión borrosa, estreñimiento, retención urinaria, temblores, convulsiones, delirio, alucinaciones, confusión, pérdida de memoria, sudoración, trastornos del hígado, erupciones cutáneas, náuseas, trastornos pulmonares, aumento de peso, trastornos de la libido, impotencia, secreción de leche, aumento del tamaño de las mamas, insomnio y dolor de cabeza.

Trastornos que puede producir su uso excesivo

Pueden ser de mucha gravedad, según la dosis. Los síntomas principales incluyen fiebre muy alta, convulsiones, insuficiencia cardiaca y coma. Requiere tratamiento urgente en el hospital. La intoxicación por antidepresivos es habitual, porque los enfermos tienen mucha tendencia al suicidio; por ello, no conviene que dispongan libremente de los medicamentos. Con qué alimentos o medicamentos n o se puede tomar o debe hacerse con precaución? Las interacciones de la lofepramina, de modo similar a lo que ocurre con todos los tricíclicos, son numerosas. Se consultará al médico si hay que tomar algún medicamento. Los fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central pueden potenciar o disminuir su acción. No debe asociarse a inhibidores de la MAO, que también se comportan como antidepresivos. Medicamentos como la aspirina, la fenitoína y las fenotiazinas aumentan el efecto de la lofepramina. Y ésta puede incrementar la acción de los anticoagulantes orales. También modifican su efecto los barbitúricos y la cimetidina. Está absolutamente contraindicada la ingestión de alcohol durante el tratamiento.

¿Quién no debe tomarlo?

Los enfermos cardiacos (cardiopatía coronaria, infarto de miocardio, etc.) , o que sufran aumento de tamaño de próstata o glaucoma. Son necesarias precauciones especiales en caso de enfermedad grave del hígado o los riñones, que pueden aconsejar una disminución de la dosis habitual. También deben controlarse de cerca a los diabéticos (quizá haya que ajustar las dosis de insulina o de antidiabéticos orales) , los hipertensos y los epilépticos.

¿Pueden tomarlo las mujeres embarazadas? ¿Y las que dan de mamar?

Debe evitarse, siempre que sea posible, aunque no parece que cause malformaciones en el feto. Asimismo, se desaconseja dar de mamar durante el tratamiento.

LOFEPRAMINA DEFTAN.

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