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La prednisona es un corticoide, es decir, un medicamento que actúa de forma similar -aunque con mayor potencia- a algunas hormonas producidas en la corteza suprarrenal. Tiene un gran efecto antiinflamatorio e inmunodepresor, motivo por el cual se emplea en terapéutica, pero su uso plantea muchos inconvenientes a largo plazo. Uno de los principales, es que frenan la secreción natural de la glándula suprarrenal y, si el tratamiento se suspende bruscamente, aparecen síntomas a veces muy graves, debidos a que la glándula no puede restablecer de forma rápida su producción normal de hormonas. Por otra parte, la sensación de bienestar que provoca su empleo favorece el uso abusivo.

¿Para qué se usa?

Sus usos son múltiples. De forma global, puede decirse que la prednisona está indicada en las enfermedades en que la inflamación constituye un problema importante, que no se puede resolver con otro tipo de fármacos menos potentes. Se emplea en el asma, las enfermedades respiratorias crónicas (bronquitis crónica, enfisema pulmonar, etc.), las enfermedades alérgicas (urticaria, reacciones alérgicas a medicamentos, dermatitis de contacto, shock anafiláctico, etc.), las del colágeno (lupus eritematoso, polimiositis, polimialgia reumática, artritis reumatoide, arteritis de la temporal, etc.), la míastenia grave, ciertas enfermedades de la sangre (anemia hemolítica, púrpura alérgica, etc.), enfermedades de los ojos (uveítis, conjuntivitis alérgica, coroiditis, neuritis óptica, etc.), intestinales (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, etc.), del hígado (hepatitis vírica activa crónica, hepatitis alcohólica, cirrosis no alcohólica, etc.), neurológicas (traumatismo de la médula espinal, esclerosis múltiple, edema cerebral, etc.), dermatológicas (dermatitis atópica, dermatosis, micosis fungoide, pénfigo, liquen simple, dermatitis seborreica, etc. ) , algunas enfermedades renales (síndrome nefrótico, etc.), reacciones de rechazo a órganos trasplantados y en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, leucemias y linfomas.

Dosis y forma de tomarlo

Es muy variable según la enfermedad, pero, generalmente, la dosis inicial es de 20 a 60 mg por vía oral para un adulto, repartidas en tres o cuatro tomas diarias. Se administra después de las comidas y al acostarse. Cuando se alcanza el resultado deseado, las dosis se van disminuyendo poco a poco hasta 5 a 10 mg al día. En algunos casos, puede administrarse en una sola diaria, e incluso en días alternos. El tratamiento nunca debe suprimirse de forma brusca, sino que deben disminuirse las cantidades progresivamente, a un ritmo de 2,5 mg cada dos o tres semanas; esto no es necesario cuando se utiliza en enfermedades agudas durante unos días .

Trastornos que puede producir su uso adecuado

Los efectos secundarios de los corticoides se producen especialmente en los tratamientos que se mantienen en periodos largos. Son muchos, y algunos muy importantes; entre ellos: aumento de peso, acné, retención de líquidos, hipertensión, aumento de la glucosa en la sangre, aumento de las grasas en la sangre, osteoporosis, detención del crecimiento en niños, adelgazamiento de la piel, dificultad para la cicatrización de heridas, trastornos musculares, úlcera de estómago o duodeno, cambios de humor (euforia o depresión) y trastornos psicológicos graves. Su empleo favorece las infecciones: por bacterias, virus y hongos.

Trastornos que puede producir su uso excesivo

Puede provocar ansiedad, depresión, confusión mental, espasmos, hipertensión, aumento de la glucosa en la sangre y hemorragia digestiva, que requieren tratamiento urgente en el hospital.

¿Con qué alimentos o medicamentos no se puede tomar o debe hacerse con precaución?

La prednisona puede alterar el efecto de los anticoagulantes orales. Los barbitúricos y la fenitoína disminuyen su efecto.

¿Quién no debe tomarlo?

La prednisona es un fármaco contraindicado en los casos de úlcera de estómago o de duodeno, así como osteoporosis, osteomalacia, diabetes, enfermedades mentales graves, todo tipo de infecciones activas e hipertensión arterial.

¿Pueden tomarlo las mujeres embarazadas? ¿Y las que dan de mamar?

Sólo si es absolutamente necesario. La prednisona es el corticoide que atraviesa menos la placenta y, por lo tanto, es el más indicado durante el embarazo. Debe controlarse al recién nacido, ya que puede presentar signos de síndrome de abstinencia. Se emplean corticoides para favorecer el desarrollo de los pulmones del feto, en caso de que se prevea un parto prematuro. Puede darse de mamar durante el tratamiento.

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