Medicamentos para el aparato respiratorio

Se trata de un grupo heterogéneo de medicamentos, muy empleado hoy en día dado el gran número de enfermedades respiratorias que se registran. Los procesos catarrales que afectan las vías respiratorias altas (resfriados, rinitis, procesos gripales, faringitis, etc.) son muy frecuentes y molestos, por lo cual la industria farmacéutica ha desarrollado gran cantidad de medicamentos destinados a aliviarlos. De hecho, suele tratarse de trastornos provocados por virus, unos microbios contra los que no existe un tratamiento curativo; por lo tanto, lo único que se puede hacer es aliviar los síntomas (congestión nasal, tos, mucosidad, fiebre, etc.) . Los remedios caseros pueden resultar muy útiles para estos pequeños procesos y son más recomendables que los fármacos, algunos de los cuales, al igual que muchos anticongestivos nasales, producen dependencia y un efecto rebote, a causa del cual pocas horas después de haber usado el producto reaparece la congestión y el paciente entra en un círculo vicioso, con la necesidad de seguir tomando el medicamento, pese a que ya no está resfriado. Sin embargo, los bronquios y los pulmones pueden padecer enfermedades graves: asma, bronquitis aguda o crónica, enfisema pulmonar, neumonía, etc., dolencias con síntomas a veces muy molestos e incapacitantes, como la dificultad para respirar. Algunos de estos males tienen como principal causa el humo del tabaco (bronquitis crónica y enfisema pulmonar) ; por lo tanto, lo esencial para el tratamiento será dejar de fumar. No obstante, muchos enfermos no experimentan una desaparición total de los síntomas solamente abandonando este hábito tan perjudicial para la salud, y precisan medicamentos capaces de dilatar los bronquios. Los pacientes asmáticos no tienen la opción de dejar de fumar para encontrar alivio, aunque sí pueden someterse a ciertas pruebas diagnósticas con la esperanza de encontrar la sustancia a la que son alérgicos y recibir un tratamiento curativo; en caso de no ser posible, son también candidatos a tomar sustancias broncodilatadoras cuando aparecen los síntomas. La tos es otro capítulo dentro del libro de los problemas respiratorios. Son muchas las enfermedades que pueden producirla, a veces no directamente dependientes de los pulmones. Sea cual fuere su causa, este síntoma es lo suficientemente molesto como para que los médicos lo traten de manera independiente de su causa. Una tuberculosis requiere un tratamiento antibiótico adecuado, pero también actuar sobre la tos, que puede ser muy molesta e ir acompañada de sangre. Otro síntoma importante común a muchas de estas dolencias es el exceso de mucosidad. Los aquejados de bronquitis crónica acumulan mucosidad en sus bronquios y tienen dificultades para expulsarla, lo cual favorece la obstrucción de éstos y su infección por microbios. Existen medicamentos que hacen más fluida la mucosidad y favorecen su eliminación.

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